Nosotros vimos nacer la leyenda

Archivo para noviembre, 2010

Barça inalcanzable para el Madrid

Visto desde la perspectiva del madridismo, la goleada del Barcelona servirá para aclarar la situación y los términos. Nada ha ganado el Madrid todavía y nada Mourinho desde que llegó. Las medallas de otras guerras no cuentan aquí. Esta evidencia debería ser suficiente para rebajar la expectativa del madridismo y el tono del entrenador, que sólo es tolerable (y ya cuesta) si llueven las copas del cielo. La realidad es la que es. Si hablamos de la Liga, las únicas conclusiones válidas se sacan en la comparación directa con el Barcelona y si nos referimos a lo demás, los exámenes finales no se convocan hasta primavera.

La divinización, por tanto, estaba fuera de lugar. El Madrid ha progresado como equipo y la mejora es obra de su entrenador, sin duda, pero el Barcelona y Guardiola aún quedan muy lejos. Si la brecha se nos hace mayor es porque al Barça, además del fútbol, le siguen asistiendo la moral y la estética. También contra esa comparación permanente debe enfrentarse el Madrid y sospecho que al verse en contacto con esas virtudes los jugadores se sintieron profundamente frustrados, especialmente Sergio Ramos, expulsado por una patada absurda a Messi.

El resultado es desconcertante por inesperado. El Madrid más en forma de los últimos años presentó menos batalla que el de Pellegrini o el de Juande Ramos. Mucha menos. El Madrid más ambicioso de los últimos tiempos fue un trapo en manos del rival. Fracasó el equipo, fracasaron sus estrellas y, sobre todo, fracasó el entrenador que lo centraliza todo, al que se puede criticar el sistema, la motivación y su propia indolencia durante el partido. La progresión se interrumpe dramáticamente y sólo el sábado, contra el Valencia, sabremos si la derrota deja secuelas.

La primera parte ya marcó el guión y el partido no salió de ahí. Salvo momentos muy aislados, más de confusión que de fútbol, el Barcelona bailó al Madrid. De inicio sucedió lo último que podíamos imaginar: que el equipo de Mourinho saltara al campo totalmente desapasionado. Mientras el Barça movía el balón, el Madrid miraba. Adelantaba su línea de defensa siguiendo un plan teóricamente valeroso, pero miraba. Mientras el planeta sentía la nerviosa expectación de un Fin de Año, el Madrid no veía más que una lluviosa noche de noviembre. Y no podía imaginar nada mejor el barcelonismo. No había sofocos para sus centrocampistas, ni la presión que hace un año estuvo cerca de asfixiar al Barcelona. Sólo había orden, estricto, cartesiano y mediocre.

Laxos.
Con esa laxitud, los goles del Barça fueron una simple cuestión de tiempo. Por bien colocado que estés, ese equipo te va moviendo con su juego hasta que se te caen las monedas. Y por si el sistema fallaba, en previsión de un agobio que no llegó, Guardiola planeó pases largos en busca de la espalda de los defensas madridistas. A eso se le llama atacar por tierra y por aire.

Un centro de Cristiano desde la derecha, sin rematador a la vista, fue el primer acercamiento del Madrid y describió los problemas del visitante para incorporarse con suficientes efectivos. Ni acompañaba Benzema, pesado como el tronco de una secuoya, ni se sumaban los centrocampistas, especialmente Khedira, al que se trajo para esto y no aporta nada. Messi fue más explícito. Controló un balón en el área contraria e intentó un gol digno de Maradona, balón pellizcado con el interior hacia la segunda escuadra. La pelota se estrelló en el palo y anunció lo que estaba por venir.

A los nueve minutos marcó Xavi. El Barcelona fue limpiando líneas y ganando metros, porque lo suyo no es dominar, sino invadir. Así se explica la situación de Xavi cuando lo encontró Iniesta. Era un organizador que irrumpía en la posición de un delantero centro. Fútbol total, aquella maravillosa rotación que se inventó en Holanda hace 40 años y que el Barça y la Selección han pulido hasta la perfección. Si Xavi tuvo suerte en la realización poco importa, el mérito era otro y ya estaba cumplido.

El Madrid empezó a dar señales de vida, pero el pulso seguía bajo. Di María tuvo un arrebato y calentó los guantes de Valdés. Cristiano buscó a Benzema con un pase magnífico, pero la jugada retrató la exasperante lentitud del delantero y su marcador, Abidal. Era algo, pero no cambiaba la fisonomía del equipo, inexplicablemente tristón.

Los primeros olés se escucharon en el minuto 16 y el Barcelona volvió a marcar en el 17. Xavi abrió a la derecha, Villa retó a Sergio Ramos, le venció en la carrera y su pase, tocado por Casillas, quedó a merced de Pedro. Bien hilado, pero demasiado fácil para hacérselo al Madrid.

Barullo.
Para que no faltara de nada, a la media hora se formó un revuelo que luego minimizó el fútbol. Cristiano quiso tomar la pelota que sostenía Guardiola en su mano y, como el entrenador la lanzó lejos, el portugués le empujó. Fue un mal gesto de ambos y no lo mejoró Guardiola al fingir que el futbolista le había tocado la cara. Lo demás fue la representación habitual de estos barullos: los más malvados queriendo poner paz y los inocentes zarandeados.

Y hasta hubo un penalti no señalado. Cristiano lo reclamó en los últimos minutos de la primera mitad y pareció claro. Valdés llegó tarde y arrolló al delantero, que acabó por desesperarse. Se entiende: le sigue faltando un gran partido ante un gran rival. Y pasa el tiempo.

Messi, con dos asistencias, no necesitó de los goles para brillar. Esta vez los marcó Villa, quizá motivado por las insinuaciones que Mourinho hizo en su día. No conviene sembrar vientos.

La segunda mitad hizo más grande la herida. El Madrid adelantó aún más su defensa y se entregó a una ruleta rusa que le dejó a merced de los pases en profundidad del Barça. Y allí los fabrican en serie. Xavi, Iniesta, Messi. Villa marcó el tercero rozando el fuera de juego y el cuarto sin discusión. El Camp Nou, excitado por la proximidad de la manita, empezó a cantar “¡Mourinho vete al teatro, Mourinho vete al teatro!”.

El quinto lo marcó Jeffren, también al límite del fuera de juego, aunque ahora dé cierto rubor apuntar estas cosas. Fue la culminación de una goleada para la que rescatamos un sabio consejo: después de todo, mañana seguirá siendo miércoles.

Penalty de Valdés sobre CR7 no pitado.


Casillas y Del Bosque eligen a CR7 para el Balón de Oro

El arquero campeón del mundo ya tiene a sus favoritos para alzarse con el Balón de Oro de 2010: Cristiano Ronaldo, Leo Messi y Arjen Robben.

Iker Casillar volvió a señalar a CR7, dueño del rótulo en 2008, y que llegó para cambiar los aires densos del Real Madrid. En tanto, Messi, el crack del Barcelona, y Robben, su ex compañero, también figuran en sus favoritos.

Por último, el capitán de la selección española no nombró a sus compañeros campeones del mundo: Xavi ni Iniesta, ya que no puede elegir a jugadores de su misma nacionalidad.

