Nosotros vimos nacer la leyenda

Cristiano Ronaldo

Paulo Bento confirma de capitán a Paulo Bento confirma de capitán a Ronaldo

Paulo Bento, ex jugador del Oviedo y nuevo seleccionador de Portugal, ha confirmado a Cristiano Ronaldo como capitán de Portugal para los encuentros ante Dinamarca e Islandia (días 8 y 12). Bento también ha citado para estos partidos a los madridistas Pepe y Carvalho.

Cristiano seguirá como capitán luso.


Cristiano Ronaldo: “Puta ansiedad, no quiero hablar”

A la salida del estadio Abbé-Deschamps en el partido en el que el Real Madrid venció por 0-1 gracias al tanto de Ángel Di María, las cámaras de LaSexta recogieron un desplante de Cristiano Ronaldo a la prensa. El luso no atendió a los medios de comunicación y se fue descontento hacia el autobús.

El crack del Real Madrid está pasando una mala racha goleadora. Ante el conjunto francés, lo intentó por todos los costados pero el gol se resistió. El portugués acabó desquiciado y, según recogieron las cámaras y micrófonos de LaSexta, el futbolista no parecía contento al salir de vestuarios.

La sexta recogió el momento.


Primeras fotos del hijo de Cristiano Ronaldo

Coincidiendo con su llegada a España, salen publicadas en la revista ‘TV Mais’ las primeras fotos del hijo de Cristiano Ronaldo. La prensa lusa pone así por fin cara al primogénito del jugador blanco, que a juzgar por las imágenes, comparte la misma tez morena que el futbolista.

Se ha especulado mucho desde que el propio jugador anunciara públicamente su paternidad en Twitter y Facebook. De hecho, ya el pasado mes de julio una revista decía tener la que hubiera sido la primera instantánea del bebé.

Y aunque a día de hoy se desconoce la identidad de la madre del pequeño, lo cierto es que ya al menos podemos advertir los rasgos del bebé. Tan moreno como su padre, ‘Cristianito’ es el vivo retrato del jugador.

Revista portuguesa que desvela las fotos.


Lideres de grupo

En un grupo en el que se reúnen 20 Copas de Europa (Real Madrid, 9; Milán, 7; Ajax; 4) tiene su mérito que un equipo en construcción, ideológica y futbolística, ya sea líder de su grupo y no haya encajado un solo gol. Esta lectura la hago desde el optimismo numérico y clasificatorio, estado que se convertirá en euforia si el 19 de octubre el Madrid tumba al Milán en el Bernabéu y deja la clasificación prácticamente sentenciada. Pero es necesario que deje las matemáticas a un lado y también asuma que el buen fútbol sigue llegando con cuentagotas y que no es normal que un proyecto en el que se han invertido en 12 meses más de 300 millones de euros no sea capaz de pasar por encima de este modesto club borgoñón llamado AJA (Association de la Jeunesse Auxerroise). El objetivo era ganar y por lo tanto el regreso a casa fue con el deber cumplido. Pero la afición del rey de Europa pide algo más. Hoy quiero ver la botella medio llena y le otorgo un voto de confianza a Mourinho. Si vino es para lograr que el Madrid vuelva a ser respetado en Europa. De momento, Casillas está imbatido y cuenta sus partidos por victorias. Mou, chócala la mano

Sorpresa. Pero como ya hemos hecho las paces míster, ya te puedo decir en confianza que la fórmula del once inicial, la del TT (Trivote y Tridente), nos dejó helados. Ese sistema de blindaje táctico para dejar a Higuaín, Cristiano y Benzema en disposición de armar sus fusiles no convenció a casi nadie. Se echó en falta más elaboración, más combinaciones, más desmarques en velocidad, más sustancia, más vistosidad… En suma, fútbol. Si acaso una pared de Lass y un pase en profundidad de Xabi Alonso a Marcelo. Y encima, Casillas sufriendo dos sustos ante estos franceses correosos que quisieron convertirse en el Levante de las Galias. No me extraña que Mou empapelase los cristales del hotel para esconder sus armas. Pocos hubieran imaginado su propuesta. Pero…

…Rectificó. Sí. Mou, que no es Harry Potter pero es sabio, enmendó la plana dando entrada al talento que tenían en el banquillo. Di María y Özil. Costaron 40 millones y estaba claro que eran la única vía para romper ese 0-0 que empieza a pesar como una losa en la conciencia del proyecto de Mou. El alemán fabricó ese gol llamado esperanza con un pase al ágil extremo que éste resolvió con temple y calidad. Ojo al Fideo, al que vemos como un meritorio por su físico poco agraciado y su cuerpo desvencijado. Pero ante Hércules, Peñarol, Real Sociedad y Auxerre, Di María ha firmado cuatro goles de crack. Buen fichaje, míster.

Cristiano no pasa por su mejor momento.


