Nosotros vimos nacer la leyenda

Archivo para diciembre, 2010

El Viernes diremos adiós al mejor año goleador de CR7 por el momento

Cristiano Ronaldo marcó en 2010 más goles que nunca en su carrera. El portugués anotó 48 goles (21 de la temporada pasada y 27 de ésta) y acabó con un hat-trick al Levante en el último partido. Cristiano marcó 45 goles en 48 partidos con el Madrid y tres con la selección portuguesa. En su mejor año en el Manchester United, 2008, hizo 35 goles.

En 2010, Cristiano hizo en un solo partido cuatro goles, al Racing. También se apuntó tres hat-trick, ante Athletic, Levante y Mallorca, y nueve ‘dobletes’: dos ante el Málaga, Deportivo, Hércules, Valencia, Xerez, Getafe, Osasuna y Ajax. Sólo en octubre consiguió 13 tantos.

Durante el año mágico, el jugador portugués también dio 24 asistencias de gol a sus compañeros, tres en un mismo partido, frente al Villarreal.

Cristiano puede estar ante otra brillante temporada como la de 2008.

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Felices fiestas Navideñas 2010-2011


El Madrid también sabe meter 8

Los aficionados que pagaron por ver un encuentro de Copa del Rey en el Bernabéu pueden considerarse estafados, porque no lo hubo. El Real Madrid no encontró un rival delante, sólo un grupo de futbolistas que le regalaron el pase a cuartos de final con una serie de concesiones y fallos impropios de jugadores de Primera División. Si a estos niveles cualquier error se paga muy caro, contra los blancos, y en el Bernabéu, lo normal es que con unos primeros cuarenta y cinco primeros minutos como los que hicieron los azulgranas, acabes goleado. Y así fue.

Mourinho sorprendió a todos con su apuesta ofensiva y el centro del campo de toque formado por Xabi Alonso y Granero. Con Lass relegado al lateral derecho, los dos españoles se adueñaron de la medular y trenzaron juego en corto como pocas veces ha visto el estadio madridista esta temporada. Parte de culpa la tuvo también el Levante, que estuvo timorato, sin empuje ni agresividad. Y si Alonso tiene tiempo para pensar y puede mezclar con Özil, Ronaldo y Di María, las ocasiones llegan seguro.

Benzemá fue el que mayor beneficio sacó de los “regalos” del conjunto levantinista. El francés abrió el marcador a los cinco minutos de juego tras finalizar una buena jugada personal que nació en un fallo en la entrega de un defensa blaugrana. Un gran gol que puso de cara el partido para los blancos, y llenó de optimismo al ariete madridista, que estuvo participativo y activo, especialmente en la presión. Antes de que cumpliera el minuto diez, Cristiano Ronaldo se internó por la banda izquierda y cedió para Özil, que tuvo la sangre fría suficiente para regatear al portero y a un defensa antes de alojar el esférico en el fondo de la portería.

Sin rival delante, porque el Levante no apareció salvo para dar algunas patadas a destiempo derivadas de la frustración, los de Mourinho tuvieron un cómodo partido, aunque tampoco contemporizaron ni se dejaron llevar. Además, para enchufar al Madrid en el partido ya estaban los continuos regalos del Levante.

Al filo de la media hora de encuentro, Benzema sumó su segundo tanto tras un nuevo fallo de la zaga visitante, en este caso de Cerra, y poco antes del descanso finalizó su primera mitad de ensueño aprovechando un error de Ballesteros y cediendo para que Cristiano Ronaldo anotara el cuarto.

La segunda parte sirvió para aumentar la goleada blanca y enmarcar la noche de Benzema y Ronaldo. La pareja de delanteros cerraron sus hat-trick, en una noche que el francés tardará en olvidar, por la emocionante ovación con la que le despidió su afición, y que debe tomar como ejemplo para terminar de convencer a Mourinho. Es cierto que pocas veces tendrá una defensa enfrente que le haga tantos regalos, pero su encuentro se limita sólo a eso, sino a una actuación muy completa. Pedro León, cerca del pitido final, aprovechó los minutos que le concedió su técnico para lograr el octavo gol, tras un gran acción del canterano Morata.

Tras una semana en la que se ha hablado de todo alrededor del Madrid menos de fútbol, la mejor noticia para la afición blanca es que cerrarán el año recordando una goleada y una buena actuación de su equipo, en lugar de polémicas, declaraciones de Mourinho y árbitros.