Del Bosque

El seleccionador español de fútbol Vicente Del Bosque ha dicho este martes que sus votos para la elección del Balón de Oro han sido Messi, Cristiano Ronaldo y Schweinsteiger, ya que no puede votar a jugadores españoles. “Son dos grandes (Messi y Ronaldo) que tenemos la fortuna de contar en nuestra Liga y que representan a dos grandes clubes”, ha indicado Vicente del Bosque durante la presentación del Maratón Ciudad de Málaga, prueba que ha apadrinado el seleccionador.

Ganador en 2008, 2º en 2009, volverá a luchar en 2010, pero sin muchas opciones.


Benzema, Arbeloa y Ronaldo se ‘comen’ al Ajax

Los madridistas van a inmortalizar el Amsterdam Arena en su lista de escenarios míticos. Aquí logró Mijatovic que el mundo entero recordarse que el Madrid era, es y seguirá siendo el Rey de Europa. Anoche y para dar continuidad a la magia de este estadio ubicado en el santoral de los merengues, el Madrid firmó un triunfo colosal, imponente, propio de un equipo que presenta a lo grande su candidatura al título. Al histórico Ajax jamás le habían metido en Europa un 0-4. Es el Real sin fronteras. El Arena cerró su estructura por el techo, elevó ocho grados su temperatura y los morados (así vestían anoche) se pusieron ídem ante unos holandeses asustados frente a esta máquina tan imponente y bien engrasada. Y eso que faltaban cinco titulares. Pero da igual. Aquí se recita la lección de carrerilla y el cambio de piezas no altera la velocidad punta del Fórmula 1 de Mourinho. Queda asegurada la primera plaza, también el factor campo en octavos y la sensación, en un grupo que tenía 20 Copas de Europa entre Milán (7), Ajax (4) y Madrid (9), de que la UE del fútbol tiembla ante el regreso de ese viejo, admirable, legendario y eterno Real. Por fin hemos vuelto, señores.

Mago de Öz (il). Por cosas como las que hizo este turco-alemán merece la pena gastarse el precio de cualquier entrada. Su taconazo orientado a Benzema en el 0-1 fue de cinemascope. Y la maniobra en el penalti del 0-4, para enmarcar en la galería en la que Butragueño o Juanito demostraban que hasta la cal, todo es toro. Özil nos recuerda al Guadiana, aparece y desaparece. Pero cuando coge la varita de Harry Potter (no seas celoso, míster), el muchacho magnifica la estética de este deporte. Costó 15 millones de euros. O sea, menos de la cuarta parte de lo que valió Kaká. Al brasileño le espera mucho trabajo si quiere sentarle…

BZ50.El Panzer de Lyon ha asumido su rol de jugador número 12 con grandeza. De hecho, ese es el número de goles que lleva de blanco desde que llegó aquí hace año y medio. Su tanto de anoche fue espléndido en puntería y ejecución. Era su partido oficial número 50 con el Madrid. Así, sí. Allez Karim!

Dinamita de Funchal.En Madeira deberían declarar fiesta nacional cada 5 de febrero, día en el que vino al mundo Cristiano en 1985. Qué portento, qué ambición con botas, que vigorosidad física y mental, qué nivel Maribel… Se negó a ser suplido y eso que ganó el espectáculo. Dos goles más a la buchaca y 51 con su firma en 54 partidos oficiales (¡0,94 de promedio!) con la camiseta que ha aprendido a amar imitando esa genética ganadora de los tiempos de Di Stéfano, Puskas y Gento. Puso en pie a los 2.000 madridistas del Arena, con las peñas La Gran Familia, 5 Estrellas, Olaf El Vikingo, Barajas y Espinosa de Navacerrada al frente. Ellos ya huelen la Décima.

Reproche.La felicidad nunca es completa y reconozco que el numerito de las expulsiones no me gustó, como tampoco me sedujo nunca el personaje de Maquiavelo. Cierto que con las rojas de Ramos y Xabi Alonso te evitas que luego en octavos o cuartos les eches de menos si les cae una amarilla traicionera, pero el Madrid debe estar por encima de esto. No es normal que en una noche radiante con un 0-4 que deslumbró a todos los analistas del fútbol europeo, estemos gastando líneas en el asuntito de marras. Mourinho es tan meticuloso en su trabajo que pensó sólo en el beneficio directo del equipo, pero no valoró el desgaste de imagen. Míster, es un pecado venial pero a ningún madridista le gustó ver que se terminase el partido con Casillas haciendo de correo del zar. Sabe que con usted al fin del mundo, pero creo que esta vez, con nueve no basta…

Cristiano celebra su 2º gol de la noche y la calsificación como 1º de grupo del Madrid.


Di María: “Cristiano Ronaldo hace goles que Messi no hace”

Angel Di María juega con dos de los futbolistas más talentosos de la actualidad. En el Real Madrid es compañero de Cristiano Ronaldo y en la selección argentina actúa junto a Lionel Messi. A ambos los elogia por sus habilidades, dice que son jugadores diferentes, que puede definir un partido y que reciben muchas patadas. Pero en la comparación lanza una frase que destacan en España y que inclina la balanza a favor del portugués: “Tiene un gran disparo de lejos y hace goles que Messi no hace”.

En todo caso, Di María aclara, en opiniones que reproduce Marca, que en su opinión Cristiano Ronaldo y Messi “no tienen nada que ver el uno con el otro… Messi tiene arranques muy rápido y puede pasar a muchos jugadores en muy poco espacio y Cristiano es más velocidad, llevarse el balón en largo y chutar desde lejos, por eso hace goles espectaculares que Messi no hace”.

El jugador agrega que ambos “pueden marcar la diferencia del minuto uno al 90… Si se centran sólo en ellos, los demás tenemos menos presión y podemos jugar más tranquilos. Si los mejores jugadores del mundo fueran otros, se hablaría de ellos”, afirmó.

Además, Di María cree que “a los dos les dan patadas porque es la única manera que pueden pararlos…. Si cada patada es amarilla, van a acabar jugando 11 contra tres y eso no puede ser. A mí también me dan mucho”, indicó.

Di Maria, compatriota Argentino de Messi, celebra un gol con CR7.


El Madrid de CR7 llega lanzado al Clásico

El Real Madrid avanza por esta Liga exhibiendo una pegada reluciente, una eficacia demoledora con la que va tumbando cuantos rivales se cruzan en su camino y con la que oculta sus deficiencias, que de todo hay. Este equipo tiene la habilidad de engordar sus marcadores con una facilidad abrumadora, que le permite esconder bajo la alfombra su versión menos amable. Su víctima esta vez fue el Athletic, que no mereció tan duro castigo como ese 5-1 que refleja una distancia que no fue real. Pero así llega el Madrid al Clásico, líder y subido a una montaña de goles y de confianza con la que pretende contrarrestar el juego reluciente del Barcelona. Sutileza frente a contundencia, dos formas de entender el fútbol y la vida. Pero ese será otro capítulo de la historia.