Polvora mojada

El Real Madrid ha pasado de jugar poco, carencia comprensible a estas alturas, a parecer desquiciado, cosa más preocupante. Desde el banquillo se transmite una tensión que estimula muy poco a los jugadores propios y mucho a los ajenos. Ayer fue expulsado el doctor Hernández, para que se hagan una idea. Y sospecho que cuando Mourinho se encaró con Del Horno, al que acusó de fingir una agresión (y había patada verdadera de Cristiano), el levantinismo civil y militar convirtió el partido en un asunto personal y el estadio en un alcázar. Ya no se luchaba contra el Madrid como idea genérica, sino contra el Mourinho vociferante y, por extensión, frente al Cristiano exasperado.

No entro en el daño que causa a la imagen del club el uso de la antipatía como filosofía vital, sólo considero el efecto deportivo. Y no hallo ningún beneficio. No parecen los futbolistas más liberados por la permanente inmolación de su entrenador. Ni más ordenados, ni más felices. Al contrario. El Madrid de la primera mitad fue una mala versión del equipo de otros años: estático y quebrado por la mitad. Sólo se ha mejorado en defensa, aplicación que agradece particularmente Casillas, si bien no se localizaban allí los principales problemas de un equipo que la pasada temporada hizo 96 puntos en Liga. El problema esencial era, y sigue siendo, la salida del balón, su circulación, los apoyos, los movimientos de desmarque; la coreografía.

El Levante tuvo ayer el gran mérito de no descabalgarse con la ciclotimia del Madrid, capaz de alternar destellos y depresiones. Después de 20 minutos de sofocos, el anfitrión se sintió aliviado al comprobar que el partido estaba en las espaldas de Del Horno, peleado con media docena de rivales, incluido Mourinho. Esa proliferación en los disturbios agitó tanto al Levante como distrajo al Madrid, al que se le vio el cartón.

No hubo grandes descubrimientos, sólo crudas confirmaciones. A saber: Özil es Guti en lo bueno y en lo malo, y ayer tocó lo peor; Khedira no ofrece un salto de calidad y Di María es un notable extremo izquierdo que pierde talla exiliado a la derecha. Y la última: Cristiano, más que un amigo comprensivo, necesita un entrenador.

Tuvo ocasiones el Madrid porque siempre las tendrá. Pero no debe ser esa la excusa recurrente. Reina sacó un gran cabezazo de Cristiano en la primera mitad y en los últimos minutos desactivó un cara a cara con Higuaín. Lo demás lo falló el Madrid, cierto. Aunque también es verdad que el Levante propició esos errores con un trabajo estajanovista. Incluso disfrutó de sus minutos de gloria cuando Del Horno subió la banda y se asoció con Rubén.

Progreso

Si el Madrid creció en el último tramo fue porque Pedro León entró al campo, tan simple. Sus desbordes abrieron una vía de agua en la defensa y llenaron el área de balones colgados y pases entre líneas. Menos brillante fue la aportación de Benzema, del que sólo se recuerda un tiro que, si fue peligroso, es porque el portero convirtió el balón en trucha.

La conclusión final debe ser doble: heroico lo del Levante, mezquino lo del Madrid.

El Madrid y Cr7 no están teniendo el mejor arranque posible.


Los rumores hablan de una increible oferta de 100 M€ del United

Llegado al conjunto de Concha Espina hace algo más de un año a cambio de 94 M€, el atacante portugués Cristiano Ronaldo protagonizó una sensacional campaña pasada, si bien ésta no ayudó a que el Real Madrid lograra ninguno de los objetivos que se había propuesto a comienzo de curso, lo que motivó un cambio de técnico.

Esta temporada no ha comenzado como el actual Balón de Plata hubiera esperado (sólo un gol en partido oficial), lo cual ha provocado un buen número de críticas sobre su actitud en el campo, entendimiento con el argentino Gonzalo Higuaín o falta de puntería pese al buen número de ocasiones generadas.

Ante esta situación, recientemente se habló de la posibilidad de que el técnico Alex Ferguson estuviera valorando la posibilidad de intentar el regreso de CR7 a Old Trafford. Ahora, estos rumores increíbles vuelven a sucederse. En esta ocasión la información procede de la web givemefootball.com, según la cual el Manchester United estaría dispuesto a poner sobre la mesa de Florentino Pérez 100 M€ a fin de cerrar la contratación del genio portugués.

Se trata, sin duda, de una oferta realmente difícil de creer, pues la complicada situación económica que vive el conjunto británico (no ha fichado a ningún futbolista de nivel el pasado verano debido a ella) hace inviable que los diablos rojos puedan ofrecer semejante cantidad por un futbolista del que se desprendieron hace apenas un año… ¿o no?

¿Cristiano ronaldo vielvendo a vestir de rojo?


El Madrid golea por la ‘gracia’ de Clos

El partido comenzó con susto para la portería madridista. Cuando sólo se llevaban cinco minutos, Chica colgó un balón desde la banda derecha, tocó Verdú y Callejón, tal y como le venía, empalmó con la zurda un chut cruzado que se fue a la izquierda de Casillas.

