Nosotros vimos nacer la leyenda

Archivo para diciembre, 2010

El Viernes diremos adiós al mejor año goleador de CR7 por el momento

Cristiano Ronaldo marcó en 2010 más goles que nunca en su carrera. El portugués anotó 48 goles (21 de la temporada pasada y 27 de ésta) y acabó con un hat-trick al Levante en el último partido. Cristiano marcó 45 goles en 48 partidos con el Madrid y tres con la selección portuguesa. En su mejor año en el Manchester United, 2008, hizo 35 goles.

En 2010, Cristiano hizo en un solo partido cuatro goles, al Racing. También se apuntó tres hat-trick, ante Athletic, Levante y Mallorca, y nueve ‘dobletes’: dos ante el Málaga, Deportivo, Hércules, Valencia, Xerez, Getafe, Osasuna y Ajax. Sólo en octubre consiguió 13 tantos.

Durante el año mágico, el jugador portugués también dio 24 asistencias de gol a sus compañeros, tres en un mismo partido, frente al Villarreal.

Cristiano puede estar ante otra brillante temporada como la de 2008.


Felices fiestas Navideñas 2010-2011


El Madrid también sabe meter 8

Los aficionados que pagaron por ver un encuentro de Copa del Rey en el Bernabéu pueden considerarse estafados, porque no lo hubo. El Real Madrid no encontró un rival delante, sólo un grupo de futbolistas que le regalaron el pase a cuartos de final con una serie de concesiones y fallos impropios de jugadores de Primera División. Si a estos niveles cualquier error se paga muy caro, contra los blancos, y en el Bernabéu, lo normal es que con unos primeros cuarenta y cinco primeros minutos como los que hicieron los azulgranas, acabes goleado. Y así fue.

Mourinho sorprendió a todos con su apuesta ofensiva y el centro del campo de toque formado por Xabi Alonso y Granero. Con Lass relegado al lateral derecho, los dos españoles se adueñaron de la medular y trenzaron juego en corto como pocas veces ha visto el estadio madridista esta temporada. Parte de culpa la tuvo también el Levante, que estuvo timorato, sin empuje ni agresividad. Y si Alonso tiene tiempo para pensar y puede mezclar con Özil, Ronaldo y Di María, las ocasiones llegan seguro.

Benzemá fue el que mayor beneficio sacó de los “regalos” del conjunto levantinista. El francés abrió el marcador a los cinco minutos de juego tras finalizar una buena jugada personal que nació en un fallo en la entrega de un defensa blaugrana. Un gran gol que puso de cara el partido para los blancos, y llenó de optimismo al ariete madridista, que estuvo participativo y activo, especialmente en la presión. Antes de que cumpliera el minuto diez, Cristiano Ronaldo se internó por la banda izquierda y cedió para Özil, que tuvo la sangre fría suficiente para regatear al portero y a un defensa antes de alojar el esférico en el fondo de la portería.

Sin rival delante, porque el Levante no apareció salvo para dar algunas patadas a destiempo derivadas de la frustración, los de Mourinho tuvieron un cómodo partido, aunque tampoco contemporizaron ni se dejaron llevar. Además, para enchufar al Madrid en el partido ya estaban los continuos regalos del Levante.

Al filo de la media hora de encuentro, Benzema sumó su segundo tanto tras un nuevo fallo de la zaga visitante, en este caso de Cerra, y poco antes del descanso finalizó su primera mitad de ensueño aprovechando un error de Ballesteros y cediendo para que Cristiano Ronaldo anotara el cuarto.

La segunda parte sirvió para aumentar la goleada blanca y enmarcar la noche de Benzema y Ronaldo. La pareja de delanteros cerraron sus hat-trick, en una noche que el francés tardará en olvidar, por la emocionante ovación con la que le despidió su afición, y que debe tomar como ejemplo para terminar de convencer a Mourinho. Es cierto que pocas veces tendrá una defensa enfrente que le haga tantos regalos, pero su encuentro se limita sólo a eso, sino a una actuación muy completa. Pedro León, cerca del pitido final, aprovechó los minutos que le concedió su técnico para lograr el octavo gol, tras un gran acción del canterano Morata.