CR7 llega a los 26 goles en 25 partidos

Volvió el espectáculo de Cristiano Ronaldo. El portugués, que había sido duda por una inoportuna amigdalitis, mostró de nuevo su ambición ante la puerta contraria. CR7 anota su cuarto hat-trick con el Real Madrid, tres de ellos esta temporada (Athletic, Racing y Levante). El de la temporada pasada fue ante el Mallorca.

El portugués, además, ha marcado 46 goles en 48 partidos en 2010. En esta temporada Ronaldo acumula 26 goles en 25 partidos (17 en Liga, 4 en Copa y 4 en Champions).

La pareja del dia, 2 hattricks, uno de Cristiano y uno de Benzema.


Feliz Navidad y Felices fiestas a todos


Iker y Cristiano entregaron juntos regalos a los niños

Casillas, Cristiano y Felipe Reyes acudieron al Hospital Sanitas La Moraleja para entregar regalos a los niños ingresados. El club decidió enviar juntos a ambos futbolistas al mismo hospital en medio de la ola informativa sobre su relación. Durante la visita reinó el buen humor y se vio bromear a los tres componentes del Madrid con la altura del jugador de baloncesto a la entrada al centro médico. “Que se ponga Felipe en medio”, afirmó Casillas, sonriente, para no parecer el más bajito.

El resto de integrantes de las plantillas de fútbol y de baloncesto visitaron diferentes hospitales de la capital. ­


El Madrid sigue a 2 puntos

El Real Madrid avanza a tropezones por la Liga, pero se mantiene en pie gracias a un gol de Di María que castigó la falta de ambición de un Sevilla que estuvo encogido toda la noche. El tanto del argentino resolvió un encuentro de gran tensión, en el que el fútbol se marchó de vacaciones antes de tiempo, y rescató al Madrid de un enredo de dimensiones considerables en el que se metió él solo por su falta de lucidez. Tampoco fue el mejor día del árbitro, Clos Gómez, incapaz de imponer su autoridad y que terminó desbordado por los acontecimientos.

La diferencia la marcó quien no estuvo, Xabi Alonso. Su ausencia aireó las limitaciones de un equipo que no supo responder al reto de jugar sin cerebro. No encontró respuestas a un desafío que acentuó la importancia del centrocampista y dejó en evidencia a quien debió ejercer su función. Naufragaron Lass y Khedira en el doble pivote y se estrelló Benzema en ataque. Ausente, disperso, totalmente improductivo, el francés pagó su propia indolencia y la falta de un pasador. Sólo le buscó Di María. La aventura de Benzema en el Bernabéu duró esta vez una hora.

La ausencia de Xabi Alonso dejó un enorme vacío que nadie pudo ni supo cubrir, porque nadie en la plantilla del Madrid está capacitado para hacerlo. Lass y Khedira formaron un dúo demasiado plano, con enormes dificultades para construir juego. La solución debía llegar de los tres hombres que tenían por delante, Cristiano, Özil y Di María, pero todos se olvidaron de apoyar. Miraron hacia delante, pero nunca para atrás, ninguno se dejó caer unos metros para multiplicar las opciones de salida del balón. Si ellos no vieron claro lo evidente, la indicación debió llegar desde el banquillo. Lass y Khedira destacaron en la destrucción, ni un pero se les puede poner ahí, pero sus carencias quedaron al aire cuando llegó la hora de crear.

El Madrid salió mandando, como acostumbra en el Bernabéu, buscando el balón y la portería rival. Cristiano y Benzema enviaron los primeros avisos. Mientras, el Sevilla parecía encogido, en lo que pareció más una opción de Manzano que una imposición del Madrid, porque cuando recuperaba el balón se estiraba con enorme rapidez y decisión. Contribuyeron mucho a ello la velocidad de Capel y los movimientos de Negredo y Luis Fabiano, y no tanto Zokora y Romaric, una pareja ideal para contrarrestar a la del Madrid.

El Madrid se convirtió en un equipo demasiado previsible, fácil de defender. Nadie propuso algo diferente, nadie se atrevió a arriesgar. Hasta Cristiano, que completó un partido flojísimo, pareció más cohibido que de costumbre y apenas se aventuró en esas batallas individuales contra el mundo que tanto le gustan.

Y así, entre el dominio tan intenso como infructuoso del Madrid, que apenas vio de cerca de Palop, al que sólo exigió con disparos lejanos, y las respuestas cada vez más frecuentes y peligrosas del Sevilla se consumió el primer tiempo. Pudo ser peor para el Madrid si el árbitro, Clos Gómez, se hubiera atrevido en el último minuto a expulsar a Carvalho por su agarrón a Negredo cuando éste se giraba para irse hacia Casillas. En la falta, Romaric obligó a que Casillas hiciera la mejor parada de la noche.

