Cristiano Ronaldo pasó esta semana una noche muy movida en Los Angeles, adonde acudió con motivo de la entrega de premios organizada por una emisora televisiva norteamericana (ESPY), para la que estaba nominado. El todavía jugador del Manchester United se movió como pez en el agua en territorio estadounidense, algo que ha causado gran sorpresa en medios deportivos, pues recientemente pasó por el quirófano y todavía se ve obligado a utilizar muletas para caminar.
Mientras se decide el futuro del icono mediático portugués, éste no tuvo reparo alguno en desplazarse hasta Los Angeles para acudir a una fiesta, donde coincidió con David Beckham y su esposa. Cristiano Ronaldo viajó el pasado martes y lo hizo sin su pareja, Nereida Gallardo, que se encuentra en las playas de Mallorca tomando el sol en compañía de una amiga. Ambos, por el momento, mantienen silencio sobre una posible ruptura. De todos modos, fuentes cercanas al futbolista aseguran que éste se ha sentido defraudado al enterarse, recientemente, de que Nereida mantuvo en el pasado una relación con el madridista Sergio Ramos. Al respecto, cabe señalar que la madre de Cristiano Ronaldo jamás ha estado de acuerdo con la relación entre el jugador y su actual novia, a la que considera una ‘cazafortunas’.
Sea como fuere, y mientras distintos medios especulan sobre el posible final del romance, el futbolista del Manchester United se dejó ver en el Club Villa, un local de moda en Hollywood al que acudió con dos amigos y en el que estuvo con cuatro despampanantes señoritas que en ningún momento se separaron del famoso jugador. Su presencia despertó tal grado de expectación que incluso la modelo Paris Hilton quiso conocer al futbolista. Cristiano, por su parte, apenas mostró interés por ella.
Ante la sorpresa de todos, y pese a no poder caminar bien tras su reciente operación de tobillo, el jugador dejó por unos momentos las muletas en el suelo y se lanzó a bailar. No parece, ni mucho menos, que sea aconsejable bailar en las condiciones actuales de Cristiano Ronaldo, jugador por el que el Real Madrid podría pagar hasta cien millones de euros a los ‘diablos rojos’.
En lo que se refiere a los gastos de la noche, el portugués soltó unos 14.000 euros en vodka, vino y champagne, dado que invitó a varias rondas a todos los presentes, según informa el rotativo inglés ‘Daily Mirror’. Cristiano vistió pantalones blancos, chaqueta de lino color crema, camiseta blanca y cinturón y zapatos del mismo tono. Su presencia, obviamente, no pasó inadvertida para los medios de comunicación, que le fotografiaron en el lugar donde se celebró la fiesta.
Después de más de tres horas en el famoso local nocturno de Hollywood, Cristiano Ronaldo se retiró a sus aposentos en una limusina, de nuevo ante la curiosidad de muchos de los presentes. En definitiva, que el hecho de estar convaleciente de una operación no fue obstáculo para que el jugador optara por cruzar el charco con motivo de una fiesta. Cristiano, además, se interesó por cómo le van las cosas a David Beckham en Los Angeles Galaxy. Quizá, dentro de algunos años, al portugués le llegue una jugosa oferta del ‘soccer’.

Cristiano también se fué de fiesta por Los Angeles.