Tras una semana en la que se ha hablado de todo alrededor del Madrid menos de fútbol, la mejor noticia para la afición blanca es que cerrarán el año recordando una goleada y una buena actuación de su equipo, en lugar de polémicas, declaraciones de Mourinho y árbitros.

CR7 llega a los 26 goles en 25 partidos

Volvió el espectáculo de Cristiano Ronaldo. El portugués, que había sido duda por una inoportuna amigdalitis, mostró de nuevo su ambición ante la puerta contraria. CR7 anota su cuarto hat-trick con el Real Madrid, tres de ellos esta temporada (Athletic, Racing y Levante). El de la temporada pasada fue ante el Mallorca.

El portugués, además, ha marcado 46 goles en 48 partidos en 2010. En esta temporada Ronaldo acumula 26 goles en 25 partidos (17 en Liga, 4 en Copa y 4 en Champions).

La pareja del dia, 2 hattricks, uno de Cristiano y uno de Benzema.


Feliz Navidad y Felices fiestas a todos


Iker y Cristiano entregaron juntos regalos a los niños

Casillas, Cristiano y Felipe Reyes acudieron al Hospital Sanitas La Moraleja para entregar regalos a los niños ingresados. El club decidió enviar juntos a ambos futbolistas al mismo hospital en medio de la ola informativa sobre su relación. Durante la visita reinó el buen humor y se vio bromear a los tres componentes del Madrid con la altura del jugador de baloncesto a la entrada al centro médico. “Que se ponga Felipe en medio”, afirmó Casillas, sonriente, para no parecer el más bajito.

El resto de integrantes de las plantillas de fútbol y de baloncesto visitaron diferentes hospitales de la capital. ­


El Madrid sigue a 2 puntos

El Real Madrid avanza a tropezones por la Liga, pero se mantiene en pie gracias a un gol de Di María que castigó la falta de ambición de un Sevilla que estuvo encogido toda la noche. El tanto del argentino resolvió un encuentro de gran tensión, en el que el fútbol se marchó de vacaciones antes de tiempo, y rescató al Madrid de un enredo de dimensiones considerables en el que se metió él solo por su falta de lucidez. Tampoco fue el mejor día del árbitro, Clos Gómez, incapaz de imponer su autoridad y que terminó desbordado por los acontecimientos.

La diferencia la marcó quien no estuvo, Xabi Alonso. Su ausencia aireó las limitaciones de un equipo que no supo responder al reto de jugar sin cerebro. No encontró respuestas a un desafío que acentuó la importancia del centrocampista y dejó en evidencia a quien debió ejercer su función. Naufragaron Lass y Khedira en el doble pivote y se estrelló Benzema en ataque. Ausente, disperso, totalmente improductivo, el francés pagó su propia indolencia y la falta de un pasador. Sólo le buscó Di María. La aventura de Benzema en el Bernabéu duró esta vez una hora.

La ausencia de Xabi Alonso dejó un enorme vacío que nadie pudo ni supo cubrir, porque nadie en la plantilla del Madrid está capacitado para hacerlo. Lass y Khedira formaron un dúo demasiado plano, con enormes dificultades para construir juego. La solución debía llegar de los tres hombres que tenían por delante, Cristiano, Özil y Di María, pero todos se olvidaron de apoyar. Miraron hacia delante, pero nunca para atrás, ninguno se dejó caer unos metros para multiplicar las opciones de salida del balón. Si ellos no vieron claro lo evidente, la indicación debió llegar desde el banquillo. Lass y Khedira destacaron en la destrucción, ni un pero se les puede poner ahí, pero sus carencias quedaron al aire cuando llegó la hora de crear.

El Madrid salió mandando, como acostumbra en el Bernabéu, buscando el balón y la portería rival. Cristiano y Benzema enviaron los primeros avisos. Mientras, el Sevilla parecía encogido, en lo que pareció más una opción de Manzano que una imposición del Madrid, porque cuando recuperaba el balón se estiraba con enorme rapidez y decisión. Contribuyeron mucho a ello la velocidad de Capel y los movimientos de Negredo y Luis Fabiano, y no tanto Zokora y Romaric, una pareja ideal para contrarrestar a la del Madrid.