Antes de llegar al Camp Nou debió superar una dura prueba. El partido estaba enredado para el Madrid, confuso de ideas y al que el Athletic le discutía con todo el derecho el dominio del duelo. Joaquín Caparrós le planteó un buen duelo táctico a José Mourinho y el Athletic mantuvo el tipo hasta que encajó el tercer gol. Nunca se sintió cómodo el Madrid, al que le sigue costando ganarse los espacios cuando el rival no se los regala. Pero apareció Susaeta para cometer un penalti absurdo sobre Di María y facilitarle al rival un triunfo del que se llegó a dudar. La solución a esa acción resultó sorprendente. Sergio Ramos fue el elegido para el lanzamiento, que ejecutó de forma perfecta. Cinco minutos después Gorka Iraizoz se ‘comió’ una falta de Cristiano y en la media hora final el encuentro ya fue otro.

Lo que se vio antes fue magnífico duelo, gestionado con gran inteligencia por el Athletic, que dejó una excelente impresión en su paso por el Bernabéu. Y de ese grupo de abnegados trabajadores, que se manejaron con envidiable orden y disciplina táctica, nadie sobresalió más que Fernando Llorente, un delantero que asusta por su presencia física, por su altura, y te destruye con los pies. Es un atacante excepcional, completísimo, con movimientos tan inteligentes como devastadores para el rival. Apenas tardó dos minutos en presentarse en sociedad, con un jugadón que retrató a Carvalho y Marcelo y que sólo el oportunismo de Pepe impidió que terminara en gol.

Llorente fue un tormento constante para Pepe, con el que jugueteó en varias ocasiones, y para Casillas, que se vio exigido como pocas veces lo ha sido de local en este curso. Obtuvo el premio a su trabajo en un gol ilegal, convertido en fuera de juego después de un tiro de Iraola poco antes del descanso.

A los vestuarios se fue ya mandando el Madrid, pero no sin sobresaltos. La paciencia y la pausa no son cualidades que se manejen con soltura en el manual de este conjunto, que se siente más cómodo cuando los partidos se resuelven a campo abierto. El Athletic le negó los espacios en las bandas y le condujo hacia el centro, tendencia natural y enfermiza del Madrid desde hace tiempo, pero que le causa un enorme malestar cuando no es él el que decide hacerlo, sino el rival quien le obliga.

Estuvo perfecto el Athletic e indeciso el Madrid hasta que Di María asumió el papel de distribuidor del juego, como ya hizo otras noches, y comenzó a regalar pases a sus compañeros. Uno de ellos, magnífico, se lo envió a Higuaín, que se escurrió entre San José y Amorebieta para batir a Iraizoz. Pudo marcar Ramos poco después, al cabecear fuera un buen envío de Özil y respondió Llorente después de un fallo de Pepe, que le regaló el balón y obligó a intervenir a Casillas

Después de la efervescencia que se vivió tras del gol, el partido ganó en temperatura. El Athletic no se encogió, al contrario, abrió filas, estiró sus líneas y terminó por dibujar el escenario que más le gusta al Madrid. Ese en el que el campo del rival es una pradera virgen por la que Cristiano, Di María, Özil e Higuaín cabalgan en completa libertad luciendo sus cualidades de velocistas.

Surgió de nuevo la figura imperial de Llorente para mandar un nuevo aviso que volvió a desactivar Casillas, pero en la siguiente jugada, el Madrid dibujó un contragolpe perfecto, que inició Higuaín, prosiguió con un sutil pase de genio Özil y terminó Cristiano. El primero de sus tres goles de la noche y decimocuarto en la Liga. Una barbaridad a la que sólo es capaz de responder Leo Messi.

Llegó antes del descanso el apuntado gol de Llorente y el paso por los vestuarios lo aprovechó Mourinho para despertar a sus jugadores, que salieron algo más animados, con otro aire, pero que necesitaron la ayuda del inocente Susaeta, con ese penalti que transformó Ramos, para desenredar un encuentro que comenzaba a complicarse. Llegó después el gol de falta de Cristiano, que debió celebrarlo junto a Iraizoz, que firmó en esa acción la cantada de la noche.

La distancia ya era insalvable y así pareció asumirlo el Athletic, demasiado golpeado anímicamente. Con todo solucionado, Mourinho dio descanso a Khedira, con molestias, Higuaín y Özil, reemplazados por Lass, Benzema y Granero. Y entre estos dos últimos y la torpeza de Amorebieta se cocinó el quinto gol del Madrid. Benzema combinó con Granero, que fue derribado dentro del área. El penalti, esta vez no se lo dejó a nadie, lo convirtió Cristiano para cerrar un marcador excesivo, porque ni el Madrid mereció tanto premio ni el Athletic tanto castigo.

Cristiano fué la figura de la noche con un Hat-trick.

Cristiano: ” Yo no estoy luchando por el pichichi, lucho por la liga “

“En la primera mitad marcamos dos goles y fue importante. En el segundo tiempo estuvimos mejor”. Es el resumen que Cristiano Ronaldo hizo al término del partido ante el Athletic. Autor de tres de los cinco goles de la noche, el portugués destacó que lo fundamental fue la victoria del equipo: “Tenemos un gran equipo y estamos muy contentos. Yo también lo estoy por haber marcado, pero lo más importante es que el equipo ha ganado. Estoy luchando por ganar la Liga, el pichichi no me importa”.

Cristiano supera a Messi como goleador del año 2010

Pese a que a algunos culés se les llene la boca al hablar de Leo Messi como prácticamente un dios, la realidad es que el argentino está lejos de poder compararse con Cristiano Ronaldo, y para prueba, los hechos.

El delantero del Real Madrid es el máximo goleador liguero de Europa en el último año. Ronaldo acumula 33 goles en Liga desde el pasado mes de enero, cifra que nadie ha podido superar en ningún otro país del continente. Sí, Messi fue el pichichi y Bota de Oro de la pasada temporada, pero tal y como reflejan los datos, esos galardones los ganó simplemente porque Ronaldo se perdió dos meses de competición. Si CR7 hubiese jugado alguno de esos ochos partidos que no pudo disputar, no cabe duda de quién hubiese sido el claro ganador del título a máximo goleador continental.

Esta temporada, Ronaldo no quiere que nadie le pueda arrebatar ni el Pichichi ni la Bota de Oro y lleva 14 goles, siendo el mayor goleador de las grandes ligas europeas y superando nuevamente a Messi.

Tras Ronaldo y Messi, el uruguayo del Ajax Luis Suarez ocupa el tercer lugar como mejor goleador liguero de 2010 con 26 goles. Antonio di Natale, del Udinese, es cuarto y otro madridista, Gonzalo Higuaín, es quinto con 24 goles.


Cristiano Ronaldo es duda para jugar contra el Athletic de Bilbao

Cristiano Ronaldo salía cojeando de los vestuarios del Estadio da Luz al terminar el amistoso contra España. La entrada de Sergio Busquets, que lo obligó a retirarse en el descanso, le puede pasar factura de cara al partido de Liga contra el Athletic de Bilbao, para el que será duda.

“Tengo el gemelo tocado, me duele un poco, pero vamos a ver cómo me encuentro mañana. Es un golpe, pero no parece nada importante”, afirmaba en la zona mixta del campo del Benfica. Dos días después, el portugués continúa teniendo molestias y su presencia en el Bernabéu este sábado no está clara.

El jueves no se entrenó con el resto de sus compañeros. Fue examinado por los médicos del club y se fue con los fiscos. A lo largo del día se le realizarán nuevas pruebas para ver si puede jugar contra el Athletic o no. En caso de seguir con molestias, Mourinho podría decidir darle descanso para que esté al 100% de cara al clásico contra el Barça.

