
Imagínate ser un lateral y tener enfrente al extremo del Manchester United y de la selección portuguesa Cristiano Ronaldo, corriendo hacia ti a toda velocidad: lleva el balón en los pies, pero no logras seguirlo, ya que él arrastra las piernas y lo pisa dos, tres, cuatro veces, y al mismo tiempo tú sufres para ir hacia atrás, intentando mantener la concentración.
¿Qué vas a hacer? Demasiado tarde. Ya te ha superado, y has quedado en ridículo, porque Ronaldo es sin duda alguna un jugador a seguir, pero sólo si uno es capaz de mirarlo durante el tiempo suficiente.
Si esa escena hubiese ocurrido en realidad, al menos habrías estado en buena compañía, porque en los últimos años Ronaldo ha hecho quedar como amateurs a varios de los mejores laterales del planeta.
A los 18 años, Ronaldo estableció un récord en los fichajes de un jugador de tan corta edad cuando el Manchester United pagó al Sporting de Lisboa £12.24m por él en agosto de 2003, ofreciéndole un contrato de cinco años. El United, que acababa de vender a David Beckham al Real Madrid, necesitaba un nuevo astro en la banda derecha para cubrir la vacante que había dejado el capitán de la selección inglesa.
En una gira de pretemporada por Estados Unidos, el club encontró exactamente lo que buscaba al enfrentarse con Ronaldo, que entonces militaba en el Sporting de Lisboa. Puede que las figuras del Manchester United se alarmasen al ver a “Ronaldo” en la alineación del Sporting, pero si fue así, sin duda se tranquilizaron al saber que se trataba de un muchacho de Madeira cuyos padres le habían puesto ese nombre en honor al ex presidente de Estados Unidos Ronald Reagan.
El club lisboeta le dio la alternativa a los 17 años, después de adquirir sus derechos del Nacional, por lo que su rival no era el legendario brasileño. Sin embargo, el United, que perdió 3-1, se quedó hipnotizado por la habilidad, el ritmo y el regate que Ronaldo exhibió ese día. Los futbolistas ingleses no dejaban de hablar de él, y se quedaron tan impresionados que, en el vuelo de regreso a Inglaterra, instaron a sir Alex Ferguson a contratarlo de inmediato. Ellos no lo sabían, pero su técnico ya había estado siguiendo a la joya del Sporting durante meses y, cuando otros clubes empezaban a interesarse también por él, Ferguson apostó por el que describió como “uno de los jugadores jóvenes más prometedores que he visto”.
Cuando se anunció ese traspaso récord, Ronaldo se mostró entusiasmado por recibir la camiseta con el número siete que había dejado vacante Beckham. Ese es también el dorsal que viste el ídolo de Ronaldo, Luís Figo y, una semana después de fichar por el United, dio continuidad a su carrera en las categorías inferiores de la selección debutando con el combinado absoluto, en compañía de Figo, contra Kazajistán.
El primer partido de Ronaldo con el United, frente al Bolton Wanderers, fue aplaudido unánimemente, y Ferguson, encantado de que su nuevo fichaje se adaptase tan bien a la posición de Beckham, proclamó: “Parece que la afición tiene un nuevo ídolo”. No obstante, su primera temporada en el club no fue como la seda y, tras un alentador inicio, acabó suscitando críticas. En opinión de algunos, se recreaba en exceso en los regates y al pisar el balón, lo que dificultaba la realización del “pase de la muerte”.
Ronaldo, como él mismo se encarga de recordar siempre, aprende rápido, y se ha esforzado por mejorar ese aspecto de su juego, aunque Ferguson se cuida de proteger su inversión, y ha optado por permitir que Ronaldo descansase en Portugal en los dos últimos inviernos. “Sólo tiene 18 años, y debemos ser cuidadosos al utilizarlo”, ha afirmado sir Alex. La sabiduría de Ferguson quedó de manifiesto en la final de la Copa de la FA de 2004, cuando un descansado Ronaldo se erigió en mejor jugador de ese duelo ante el Millwall, marcando un gol de cabeza y haciendo que el Millennium Stadium de Cardiff se rindiese a su pies con el triunfo por 3-0 del Manchester United.
También deslumbraría en la Eurocopa 2004, en donde fue un elemento clave de la excelente campaña realizada por los portugueses, hasta llegar a la final, si bien Grecia arrebató a los lusos la guinda que hubiese supuesto proclamarse campeones en su propio país. Ronaldo coronó un verano frenético participando en el Torneo Olímpico de Fútbol masculino, aunque Portugal pasó por Atenas sin pena ni gloria.
El reencuentro de Ronaldo con la final de la Copa de la FA un año después de haber fulminado al Millwall no fue tan exitoso, ya que el United sucumbió a manos del Arsenal en los penales. El club, impresionado con su progresión, le ofreció una mejora de su contrato en el verano de 2005. Las negociaciones actualmente en curso prevén que permanezca en Old Trafford hasta 2010.
Ronaldo, candidato al galardón de Jugador Mundial de la FIFA por segundo año consecutivo, recibió el reconocimiento de los aficionados al fútbol de todo el mundo que lo eligieron Mejor Jugador Juvenil en los premios FIFpro de 2005. Con todo, el año previo a la Copa Mundial de la FIFA 2006 empezó mal para Ronaldo, cuyo padre cayó gravemente enfermo y falleció un día antes del encuentro de clasificación mundialista que Portugal disputó en Rusia en septiembre. Ronaldo, haciendo gala de una gran entereza, jugó para honrar a su padre en Moscú, contribuyendo así a la buena marcha del conjunto luso, que empató 0-0. Al término del choque, el seleccionador Luiz Felipe Scolari rindió un tributo especial a la valentía del muchacho.
Ronaldo desempeñaría un papel importante en la consecución del primer puesto del grupo para Alemania 2006, y ahora, ante la que será su primera fase final, quizás llegue el momento en que el mejor futbolista de Madeira empiece a eclipsar a su tocayo brasileño. Él mismo, con modestia, dice: “Mi única preocupación es estar en plena forma y ganar títulos con el United”.