El Madrid se convirtió en un equipo demasiado previsible, fácil de defender. Nadie propuso algo diferente, nadie se atrevió a arriesgar. Hasta Cristiano, que completó un partido flojísimo, pareció más cohibido que de costumbre y apenas se aventuró en esas batallas individuales contra el mundo que tanto le gustan.

Y así, entre el dominio tan intenso como infructuoso del Madrid, que apenas vio de cerca de Palop, al que sólo exigió con disparos lejanos, y las respuestas cada vez más frecuentes y peligrosas del Sevilla se consumió el primer tiempo. Pudo ser peor para el Madrid si el árbitro, Clos Gómez, se hubiera atrevido en el último minuto a expulsar a Carvalho por su agarrón a Negredo cuando éste se giraba para irse hacia Casillas. En la falta, Romaric obligó a que Casillas hiciera la mejor parada de la noche.

El Sevilla mantuvo el orden y la concentración después de pasar por los vestuarios y el Madrid no espabiló, ni en ataque ni en defensa, que ya no parece tan fiable como antes de pasar por el Camp Nou. Si no tomó ventaja el Sevilla fue la torpeza de Negredo en el remate, que solo ante Casillas mandó el balón a la grada.

El Madrid no funcionaba y el Sevilla se sentía cada vez más cómodo. A la hora de juego salieron Pedro León y Granero por Benzema y Khedira y Mourinho recompuso el equipo. Cristiano pasó a ser el delantero centro, con Granero y Lass en el doble pivote y Pedro León y Di María en las bandas. Apenas duró cuatro minutos este cambio, lo que tardó Carvalho en ver su segunda amarilla por golpear por detrás a Negredo. La expulsión del portugués obligó a Mourinho a reestructurar el equipo con una línea de tres en defensa (Ramos, Pepe, Arbeloa), dos carrileros (Pedro León y Di María), el doble pivote ya apuntado, Özil en la mediapunta y Cristiano arriba.

La expulsión excitó al Madrid y cuando se pensaba que sólo quedaba espacio para la épica surgieron los espacios, los pases en profundidad y se vio una versión mejorada del Madrid. El Sevilla se asustó, dejó de atacar, y el Madrid se creció y no paró hasta alcanzar el gol. No quiso pitar Clos Gómez un clarísimo penalti de Escudé a Granero, al que agarró por la cintura y tiró al suelo sin ningún disimulo. Pepe protestó y se ganó una amarilla que le impedirá jugar el próximo encuentro, en Getafe. Cuanto más fría debe tener la cabeza, más se le calienta al central.

Faltaban 20 minutos para el cierre y seis después el cielo se le abrió al Madrid. O más bien a Di María, que rescató un balón en el borde izquierdo del área y superó con habilidad la alocada salida de Palop, que en la única ocasión en la que se vio exigido por el Madrid falló de forma calamitosa.

Continuó el partido, pero ahí se acabó el fútbol. Mourinho quiso cerrar la puerta, retiró a Özil y reforzó la defensa con Albiol. El técnico no suele renunciar a sus principios, pero esta vez tenía coartada.

A esas alturas el Sevilla ya había desaparecido por completo y los minutos se fueron consumiendo entre una enorme tensión, mal entendida por algunos como Dabo, que fue expulsado por dar una patada a Di María. Hay formas absurdas de ganarse una tarjeta roja, pero la elegida por Dabo está en los primeros puestos.

El Madrid de CR7 se mantiene en la carrera por el titulo de liga.


Sorteo de octavos de final de la UEFA Champions League 2010-2011

Los rivales de los equipos españoles serán Olimpic de Lyon, Arsenal y Shalcke 04. Tras una fase de grupos cómoda y asequible para los representantes españoles, ha llegado la hora de la verdad y, a partir de ahora, cualquier error se pagará muy caro.