El portugués no es el único madridista que volvió tocado de los compromisos internacionales. También Carvalho, Khedira e Higuaín. Así, el encuentro contra el Athletic puede ser la oportunidad para alguno de los menos habituales en el once de Mourinho.

Es el caso de Benzema, que se perfila como alternativa en caso de que finalmente Cristiano no pueda jugar. El francés sigue demostrando que su progresión va en línea ascendente. Marcó el primer gol con su selección ante Inglaterra y en el último mes ha tenido buenas actuaciones cada vez que ha tenido minutos.

Cristiano con problemas en el gemelo es duda.


La Portugal de Cristiano fué a una velocidad más

El campeón no juega amistosos, defiende la corona, con o sin puntos de por medio, con o sin tratados internacionales de cooperación por firmar. Nos lo enseñó Argentina y nos lo repitió Portugal, con la que cruzaremos del brazo las puertas de la FIFA por imperativo legal y porque en los despachos cazamos en pareja. Pero el partido no tuvo un gesto de hermandad. El vecino fue un macho ibérico rápido, enérgico, duro, con oficio, picado y con picante. Lo que nos temíamos. Y nos atropelló como no recordábamos, entre olés, que en fútbol es música de baile. Necesitamos una limpieza de autocomplacencia.

España anduvo sin balón y sin alma. Portugal nos quitó lo uno y lo otro, apretando mucho a Busquets y Xabi Alonso con ese trivote Martins-Meireles-Moutinho que desprende un fuerte olor a pólvora. Después se puso en ventaja y nos dio una paliza. Fue el KO que nunca debe tolerar el campeón.

Al minuto, Nani, cruce de galgo y pitbull, ya había probado a Casillas. E instantes después, Busquets y Cristiano habían cruzado los guantes. Dos amarillas de partido oficial, casi de Copa del Mundo. Ya sabemos que el Clásico se rodará sobre un guión de Tarantino.
Iniesta.

Sobrevivimos de milagro al arranque de furia lusa con una decoración equivocada: Villa a la izquierda y Silva en punta. Sólo Iniesta, que mejora cuanto toca, sostuvo la escarapela, porque por Xavi nunca pasó el partido. Luego Cristiano, que también aquí se mete el país en la mochila, nos hizo sufrir de verdad. Porque se fue a por Piqué desde el principio y ajustó cuentas con él. También hizo uno de los goles de su vida, que no figurará como tal. Le puso la muleta a Piqué, al que citó de lejos con la carrera y se lo pasó por la cintura con un recorte. Y a la salida del lance, inventó una cuchara inalcanzable para Casillas. Nani quiso apropiarse indebidamente de la gloria y metió su cabeza cuando el balón ya había traspasado la línea. Gautier pitó fuera de juego equivocadamente. Luego preparó el gol de Martins, una puñalada.

No volvió del descanso, pero su selección había cogido tal velocidad que tampoco le echó de menos. A la contra, con velocidad y oficio, nos sacó de pista. No lo arreglaron ni Torres, ni Cesc, ni Llorente ni el Brasil del 70 si Del Bosque lo hubiera tenido a mano. Cada gol fue un latigazo a un grupo en desbandada, sin orden ni espíritu. Un lazo horrible para el año de nuestra vida.

Cristiano no marcó, pero abrio la puerta de la goleada con unos 45 min de escandalo.

 

El gol más bonito de la carrera de CR7 fué anulado

Declaraciones post partido


El Madrid gana un partido canalla

Victoria apretada del Real Madrid ante el Sporting en El Molinón en un partido en el que no exisitió un claro dominador y en el que el conjunto de Mourinho gozó de las mejores ocasiones del partido. Los de Preciado plantaron cara a su rival en todo momento y supieron poner en apuros al líder de la Liga. Juan Pablo fue el mejor jugador del conjunto local con intervenciones de verdadero mérito. Cuando parecía que el choque estaba abocado al empate a cero, apareció Higuaín para remachar a la red un rechace del guardameta asturiano tras un disparo de Benzema. El gol del argentino mantiene a su equipo al frente de la clasificación. Una parada antológica de Casillas a remate de Barral evitó el empate del Sporting poco después del gol visitante. En el descuento del partido Botía realizó una entrada sin sentido a Cristiano Ronaldo que le costó la roja directa.

Ambiente enrarecido el que rodeó la visita del Real Madrid a Gijón debido al cruce de declaraciones entre los técnicos de ambos equipos durante la semana. Se comprende que Mourinho pueda ver un partido desde la grada por perder el respeto a un árbitro, pero lo que no se puede comprender ni permitir por parte de nadie es que tenga que hacerlo escoltado por cuatro guardaespaldas. No hay que olvidar que el fútbol es sólo un deporte, y frases como “Mourinho muérete” sobran en algo tan banal. Dejando a un lado lo extradeportivo, vamos a lo que realmente interesa: los goles, las jugadas y las emociones propias de un choque entre dos históricos de la Liga española. Preciado alineó su once de gala y Mourinho volvió a confiar de inicio en los Once Fantásticos. El Madrid, que defendía liderato y que no perdía en Gijón desde el 94, se enfrentaba a un equipo que se agigantaba en casa y que tenía como objetivo ser el primer verdugo del equipo de Mourinho.

El comienzo del partido no distó mucho de lo que se esperaba. El Sporting saltó al césped buscando imprimir un ritmo alto al encuentro basándose en una presión máxima y acudiendo al límite a por cada balón. Aún así, el Real Madrid no se sintió agobiado en ningún momento y aguantó atrás esperando muy ordenado en su campo para salir a la contra y hacer uso de la calidad de sus jugadores. Un disparo al palo de Higuaín en el minuto diez y otra clara ocasión de Di María fueron las primeras muestras de que el equipo blanco empezaba a llegar con facilidad al área de Juan Pablo tras haber ganado la batalla a los locales en el centro del campo. A los de Preciado les costó mucho mantener la posesión del balón y las posiciones de sus jugadores, lo que retrasó la primera llegada asturiana con peligro hasta el minuto veinte.

A medida que avanzaron los minutos se comenzó a ver un Madrid más estático y atascado que no llegaba con tanta facilidad como al principio, mérito sin duda del Sporting, que ante el acoso blanco juntó un poco más sus líneas para contener las peligrosas embestidas. El conjunto rojiblanco consiguió de esta forma ponérselo más complicado a su rival y nivelar el encuentro durante el tramo final del primer tiempo. El empate a cero que registró el marcador al descanso fue producto de la mala puntería visitante en las claras ocasiones de las que gozó en los primeros minutos. Uno de los que tenía el partido más complicado, el árbitro Turienzo Álvarez, pasó desapercibido durante la primera mitad. La mejor de las noticias, sin duda, para un colegiado.