El Sevilla mantuvo el orden y la concentración después de pasar por los vestuarios y el Madrid no espabiló, ni en ataque ni en defensa, que ya no parece tan fiable como antes de pasar por el Camp Nou. Si no tomó ventaja el Sevilla fue la torpeza de Negredo en el remate, que solo ante Casillas mandó el balón a la grada.

El Madrid no funcionaba y el Sevilla se sentía cada vez más cómodo. A la hora de juego salieron Pedro León y Granero por Benzema y Khedira y Mourinho recompuso el equipo. Cristiano pasó a ser el delantero centro, con Granero y Lass en el doble pivote y Pedro León y Di María en las bandas. Apenas duró cuatro minutos este cambio, lo que tardó Carvalho en ver su segunda amarilla por golpear por detrás a Negredo. La expulsión del portugués obligó a Mourinho a reestructurar el equipo con una línea de tres en defensa (Ramos, Pepe, Arbeloa), dos carrileros (Pedro León y Di María), el doble pivote ya apuntado, Özil en la mediapunta y Cristiano arriba.

La expulsión excitó al Madrid y cuando se pensaba que sólo quedaba espacio para la épica surgieron los espacios, los pases en profundidad y se vio una versión mejorada del Madrid. El Sevilla se asustó, dejó de atacar, y el Madrid se creció y no paró hasta alcanzar el gol. No quiso pitar Clos Gómez un clarísimo penalti de Escudé a Granero, al que agarró por la cintura y tiró al suelo sin ningún disimulo. Pepe protestó y se ganó una amarilla que le impedirá jugar el próximo encuentro, en Getafe. Cuanto más fría debe tener la cabeza, más se le calienta al central.

Faltaban 20 minutos para el cierre y seis después el cielo se le abrió al Madrid. O más bien a Di María, que rescató un balón en el borde izquierdo del área y superó con habilidad la alocada salida de Palop, que en la única ocasión en la que se vio exigido por el Madrid falló de forma calamitosa.

Continuó el partido, pero ahí se acabó el fútbol. Mourinho quiso cerrar la puerta, retiró a Özil y reforzó la defensa con Albiol. El técnico no suele renunciar a sus principios, pero esta vez tenía coartada.

A esas alturas el Sevilla ya había desaparecido por completo y los minutos se fueron consumiendo entre una enorme tensión, mal entendida por algunos como Dabo, que fue expulsado por dar una patada a Di María. Hay formas absurdas de ganarse una tarjeta roja, pero la elegida por Dabo está en los primeros puestos.

El Madrid de CR7 se mantiene en la carrera por el titulo de liga.


Sorteo de octavos de final de la UEFA Champions League 2010-2011

Los rivales de los equipos españoles serán Olimpic de Lyon, Arsenal y Shalcke 04. Tras una fase de grupos cómoda y asequible para los representantes españoles, ha llegado la hora de la verdad y, a partir de ahora, cualquier error se pagará muy caro.

En el sorteo, no es posible jugar ni contra equipos de la misma nacionalidad, lo que evita los choques entre los equipos españoles, ni contra el otro equipo que ha clasificado del mismo grupo.


Rival del Real Madrid en octavos: Olimpic de Lyon

El conjunto entrenado por Jose Mourinho tendrá enfrente al Olimpic de Lyon, la auténtica bestía negra del conjunto español en las últimas temporadas y varios jugadores del Madrid han expresado las ganas que tenían de volver a enfrentarse al conjunto francés. Eso sí, las estadísticas están en contra del Madrid, pues nunca ha logrado ganar en el campo del Lyon.

La prueba para el conjunto blanco es doblemente importante pues hace seis temporadas que es incapaz de superar esta ronda y cualquier cosa que no sea ganar, será considerada un fracaso en toda regla.

Sin duda, Cristiano Ronaldo, Iker Casillas, Higüaín y Ozïl dirigirán a un Madrid hambriento de títulos y ansioso por alcanzar la final de Wembley a finales de mayo de 2011. Por si fuera poco, el Madrid podrá volver a contar con el inédito, en la presente edición de la Copa de Europa, Kaká.

Cuándo juega el Madrid contra el Olimpic de Lyon

A la espera de la todopoderosa televisión, el partidos de ida se disputarán, bien el próximo 15 o 23 de febrero y el de vuelta, en el Santiago Bernabéu gracias al factor campo, se jugará o el 8 o el 16 de marzo de 2011.

CR7 está preparado.