En el sorteo, no es posible jugar ni contra equipos de la misma nacionalidad, lo que evita los choques entre los equipos españoles, ni contra el otro equipo que ha clasificado del mismo grupo.


Rival del Real Madrid en octavos: Olimpic de Lyon

El conjunto entrenado por Jose Mourinho tendrá enfrente al Olimpic de Lyon, la auténtica bestía negra del conjunto español en las últimas temporadas y varios jugadores del Madrid han expresado las ganas que tenían de volver a enfrentarse al conjunto francés. Eso sí, las estadísticas están en contra del Madrid, pues nunca ha logrado ganar en el campo del Lyon.

La prueba para el conjunto blanco es doblemente importante pues hace seis temporadas que es incapaz de superar esta ronda y cualquier cosa que no sea ganar, será considerada un fracaso en toda regla.

Sin duda, Cristiano Ronaldo, Iker Casillas, Higüaín y Ozïl dirigirán a un Madrid hambriento de títulos y ansioso por alcanzar la final de Wembley a finales de mayo de 2011. Por si fuera poco, el Madrid podrá volver a contar con el inédito, en la presente edición de la Copa de Europa, Kaká.

Cuándo juega el Madrid contra el Olimpic de Lyon

A la espera de la todopoderosa televisión, el partidos de ida se disputarán, bien el próximo 15 o 23 de febrero y el de vuelta, en el Santiago Bernabéu gracias al factor campo, se jugará o el 8 o el 16 de marzo de 2011.

CR7 está preparado.


Cristiano Ronaldo se ejercita con el grupo

El regreso a los entrenamientos del delantero portugués Cristiano Ronaldo es la principal novedad en la sesión diseñada este jueves por el técnico Jose Mourinho en Valdebebas, de cara al partido de este fin de semana ante el Sevilla.

Ronaldo, que no se ejercitó con sus compañeros ayer, saltó al césped con los 19 jugadores del primer equipo disponibles, en una sesión en la que también regresaron al trabajo Raúl Albiol y Mahamadou Diarra, que disputaron el pasado martes en Atenas el ‘Partido contra la Pobreza’.

Sin embargo, los ausentes del entrenamiento han sido los lesionados Dudek, Canales, Sergio Ramos, Higuaín, Kaká y Gago, que siguen con sus respectivos procesos de recuperación al margen del grupo, por lo que Jose Mourinho volvió a tirar de la cantera con la presencia de Juanfran, Sarabia, Joselu y Pacheco.

“Posible divorcio en el vestuario”

De nuevo el periodismo deportivo español se convierte en tema de debate. Para algunos de indignación. Para otros simplemente de mofa y chascarrillo. El protagonista del día está en Barcelona pero se fija en la capital de España. El Mundo Deportivo y su portada dedicada a posible conflicto entre Cristiano Ronaldo y Casillas no deja indiferente a nadie.

En ella se puede ver a la periodista Sara Carbonero (novia de Casillas) en el centro de la polémica bajo un gigantesco titular: “Ruptura total”, afirma el rotativo catalán.

La noticia apunta a la información que se dio a conocer según la cual Cristiano Ronaldo y Casillas no se dirigirían la palabra después de que, entre otras cosas, Carbonero llamara egoísta al delantero en un programa de televisión.

Según la noticia originalmente difundida por la Cadena SER, este incidente habría sido el inicio de las últimas tensiones, pero ni mucho menos estarían centradas en la periodista. Esto es, hay otros ingredientes (individualismo del luso, la poca protección que este recibe de sus compañeros…) que servirían para cultivar este divorcio dentro del vestuario mereengue.

Sin embargo, el rotativo decide centrarse sólo en la figura de la popular reportera que, de hecho, aparece en la foto de portada en un tamaño mucho mayor que los principales protagonistas de la acción.

La famosa portada


Pequeño gran reportage sobre CR7


Mucho Madrid, nulo Zaragoza

El Real Madrid hubiera ganado al Zaragoza con perro, con gato o con mosca. La razón es que anda muy mal ese equipo, como atacado por una desesperanza crónica. Ni siquiera la presencia de un rival tan prestigioso le estimuló más de catorce minutos, los primeros, los anteriores al gol de Özil. El resto fue un largo penar, depresivo unas veces y cruelmente cómico otras.