Se llegó al segundo acto sin cambios y con el Madrid obligado a volver a tener el balón, profundizar más en sus jugadas de ataque con acciones rápidas y buscar a sus jugadores de fuera para acompañar la movilidad de Özil, Cristiano e Higuaín. Ante todo, había que evitar la pérdida de ritmo de los últimos minutos previos al descanso y lograr enfriar en lo posible un partido que iba subiendo de temperatura en cada jugada, protestadas en su gran mayoría por los jugadores locales y su afición, muy enchufada y metida en el partido durante los noventa minutos buscando dar alas a los suyos. Un disparo de Di María, al que respondió Juan Pablo con una espléndida parada, fue la primera señal de que los jugadores blancos habían tomado buena nota de las indicaciones de Mourinho durante el intermedio. La polémica arbitral no pudo faltar en un encuentro de alta tensión y en el minuto 55 Turienzo anuló un gol de Higuaín a pase de Di María por un fuero de juego que no existió.

Desde la reanudación se vio a un Madrid más activo en ataque y con más movilidad en la línea medular que el visto minutos antes del descanso. Mientras tanto el Sporting, lejos de arrugarse, presentó batalla a su rival y no le permitió dominar con comodidad el choque. Ante esto, Mourinho movió ficha y ordenó a Karanka retirar a Di María para dar entrada a Benzema. Las oportunidades claras en el segundo tiempo brillaron por su ausencia hasta que se superó el minuto veinte, momento en el que el partido se empezó a romperse y en el que Higuaín y Sangoy tuvieron en sus botas la oportunidad para inaugurar el marcador. Un genial Juan Pablo, con el que también se encontró minutos después Benzema, y unos centímetros de más evitaron que los argentinos abrieran la lata.

Cuando todo indicaba que el choque estaba abocado al empate, un rechace de Juan Pablo a disparo de Benzema fue remachado a la red por Higuaín para anotar el único tanto del partido. El gol del delantero madridista aplacó algo los ánimos locales, que vieron como el partido se les escapaba a pesar de la lucha titánica de la que hicieron gala desde el pitido inicial. Una antológica parada de Casillas tras un remate de Barral evitó el empate local poco después. En los segundos finales Botía realizó una entrada fuera de lugar a Cristiano que le costó la roja directa. Victoria por la mínima del Madrid que le sirve para seguir imbatido esta temporada y continuar como líder de la Liga con un punto de ventaja sobre su máximo y, al parecer, único perseguidor esta campaña, el Barcelona. El Sporting plantó cara a su rival en todo momento e hizo un partido lleno de oficio y esfuerzo, pero que acabó significando su quinta derrota liguera.

Cristiano intentando superar un jugador rival.


Irina y Cristiano, juntos en la entrega de premios Glamour

Irina Shayk y Cristiano Ronaldo se han dejado ver en público en la gala de entrega de los premios Top Glamour Women of the Year, en la que la flamante novia del futbolista portugués ha sido elegida la Mejor modelo Internacional del año.

La pareja fue centro de atención de todas las miradas, aunque el jugador del Real Madrid quiso mantenerse en un segundo plano y no posó con la modelo en el photocall. Cristiano llegó cuando la cena ya había comenzado y se sentó junto a su novia, intentado pasar desapercibido.

“Para mi como modelo es un honor recibir este premio”, ha dicho la bella modelo que lucía, para la ocasión, un espectacular vestido negro con un gran escote y una enorme abertura en el lateral.

La gala ha sido celebrada en el hotel Ritz de Madrid y ha tenido como presentador a la mexica Jaydy Michel.

Cristiano e Irina en la gala.


Cristiano Ronaldo se compra la casa en la que vive

Cristiano Ronaldo ha decidido echar raíces en el Real Madrid y lo primero es afincarse en la ciudad. Así, el jugador portugués se ha comprado la casa en la que vivía en régimen de alquiler desde que llegó al equipo de Florentino Pérez. Su cuenta corriente resta 5 millones de euros.

Desde que se asentó en la capital, en el verano de 2009, Cristiano Ronaldo vivía en alquiler en su exclusiva y lujosa casa de la urbanización privada La Finca. El jugador del Real Madrid pagó 12.000 euros cada mes en concepto de alquiler y ha decidido aprovechar la opción de compra que le dio su casero. A los 5 millones que vale la casa restará el dinero ya invertido en ella.

Cristiano Ronaldo ya cuenta en su haber con una parcela de 4.500 metros cuadrados, 950 construídos y repartidos en cinco dormitorios, dos baños, jacuzzi, salón, cocina y dos vestidores.

Sin embargo, Cristiano Ronaldo no es el futbolista con la vivienda más cara y lujosa. El brasileño Kaká, de baja desde comienzo de temporada, pagó por su hogar 2, 2 millones de euros más que Cristiano Ronaldo en la misma urbanización y el entrenador del Real Madrid, José Mourinho, está desembolsando 20.000 euros al mes por el alquiler de la suya.

Cristiano en el jardín de su casa.

 

 


Cristiano Ronaldo llega a los 200 goles

Rápidez, técnica, potencia, desborde, regate y sobre todo GOL. Cristiano Ronaldo, seguramente el jugador más completo del mundo, tuvo ayer de anotar su gol número 200 en su carrera deportiva.

Tras irse de vacío ante Milan y Atlético de Madrid, el portugués salió en el descanso en lugar de Higuaín y no tardó en aprovechar un sensacional pase de Di María para convertirse en goleador bicentenario.

Con 5 goles con el Sporting de Lisboa, 118 con el Manchester United, 29 con la selección portuguesa y 48 con el Real Madrid, Ronaldo llega con sólo 25 años a los 200 goles, dejando bien claro que se trata de un jugador que ya ha marcado época. ¡Felicidades Cristiano!

Cristiano sigue batiendo records.


El Madrid pasa de ronda sin apuros

Juega en los últimos tiempos estos partidos el Real Madrid con nubarrones en la conciencia. En las horas previas se repiten los reportajes sobre 17 años de hambruna, sobre el Real Unión, el Alcorcón y hasta la final de Montjuic. Todo eso saltaba al Santiago Bernabéu, alimentado por el nada rotundo 0-0 de la ida, colgado de la chepa de los jugadores, un cierto olor a chamusquina confrontado con la ola de optimismo sobre la que navega el proyecto de Mourinho. Al portugués se le supone suficiente capacidad de preparación y motivación, y hasta una buena cuota de estrella, para que el equipo evite sonrojos y colapsos al estilo Titanic. Y así fue. El Real Madrid sorteó por fin una eliminatoria, su trauma reciente en Europa y en casa. Y lo hizo sin sobresaltos…

Al menos en el campo o más bien en lo que atañe al juego. Porque en un primer tiempo con más nervios que fútbol hubo vodevil arbitral con Paradas Romero ganándose su cuota de protagonismo, su sitio en la foto del partido. En el minuto 38 el Real Madrid ya sumaba cuatro tarjetas amarillas, casi todas en la cuenta de los nervios y la falta de química colectiva de quienes juegan poco y nunca juntos. Mourinho rumiaba su descontento enzarzado en protestas al cuarto árbitro primero y después al propio Paradas, que le terminó expulsando tras un intercambio verbal nada amistoso. Eso revolucionó a la animosa grada, que había respondido a la llamada de su entrenador y nuevo guía espiritual y disparó las pulsaciones del árbitro, que se cegó al borde del descanso y concedió el segundo gol, un remate de Higuaín que entró gracias a la posición antirreglamentaria de Ramos , que estorbó a Dani Hernández de forma tan decisiva como incuestionable.