El Real Madrid pareció salir dormido, pero su despertador tenía que ser el incombustible Ozil. En cuanto se dejó ver, encontró a Di María. El argentino puso a prueba a Kameni y el camerunés aprobó desviando a córner su disparo. Y todo ello, sólo un minuto después del susto inicial.

Los de Mourinho se fueron viniendo arriba al tiempo que la defensa del Espanyol empezaba a trabajar a fondo. La grada protestó un inexistente penalty de Forlín a Marcelo que le costó una amarilla al brasileño del Madrid, pero ovacionó la decisión de Clos de ver manos de Luis García al protegerse de un disparo de falta de Cristiano Ronaldo.

CR7 asumió la responsabilidad y marcó por dos veces el penalty. En la primera, exageró con su ‘paradinha’ y el árbitro le ordenó repetir. Repitió el portugués por el mismo lado y volvió a engañar a Kameni.

El gol tranquilizó a los de Mourinho, que dominaban sin brillantez. Se trataba de ganar y el objetivo estaba cumplido. Lo del espectáculo, como de costumbre, se quedaba en el vestuario. A los blanquiazules les quedaba aprovechar algún error blanco. Y hubo dos. primero, un centro de Luis García que Verdú remato mal y fuera. Después, una incursión de Callejón por la izquierda con centro medido… a los pies de Carvalho.

La bandera del asistente frenó un presunto mano a mano de Luis García frente a Casillas, tras un buen pase de Duscher, en el primero de los dos minutos de añadido que dio Clos. Pero el descanso fue un bálsamo para el equipo que mandaba en el marcador. De penalty y gracias, pero con más efectividad que un Espanyol que no disparó entre los tres palos en toda la primera parte.

Sin surte y con polemica

La segunda parte comenzó con novedad en las filas españolistas. El tocado David García no pudo continuar y Pochettino dio entrada a Dídac Vila. Y la primera oportunidad fue blanca. Después de que Kameni se luciera cediendo un córner, el ‘Pipita’ Higuaín, desaparecido durante el primer tiempo, falló ante la puerta blanquiazul.

Y a partir de aquí, un calco del inicio del partido, pero corregido y aunmentado. Los de Mourinho se diluían sobre el césped, a la vez que los españolistas empezaban a creer que podían hacer algo más que resignarse al 1-0. Y en éstas que Joan Verdú conectó el primer disparo blanquiazul entre los tres palos para que Iker Casillas se estrenara en el partido con una gran intervención.

A Mou, reconocido amante del teatro, no le gustaba el escenario. Regalos de balones a los jugadores del Espanyol y media defensa tarjeteada. Para postre (para los blancos), Pepe se jugó la segunda amarilla en un agarrón a Callejón y Clos Gómez, se la enseñó. El portugués, a los vestuarios y superioridad numérica blanquiazul… que duró muy poco.

Porque Clos Gómez no podía permitir tal ‘atropello’. Y el aragonés se inventó una tarjeta roja a Galán por una entrada a CR7 que, como mucho, merecía amarilla. Partido igualado otra vez por obra y gracia del árbitro de turno.

Por si las moscas, Mourinho apretó el autocar blanco. Quitó a Di María y Ozil para dar entrada a Khedira y Arbeloa. Y la tónica no cambió. Alguna que otra proyección blanca -lo más ofensivo, un cabezazo de Sergio Ramos que se fue por encima de Kameni-, pero el fútbol desaparecido en combate. Mientras, Pochettino buscaba frescura en ataque y daba la alternativa en Madrid (eso es alternativa y confirmación a la vez) al joven Alvaro Vázquez, en detrimento de Sergio García. Quedaban 15 minutos para la esperanza españolista.

Pero todo se esfumó poco más tarde. Después de que Higuaín avisara a Kameni en un disparo rechazado por el camerunés, el argentino fusiló al meta blanquiazul… si bien en la jugada previa hubo polémica por unas presuntas manos de Arbeloa que, obviamente, Clos no vio. El mal ya estaba hecho.

Un cabezazo de Alvaro Vázquez que obligó a trabajar a Casillas fue el último chispazo blanquiazul porque, ya con el partido roto, el sustituto de Higuaín, Benzema, enchufó el tercero a la media vuelta. Faltaban dos minutos para acabar y, encima, Forlín -aquí sí acertó Clos- se fue al vestuario tras ganarse a pulso la segunda amarilla por protestar.

Al final, varapalo para el Espanyol, que no sólo no mereció tal resultado sino que encima se queda sin Galán ni Forlín para el partido del domingo. Era lógico que ningún españolista quisiera saludar a un árbitro que fue el duodécimo jugador de Mourinho. Este Real Madrid no gusta pero gana ‘a su manera’.

Cristiano dedica a un bebe su primer gol en la liga de esta temporada.


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