Si el Madrid no hizo más sangre es porque ayer su gato no cazaba ratones. No fue el día de Benzema, digamos. Y su genética frialdad se hace más evidente (e irritante) cuando no consigue marcar. Es entonces cuando pensamos que sería un magnífico desactivador de bombas o un apreciado nadador entre tiburones blancos. Cualquier oficio que premie los nervios de acero, el carácter robótico y el rictus impenetrable. Lo que queda claro es que no prosperará nunca como animador de hotel.

Lass, con quien compartió estrellato en el partido contra el Auxerre, repitió protagonismo e incluso mejoró la nota. Su última media hora fue para ponerla un marco: dirigía, presionaba, robaba y hasta estuvo cerca de marcar un gol, lo que hubiera sido como atar su corbatín en los cuernos del toro. Lass, ahora mismo, está para presentarse a unas elecciones.

Como ya dijimos, los primeros minutos del partido fueron engañosos. El Zaragoza salió con el impulso que le dio el discurso de Aguirre (Jalisco no te rajes) y aquel eco le alcanzó para pisar el área de Casillas con cierta facilidad. Bertolo se dejó ver y Lafita probó suerte con un disparo cruzado. Hasta que el equipo relajó el gesto y se le descubrieron las arrugas.

El primer gol del Madrid nació de una pérdida de Sinama, al que ya le queda poco por perder. Con ese balón se montó un contragolpe (el plato de la casa) que aceleró Cristiano con una espuela y amartilló Marcelo con una asistencia excelente; Özil culminó con la tranquilidad de los muy buenos.

Vacío.
Enfrente ya no había Zaragoza, ni siquiera Romareda. El encuentro se congeló de pronto y donde se esperaba un rugido sólo se escuchó un insoportable megáfono (todos lo son) que no hacía más que acentuar el vacío del entorno. Necesita terapia el dueño de ese campo. Y rancheras. Y dos centrales. Y otro par de laterales. Quizá también dos huevos duros.

Cristiano marcó el segundo tanto con uno de sus famosos tomahawk. El proyectil, preciso y asesino, sobrevoló una barrera porosa y fue seguido por Leo Franco con los ojos, porque el cuerpo no le acompañó. Y nada más iniciarse la segunda mitad llegó el tercero: pase de Xabi por encima de Jarosik (central etéreo) y gol de Di María, que nunca rechaza una invitación.

El Zaragoza se encontró en ese momento en una situación crítica (más aún), pues cualquier solución parecía mala, ya fuera esconderse en su área o salir a explorar. Carvalho, generoso, tendió una mano al zaragocismo y cometió un penalti que sólo se explica si tuvo novia en la ciudad. Gabi transformó.

Los 37 minutos restantes transcurrieron entre la impotencia local, la obcecación de Benzema y el imperio de Lass. También hubo lugar, aunque escaso (1′), para el debut del joven Morata, al que todos quisieron asistir, también Jarosik. El muchacho tiene el cuerpo que le falta a otros compañeros de quinta y da la sensación de que podría pasar por gato, perro o incluso por tercer delantero.

Pero abandonemos las fábulas. Finalizado el partido, Mourinho nos aclaró que ni Benzema es un gato ni Higuaín un perro, que son los sistemas los que arañan o muerden. Una revelación tardía, aunque instructiva. A este paso tampoco él será un cocodrilo.

Cristiano, el pichichi de la liga volvió a mojar.


C. Ronaldo da felicidad al Real Madrid

Los hinchas del Real Madrid a quienes les gustan las estadísticas estarán conscientes de que la última vez que Cristiano Ronaldo mostró una tan brillante forma se llevó la medalla de ganador de la Liga de Campeones del fútbol europeo al término de la temporada.

El equipo de José Mourinho ha sido levantado por los 21 goles de Ronaldo -exactamente la mitad del número que alcanzó con el Manchester United en 2007-2008 cuando el club inglés se llevó el título europeo, y eso por sí sólo debería dar a sus hinchas razones para ser optimistas.