Ese gol cerró un primer tiempo que no tuvo más historia que su arranque y su cierre. Al final marcó Higuaín para culminar un acelerón postrero en el que poco antes el argentino había perdonado a bocajarro. En el arranque había marcado Granero enmarcando un inicio activo y vertical del Real Madrid. El gol fue de póster: dejada de Pedro León desde la derecha y remate del ‘Pirata’ en la frontal, a la escuadra con el interior y un sutil efecto. El gol de la tranquilidad, vacuna y golazo, prometía más pero el Real Madrid dejó después minutos de dominio rácano en el que no hubo automatismos porque la alineación era nueva y con algunos jugadores demostrando que hay una distancia muy notoria entre titulares y suplentes. Quizá por eso en esos minutos de fútbol más bien plano y de ritmo cansino ya calentaban Xabi Alonso, Di María, Cristiano y un Lass que calentó y calentó… y nunca entró.

En esa primera parte el Murcia resistió con estilo. Iñaki Alonso planteó un equipo con personalidad, que no se descompuso tras el primer gol y que defendió con orden, organizado y basculando, y que salió (cuando pudo) tocando con movimientos canónicos. Con eso le llegó para aguantar sin grandes sobresaltos y para forzar un puñado de acciones a balón parado a la que seguían contras de un Madrid incómodo con el balón y sin el instinto habitual de la era Mourinho. Con intención de jugar largo y presionar arriba pero enseñando el abismo que separa a los titulares de unos suplentes a los que no ayudó el hecho de jugar casi todos al mismo tiempo. Un reserva entre titulares suele ofrecer mejores sensaciones que muchos reservas junto a un puñado de habituales.

Por eso no pareció casual que los mejores de la primera parte fueran Marcelo, hiperactivo como en cada partido y feliz por jugar sin demasiadas obligaciones defensivas, y Pedro León, uno de los más integrados en la primera unidad y reforzado por su gol en Milán. La peor parte quedó para un Diarra transparente, un Granero que dejó el gol y muy poco más, un Benzema que puso ganas pero no desequilibró y un Canales superado por la falta de minutos y sustituido en el descanso.

A ese equipo titular tampoco le benefició la imagen largamente mejorada del Real Madrid en el segundo tiempo. Con Xabi y Cristiano primero y con Di María después el equipo se pareció más a lo que acostumbra a ser ante un Murcia ya sin esperanza. Mucha presión, más ritmo y una catarata de llegadas al amparo de la habitual galería de tiro que se monta Cristiano. Con Granero en la media punta, Benzema como ’9′, Xabi Alonso en los controles y Di María armando una revolución en los poco más de 20 minutos de los que dispuso. Las ocasiones se sucedieron y la goleada llegó casi por inercia, salpicada por otra aparición de Paradas Romero. Cristiano marcó tras un servicio primoroso de Di María con el exterior, Arbeloa fue expulsado por doble amarilla, Pedro acortó de penalti por mano de Xabi Alonso, Benzema hizo su gol (poca caza) en otra pena máxima, esta forzada por el hiperactivo Di María, y Xabi redondó la goleada con un lanzamiento de falta que le concedió, por fin, Cristiano. Todo en la recta final vertiginosa de un segundo tiempo en el que el partido se desperezó y dejó, aunque ya sin emoción, mucho más fútbol.

El Madrid pasó de ronda sin nungún problema.


Audi entrego automoviles a la primera plantilla de Real Madrid

Los jugadores llegaron al estadio por parejas en un Audi A1. Manuel Caballero, director de la marca en España, fue el primero en tomar la palabra para agradecer “a los jugadores su gran colaboración y desearle al equipo los mayores éxitos en el futuro”. Luego fue el turno de Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid mostró su satisfacción por “una fructífera relación que existe desde 2003. Este acto es una tradición, forma parte de una estrecha y leal relación entre el Real Madrid y Audi, dos entidades que aspiran al liderazgo mundial. Ambos trabajamos por la fiabilidad, precisión y rendimiento. El Santiago Bernabéu es donde se materializan los sueños de madridistas y por eso es el escenario elegido”.

En cuando finalizaron los discursos, Florentino Pérez entregó una camiseta personalizada con el dorsal 1 a cada uno de los cuatro asistentes del grupo Volkswagen. El presidente madridista recibió una miniatura de un vehículo Audi. Acto seguido, 25 niños (hijos de socios del club elegidos por sorteo) entregaron las llaves de los nuevos coches a los jugadores, que al tiempo que las recogían iban firmando las camisetas de cada uno de los niños.

Ya en el césped, los capitanes del conjunto blanco, Iker Casillas y Sergio Ramos, descubrieron en el césped la sábana que cubría uno de los vehículos, al que Peter Schwarzenbauer, consejero del Grupo Volkswagen, se refirió como un “coche único, especialmente creado para el Real Madrid”. El vehículo presentaba detalles morados en la carrocería y llantas y el escudo del Real Madrid. Como colofón al acto, los futbolistas bajaron uno a uno al terreno de juego y fueron recogiendo sus nuevos vehículos para la temporada 2010-2011.

Cristiano con su nuevo Audi.


Cristiano Ronaldo gana la batalla al ‘The Daily Telegraph’

Cristiano Ronaldo ha ganado la batalla legal que mantenía con The Daily Telegraph.

El delantero del Real Madrid será indemnizado por el diario británico por publicar en julio de 2008 una noticia en la que se aseguraba que el jugador se dedicaba a ir de fiesta en una discoteca de Los Ángeles cuando se recuperaba de una supuesta lesión de tobillo.

El rotativo ha admitido que la información era falsa y tendrá que indemnizar al futbolista por los daños causados y los costes del proceso judicial.

El periódico londinense publicó hace dos años que el entonces jugador del Manchester United estava en una discoteca de Hollywood pero que, lejos de mantenerse alejado de la pista de baile, el futbolista se lanzó a bailar en la pista dejando abandonadas las muletas que le acompañaban. El abogado de Ronaldo ha alegado que su cliente únicamente estuvo en el local citado, pero que no bebió, ni bailó, ni dejo las muletas.

Cristiano estuvo en LA en 2008, recuperandose de una lesión.


Derbi blanco

Para el Real Madrid jugar un derbi contra el Atlético es como para un niño ir al parque de atracciones. Sabe que vivirá situaciones de angustia, en los que se le disparará la adrenalina, y es consciente de que habrá momentos en los que incluso lo pasará mal, pero el recuerdo que le quedará al final del día será bonito. Una generación entera de seguidores del Atlético está creciendo sin haber visto a su equipo ganar un derbi. Mientras, en el bando rival quizá se esté comenzando a perder la perspectiva de la importancia que supone vencer al Atlético, con el que hace no muchas décadas se disputaba el dominio en el fútbol español. Son once años acumulando decepciones unos y sin que se les borre la sonrisa a otros.

El Madrid se maneja en estos duelos con suficiencia y descaro, con la personalidad y la soltura que le falta al Atlético, que sufre en silencio sus complejos, que van de lo psicológico a lo futbolístico. Porque en los dos aspectos fue inferior a su rival, que marcó el territorio desde el inicio. Salió como un vendaval que se llevó por delante todo lo que encontró a su paso. Menos de 20 minutos necesitó el Madrid para convertir dos goles, resolver el derbi y justificar el trabajo táctico previo. El Atlético empleó ese tiempo en mandar su planteamiento inicial a la basura.