Los gigantes de la Liga española no han logrado avanzar más allá de octavos de final de la Liga de Campeones en las últimas seis temporadas pese a enormes inversiones en jugadores y siguen heridos por haber perdido 5-0 el mes pasado ante el Barcelona.

Pero tras terminar en la cima del Grupo G con cinco triunfos y un empate, anotando 15 goles y sólo concediendo dos para completar su mejor actuación en la fase de grupos hasta ahora, el Real parece tener una buena posibilidad de ganar el trofeo por décima vez.

“Estoy confiado en que lucharemos hasta el fin de cada competencia”, dijo Ronaldo a periodistas tras anotar su cuarto gol de la campaña europea en la goleada 4-0 del miércoles sobre el Auxerre.

“Me encanta ser parte del juego, asistir y anotar. Siempre celebre los goles con mis compañeros de equipo”, añadió el delantero portugués, a quien el Real convirtió en el jugador más costoso del mundo al comprarlo del Manchester United.

El defensa central del Atlético Madrid e internacional uruguayo Diego Godín dijo que la fuerza de Ronaldo lo hacía particularmente útil.

“Tiene una confianza tremenda en su velocidad y en su técnica. Y tiene ambición y tiene gol”, dijo Godín a la revista Don Balón.

“Es distinto (al delantero argentino del Barcelona Lionel Messi) porque es un jugador más previsible (…) aunque es tan potente que por ahí también te puede superar”, agregó.

Esta será música para los oídos de Mourinho mientras busca ser el primer técnico en ganar la Liga de Campeones con tres clubes.

Debería ser una advertencia para el posible rival del Real en octavos de final Inter de Milán, el campeón con quien Mourinho ganó el torneo la temporada pasada, y para el finalista de 2006 Arsenal, ya que ambos terminaron en segundo lugar de sus grupos.

Otros posibles rivales del Real incluyen a la Roma, que los eliminó en octavos de final en la competencia de 2007-2008, y al Olympique de Lyon, que venció a los gigantes españoles en la misma etapa la temporada pasada.

Cristiano sigue la racha del 2008.


Benzema y Cristiano doblegan al Auxerre

El Real Madrid cumplió el trámite. Puso un sello con aplicada vocación funcionarial y despachó al Auxerre sin mayor esfuerzo ni motivación. Completó invicto la fase de grupos, purgó las sanciones por la pantomima de Amsterdam , los suplentes habituales acumularon minutos, alguno sin mayor gloria, y Karim Benzema vivió su gran noche. Dejó su nombre para el recuerdo, al marcar el gol 300 del Madrid desde que la Copa de Europa se llama Liga de Campeones, y firmó su primer hat-trick vestido de blanco. El francés continúa con su lento despertar y fue quien más provecho sacó de un encuentro que no olvidarán los canteranos Adán y Sarabia. El primero dispuso de 45 minutos, el segundo, de poco más de 20 y dejó detalles para la ilusión y la esperanza. Tiene descaro y calidad. Hay vida en Valdebebas, sólo hay que atreverse a descubrirla.

El partido se presentaba extraño y extraño fue. Porque ya es un hecho excepcional ver a Dudek como portero titular, pero más raro aún es que ni pudiera terminar la primera parte después de recibir un golpe en la cara. Le sustituyó Adán. Tampoco es normal que el entrenador del Madrid tuviera que ver el encuentro aislado en algún punto del Bernabéu. Fue la peculiar penitencia que le impuso la UEFA por el teatrillo que montó en el Amsterdam Arena. Pero nada puede superar el hecho de ver a Mahamadou Diarra luciendo el brazalete de capitán. Algo debe estar fallando para que eso suceda. Ni tan simbólica cinta calma los ánimos del impetuoso malí, que protagonizó la acción más fea de la noche, una brutal entrada a Birsa que mereció la roja.

Todo lo que se vio en el Bernabéu se resume en los goles y en el estreno de los canteranos Adán y Sarabia. Morata tendrá que esperar. El primer gol, de Benzema de cabeza a pase de Cristiano. El segundo, del portugués, que efectuó un desmarque de manual y fusiló a Sorin con potencia y precisión después de recibir el balón de Marcelo, el futbolista más enchufado del Madrid junto al francés. Repitió Benzema, que regaló un fabuloso control del balón con el que se cocinó más de medio gol. Mejoró con esa acción el ya de por sí buen pase de Lass. En el cuarto, y tercero suyo, el francés aprovechó un regalo de Sorin para batirle con una sutil vaselina. Cuatro acciones que solucionaron una noche que quedó justificada más que por esos tantos, por la ilusión que despertó Sarabia. Se movió bien entre líneas, se asoció con soltura con sus compañeros, regaló incluso un taconazo y se movió por el césped del Bernabéu como si llevara toda la vida haciéndolo. Quizá es porque lleva toda la vida soñándolo.

El Madrid volvió a presentarse con su dibujo más habitual, el 4-2-3-1. Diarra y Lass formaron un mediocentro de dos cuerpos y una sola cabeza, la de Lass. Volvió a malgastar una nueva oportunidad Granero, que combinó algún detalle de calidad con interminables minutos de ausencia. Lo mismo vale para Pedro León, un futbolista que por ahora parece demasiado disperso para exprimir su enorme talento. Tan solvente como de costumbre estuvo Albiol, que terminó de lateral derecho; Arbeloa se mostró correcto y acabó en la banda izquierda cuando Garay sustituyó a Marcelo. Dudek dejó un par de buenas intervenciones y a Adán no le tembló el pulso.

Estuvo generoso el árbitro con el Madrid, al mirar hacia otro lado cuando Carvalho derribó a Oliech a los diez minutos. El rápido y hábil extremo representó, junto a Pedretti, la mejor cara de un discreto Auxerre, que apenas asustó en toda la noche. Los suplentes del Madrid son mejores que los titulares de los franceses, que fueron perdiendo toda motivación conforme le caían encima los goles del Madrid y los del Ajax, que ganó al Milan y continuará su aventura continental en la Europa League.

El Madrid dominó sin discusión de principio a fin, apoyado en la autoridad de su pegada, que disimula defectos propios y exagera la de los rivales. Ganó con solvencia y no sufrió, que es lo mínimo que se le puede exigir en estos partidos tan intrascendentes. El trabajo lo había hecho antes.

Este par fueron los protagonistas de la noche.


Cristiano tira del carro

El Real Madrid, como equipo, se comporta como Cristiano Ronaldo como futbolista. Prefiere jugar a la carrera, es inagotable en el esfuerzo, elástico, ambicioso y si no saca ventaja del ingenio la termina sacando del físico. Si algún problema tuvo anoche el Valencia, además de la expulsión de Albelda, sobre la que volveremos, fue la duración del partido, 90 inacabables minutos. Después de controlar durante el planteamiento y en parte del nudo, la última media hora se la pasó corriendo hacia atrás, rezando para que no llegara uno y luego para que no cayeran dos.

Esa identificación del Madrid con Cristiano no significa que el equipo juegue exclusivamente para él, ni menosprecia el trabajo de sus compañeros. En absoluto. Señala un contagio y una tendencia. Di María y Marcelo, los otros madridistas más desequilibrantes, también son caballos al galope, imprevisibles por veloces, por verticales y por zurdos. Y aunque Özil no comparte esa rapidez de movimientos, la celeridad de sus pensamientos le hace parte esencial de esas formidables estampidas. Sus mejores pases siempre necesitan un galgo.

Semejante fisonomía, construida desde los tacos de salida, nos explica por qué el Madrid se frustra sin espacios y sin balón. Ahí está su debilidad. Su fortaleza es que ni conociendo esa fisura la mayoría de los equipos puede siquiera doblarle el brazo.

Sucede igual con Cristiano. Puede parecer bien vigilado, disperso, chupón, inconstante o ansioso. No importa. No le habrás vencido hasta el último minuto y es en los últimos cuando él te vence a tí. Hasta su peor versión como futbolista conserva intacto al atleta. Que le pregunten, por orden de aparición y castigo, a Bruno, Jordi Alba, Stankevicius y Ricardo Costa. Al Valencia, en general. Su planteamiento defensivo fue irreprochable hasta el límite de lo humano. Después, vino la fiera.