El efecto terapéutico que ejerce el Atlético sobre el Madrid es fabuloso. Nos atreveríamos a decir que alcanza incluso dimensiones extraordinarias. Porque sólo así puede calificarse el hecho de que fuera Carvalho, un central, quien rompiera el partido. Entró en carrera para cortar por la mitad la defensa del Atlético y después de recibir el balón de Di María definió ante De Gea con la tranquilidad de los grandes delanteros. Apenas se habían consumido 13 minutos, pero es que cinco antes le fue anulado un gol a Khedira por claro fuera de juego y uno después De Gea, que ya tuvo que intervenir a los tres minutos en un cabezazo de Pepe, evitó el segundo ante Higuaín. No estuvo tan acertado el portero poco después, en una falta lanzada por Özil. Lo que nació como un pase acabó convertido en el segundo gol del Madrid. Reyes no llegó al corte y De Gea vio la vida pasar.

Había sorprendido Quique Flores de inicio con un doble pivote formado por Tiago y Mario Suárez. El Atlético salió replegado y muy ordenado, intentando cerrar espacios para calmar, sin conseguirlo, la salida del Madrid. Su ataque lo inclinó hacia la derecha, banda ocupada por Reyes y defendida por Marcelo, que ahora vive más centrado, pero no pierde su natural tendencia a la dispersión. Se distrae con el vuelo de una mosca, lo que obliga a sus compañeros a no perderle de vista un instante. Y nadie está más atento ni le evita tantos sonrojos como Xabi Alonso.

El dibujo de Quique se sostuvo apenas medio tiempo y el resto de la noche el Atlético fue un esforzado Sísifo acarreando una y otra vez su pesada roca montaña arriba. Y es que Mourinho ha construido un bloque pétreo, que fulmina al rival con latigazos eléctricos, pero nunca olvida sus obligaciones defensivas. Se entrega en la destrucción con la misma intensidad y devoción, lo que cierra casi por completo el camino para la remontada del rival. Las ayudas en defensa son constantes y los cuatro zagueros, más Khedira y Xabi Alonso, se multiplican para tapar cualquier boquete que surja delante de la pared levantada frente a Casillas. Y en esa labor nadie destaca más que Carvalho, que rompió el partido en ataque y lo aseguró en defensa. El portugués estuvo perfecto hasta que debió retirarse a falta de diez minutos con un corte en la cara, regalo del codo de Diego Costa.

Con el reloj comiéndose la primera media hora se agitó el Atlético, que de ahí al descanso vivió sus mejores momentos y convirtió en protagonista a Casillas. Apareció primero ante Agüero y luego se lució en una estética estirada a mano cambiada a tiro de Reyes. Entre medias no pitó Mateu Lahoz un penalti por mano de Xabi Alonso en un disparo del Kun y se olvidó después de señalar los once metros en un derribo de Simao a Di María dentro del área.

El Madrid, con Cristiano desaparecido, dio varios pasos hacia atrás, excesivos, y le entregó la pelota y la iniciativa al Atlético en la reanudación. Le invitó a atacar para intentar asestarle el golpe de gracia a la contra. Y muy cerca estuvo de conseguirlo nada más salir de los vestuarios, cuando un envío de Özil lo mandó Higuaín de volea al poste.

El susto no acomplejó esta vez al Atlético, que mantuvo el mando y el control del balón hasta el final. Pero su dominio dejó sensaciones muy diferentes a las que ofreció el Madrid cuando fue el equipo de Mourinho el que gestionó el choque. Cada llegada del Madrid significaba peligro, mientras que el Atlético necesitó hacer mucho más para no obtener nada. Los primeros se creen invencibles y los segundos quizá también lo piensan.

Tuvo su ocasión Forlán a falta de media hora, con un disparo potentísimo que se estrelló en el poste, y no se cansaron de probar fortuna Reyes y Agüero, a los que les falló la puntería o se encontraron con Casillas. Como le faltó tino, y quizá aire, a Özil para definir ante Filipe Luis y De Gea en un contragolpe que nació en fuera de juego.

Buscó Quique las ideas de Raúl García y los goles de Diego Costa. Nuevas vías para alcanzar un imposible. El Madrid daba síntomas de agotamiento y respondió Mourinho retirando a Higuaín para dar entrada a Benzema y dejó claro que no estaba para bromas cuando ordenó saltar al campo a Diarra por Di María.

Quien salió mejor librado con los cambios fue el Madrid. Marcelo, Sergio Ramos y Benzema perdonaron el tercer gol, pero el equipo de Mourinho terminó el partido donde lo comenzó, en el área del Atlético.

CR7 felicita a Carvalho, autor del 1-0.


“No he visto nada igual a Cristiano Ronaldo desde que se retiró Di Stéfano”

Los registros goleadores de Cristiano Ronaldo son de otra época, se dice, y es cierto. Manuel Fernández, Pahíño para el siglo, contempla al portugués de la cumbre de sus 87 años. Fue el último en marcar once goles en nueve jornadas con la casaca merengue antes que el luso. Al vigués no le irrita que le copien la marca. No codicia los millones o la juventud de su heredero. Cuando Pahíño y su amigo Di Stéfano charlan, coinciden en lo de Cristiano: “Es un fenómeno”.

Cristiano Ronaldo asombra con sus cifras marcianas. Transita por una senda que en el Real Madrid llevaba sesenta años cegada. Once goles en nueve encuentros ligueros. El último merengue en lograr semejante proeza fue el vigués Manuel Fernández “Pahíño”, que se declara admirador del luso. “Es un fenómeno, un privilegiado”, sostiene.

El tiempo transcurrido prueba la dificultad del reto. Marca incluso concede a Cristiano doce tantos para el Trofeo Pichichi, que este diario entrega (el árbitro anota el de Anoeta a Pepe). Pahíño lo logró en la temporada 50-51, aunque después se anclaría. Su culmen llegó en la liga siguiente, con 28 goles en 27 partidos. El de Navia forma parte del exclusivo club de los que han superado el gol por choque de media. Di Stéfano, Zarra, César, Mundo, Pruden, Bata, Gorostiza… El último fue Puskas, en 1960. Cristiano aspira a reabrir la admisión. Juega para la historia, donde Pahíño tiene plaza fija con Celta (43-48), Real Madrid (48-53), Deportivo (53-56) y Granada (56-57). En el Real Madrid atesora varios hitos. Marcó el gol 1.000 en Liga. Es su décimo máximo anotador. Y el mejor en promedio (0.82), aunque Cristiano se lo arrebata provisionalmente (0,95).

Si a Pahíño le quedó pena fue porque abandonó Chamartín justo antes de que aterrizase Di Stéfano. La “Saeta Rubia” lo ha lamentado en muchas entrevistas. “Hubiéramos marcado muchos goles juntos”. “Aún me lo decía el otro día”, revela Pahíño.
Ambos son los ex madridistas vivos más viejos. El vigués, 87; el bonaerense, 84. “Nos vemos con frecuencia, cada mes. Somos amigos”. La Asociación de Veteranos del Real Madrid es el punto de reunión. A Di Stéfano se lo quiso traer a Vigo el pasado verano, cuando inauguraron el campo de Coia con su nombre. “Me dijo: “No puedo, che”, con su deje argentino. Yo estoy pachucho pero él, más”. Por contra, no mengua su pasión por el fútbol. Charlan y Cristiano “sale a colación. Nos gusta mucho. Yo ya lo veía en el Manchester. El taco que arma con los tiros de falta… Recuperarán lo que gastaron en él”.