Roja.
Retomemos ahora la expulsión de Albelda, de enorme trascendencia para el Valencia. A los nueve minutos él y Pepe fueron sancionados por una trifulca que bien pudo saldarse con reprimenda verbal, sean sensatos muchachos. En el 64′, el capitán valencianista vio la segunda amarilla por interceptar un balón con el hombro. El árbitro apuntó al vestuario y el jugador se señaló el pectoral, esperando que se viera la huella. Acto seguido, camino de la caseta, repasó el árbol genealógico del asistente chivato.

Cuesta tanto decir qué hubiera ocurrido con Albelda sobre el campo cómo imaginar qué hubiera sucedido si se hubieran señalado los dos penaltis que sufrió Di María, el último de ellos clamoroso. Habrá que pensar, por tanto, que no hubo acciones concretas capaces de alterar el balance general, la persistencia del Madrid, el taconazo de Cristiano y esas dos carreras que culminó con tiros de artillero.

En el tiempo que quedó, Cristiano quiso que Benzema marcara un gol que le rehabilitara ante el mundo y ante el entrenador. Mourinho, de hecho, le había dejado en el banquillo en beneficio de un trivote que juntaba a Lass, Khedira y Xabi Alonso. Y aquello, con Higuaín lesionado y el Bernabéu de testigo, era como enviarlo a galeras.

Benzema no marcó y cuando lo tuvo más cerca le faltó agilidad. Al menos se le recuerda algún buen pase y un movimiento de ataque que sirvió para arrastrar a un central en el primer gol, méritos más geriátricos que heroicos.

El Valencia tampoco derrochó pólvora. Soldado rondó las zonas de peligro, pero no desenfundó, y cuando el equipo vio el gol más cerca fue por arrebatos de Mata o Tino Costa. En general, al visitante le faltaron dos metros y le sobraron minutos, los últimos, los que pertenecen a Cristiano.

Cristiano con sus 2 goles mantiene vivo al Madrid en la pelea.


Cristiano Ronaldo trabaja al margen, pero podrá jugar

Cristiano Ronaldo continúa trabajando al margen de sus compañeros y sigue siendo duda para el partido que el Real Madrid disputará el sábado ante el Valencia . El portugués trabajó en el gimnasio por la mañana mientras el resto del equipo se ejercitaba en Valdebebas, en sesión a puerta cerrada.

El portugués volverá, probablemente, al gimnasio esta tarde y está previsto que mañana pueda entrenarse con el equipo. En principio, el portugués pueda jugar ante el Valencia el sábado (22:00 horas) .

El jugador blanco sufrió, en el partido del pasado lunes en el Camp Nou, una fuerte contusión en el tobillo con tensosinovitis en los peronéos”.

Cristiano espera estar frente al Valencia.

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Video donde se resalta el intento de justificarse de Pep


Cristiano, duda ante el Valencia

El jugador del Real Madrid Cristiano Ronaldo sufre una contunsión en el tobillo derecho, según confirmaron las pruebas médicas a las que fue sometido este miércoles antes del entrenamiento.

El portugués tiene “una fuerte contusión en su tobillo derecho con tenosinovitis de los peronéos” por lo que los médicos recomiendan tratamiento médico y fisioterapéutico.

Así, el futbolista está “pendiente de evolución en las próximas 24-48 horas”, por lo que habrá que esperar para confirmar si puede disputar el encuentro del sábado (22.00 horas) contra el Valencia en el Santiago Bernabéu.

Además, este contratiempo podría impedir que el jugador del Real Madrid se desplace con el grupo de apoyo de la Candidatura Ibérica para ser sede del Mundial de 2018.

El portugués era una de las caras visibles junto, entre otros, a su compañero Iker Casillas, que iban a defender la calidad del proyecto conjunto de España y Portugal, en la elección del jueves por el Ejecutivo de la FIFA en Zurich.

Cristiano seria duda para el partido frente al Valencia.