Ni siquiera Messi

Su amigo es de hecho la referencia que emplea: “No he visto nada igual desde que se fue Di Stéfano”. Pahíño mezcla en su discurso reminiscencias del gallego, palabras chelis y expresiones cultas. Tiene poesía: “Cristiano arranca en soledad, salta en marcha sobre los contrarios, los deja atrás, les obliga a darle patadas… Es el peligro que yo le veo, un día verás la que se arma”. Para Pahíño, ni siquiera Messi se le iguala: “Cuando me dicen que el chaval del Barça es el “non plus ultra”, será para ellos. Para mí es superior Cristiano, más completo, el futbolista que reúne todas las condiciones”.

Al menos en esa riqueza de catálogo se le parece. Pahíño fue el rematador más versátil de su época, de cabeza y ambas piernas, algo que atribuye al trabajo antes que al talento. Albéniz, su entrenador en el Celta, ordenaba a su ayudante Armando que lo instruyese. Cientos de centros, a diferentes alturas. “Así fui mejorando”.

También era similar la saña que empleaban los defensas en su marcaje. Y aunque Cristiano se revuelva a veces y suelte la mano, Pahíño asegura: “Él es más noble. Yo iba más al grano”. Con el central azulgrana Biosca tuvo reyertas legendarias. “Me pegó por detrás y perdí el sentido. La única vez que me ha sucedido. Tengo problemas de cervicales por eso. Era buen jugador pero tenía mala leche. Cuando volvi a encontrarlo le saqué ventaja, pegué un impulso y caí sobre sus tripas. Que no me hubiese hecho la faena. Es de las pocas veces que me expulsaron”.

Jamás se resignó Pahíño ni puso la otra mejilla. Escribió el último capítulo que más se le ajustaba a su biografía. Fue años después, ya en el Granada. Jugaba ante el Betis en Heliópolis. Un defensa quiso interrumpir su galopada. Lo cazó a la tercera zancadilla. “El árbitro estaba a dos pasos. Un cantamañanas. Debía haber pitado a la primera patada y no hubiera pasado nada. Fue como el codazo de Cristiano al jugador del Málaga (Mtiliga). Ni corto ni perezoso me levanto y le pego una patada en la tripa. A la caseta y a los dos días me pegaron un multazo, doce partidos. Reaccioné a lo bestia. “Que le den a cada uno de esos falangistas asquerosos” y dejé el fútbol”. Pahíño supo cómo desaparecer de escena.


El Real Madrid empata en San Siro y pasa a octavos

Pese a las críticas que acumula gracias a su peculiar manera de hacer y entender las cosas, lo cierto es que el estilo de José Mourinho va calando en el Real Madrid, que además de ser líder de la Liga ayer obtuvo su pase a octavos de final de la Champions League. Lo hizo, además, ante un rival complicado que jugaba en casa, el Milan de Allegri, y soportando el nefasto arbitraje de Howard Webb, el mismo colegiado que dirigió la final del Mundial 2010 entre España y Sudáfrica.

Así, el Real Madrid se presentó en San Siro con el once de gala que habitualmente usa el técnico portugués y que buena parte de la afición recuerda de memoria. Tras una fase de tanteo, pronto Cristiano Ronaldo, Di María, Higuaín y demás se afanaron en perforar la meta del Milan, que iba soportando como podía las embestidas del equipo merengue. Sin embargo, el gol no llegaría hasta el final del primer tiempo, cuando una jugada de equipo terminó con un excelente pase de Di María para que Higuaín, con clase y por bajo, batiera a Abbiati al tiempo que hacía el gol 700 del Real Madrid en Champions League.

Sin tiempo para más se llegó al descanso, aunque tras la reanudación el Real Madrid bajó las revoluciones y su aparente conformismo lo aprovechó el Milan gracias a Inzaghi, todo un ‘matador’ del área pese a su avanzada edad, y a Howard Webb. Corría el minuto 67 de partido cuando Ibrahimovic le robó la cartera a Pepe y lo que parecía iba a ser un centro fue repelido por Casillas, que ya se había tirado al lado contrario, de modo que Inzaghi sólo tuvo que empujar el balón con la cabeza para empatar.

Tan sólo diez minutos después, ‘Pippo’ Inzaghi lograba el segundo merced a la relajación del Real Madrid al recibir un pase en evidente fuera de juego para marcar por debajo de las piernas de Casillas, que no estuvo demasiado afortunado. No obstante, cuando parecía que la victoria milanista sería el resultado final, y mientras Webb dejara que Gattuso y los suyos se emplearan con notable dureza, aparecían dos de los suplentes más discutidos del club de Chamartín para hacer el empate. Exquisito pase de Benzema para el desmarque de Pedro León y el murciano no perdonó ante Abbiati, que llegó a tocar el balón, para reivindicarse y poner al Real Madrid en la siguiente ronda.

Cristiano Ronaldo: «Hemos aprendido mucho de este partido»

El jugador del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, aseguró tras el empate a dos contra el Milan en San Siro que el equipo ha aprendido mucho con el partido.
“Pensábamos que el partido estaba ganado, pero la Champions, a este nivel, es muy complicada. Hemos aprendido mucho con este partido. Al final se ha hecho justicia porque el segundo gol fue en fuera de juego. Sacamos un punto que pudieron ser tres porque jugamos mejor. Pero hay que pensar en positivo: la reacción fue muy buena”, analizó el delantero portugués.
Más contrariado se mostró el capitán, Iker Casillas, que lamentó la forma en la que llegaron los goles del Milan.
“Con dos errores, uno nuestro y otro del árbitro, se ha complicado todo, es increíble. Pero estas cosas pasan. Por suelte al final hemos conseguido un empate que, a mí me deja muy mal sabor de boca, porque creo que el equipo se merecía mucho más”, aseguró.

Cristiano fué el referente blanco.


CR7 y el Madrid, a un paso de la gloria

El portugués ha cerrado el mes de octubre con los mejores registros goleadores en su carrera profesional, y puede iniciar el mes de noviembre con un nuevo hito digno del récord ‘Guinness’: llegar a los 200 goles como profesional (sumando los conseguidos con Sporting de Lisboa, Manchester United, Real Madrid y la selección de Portugal). Para conseguirlo, al luso sólo le basta con perforar en una ocasión la portería defendida por Abbiati. De lograrlo, alcanzaría una marca que muy pocos han logrado a una edad tan temprana (25 años), lo que deja claro que estamos ante uno de los mejores futbolistas no sólo del momento, sino también de la historia.

Además, el Real Madrid como club también puede llegar a una cifra redonda de goles en San Siro. El equipo merengue está a una sola diana de alcanzar las 700 en Champions, un hito que hasta el momento no ha alcanzado nadie en el Viejo Continente. Y es que en este aspecto sólo Bayern de Munich, Manchester United y Barcelona, con 453, 413 y 402 goles respectivamente, son los que se acercan más al equipo madridista a este respecto.

La última vez que Cr7 visitó San Siro fué de rojo.


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