Nosotros vimos nacer la leyenda

Archivo para enero, 2011

Katia Aveiro: “El bebé no tiene madre”

Más misterio alrededor de la paternidad del hijo del jugador del Real Madrid, Cristiano Ronaldo. La hermana del portugués en declaraciones al diario británico The Sun ha hablado sobre la misteriosa madre estaba intentando recuperar a su hijo. Katia Aveiro ha asegurado que la madre biológica del pequeño Cristiano “está muerta”. “No hay ninguna mujer llamándole. No hay madre, ni llamadas telefónicas, ni nada. Su madre está muerta. El bebé no tiene madre”, aseguró de manera muy contundente.

La abuela Dolores, madre del jugador, es quien cuida del bebé. “El niño es nuestro. No voy a decir cómo llegó a nosotros, pero garantizo que es el hijo de mi hermano, mi sobrino, de nuestra sangre. Su madre es mi madre, la persona que se encarga de él las 24 horas al día”, ha insistido Katia.

Además, hace unos días saltaba la noticia, a través del diario británico Daily Mirror, de que había sido descubierta la identidad de la joven que el año pasado dio a luz al hijo del portugués. Según el periódico, la misteriosa chica sería una estudiante británica, de 20 años, que ahora se arrepiente de haberle cedido la custodia total del bebé al jugador del Real Madrid y que además está dispuesta a luchar por recuperar a su hijo.

Al parecer, Cristiano Ronaldo y la joven firmaron un contrato que obligaría a la madre a mantener en secreto su identidad e incluso a no revelarle a su propia familia que ella ha dado a luz al hijo del astro futbolista. Aquel contrato también establecía que la custodia completa del niño sería para el jugador merengue y, a cambio, la chica obtuvo una jugosa compensación económica valorada en más de 11 millones de euros.

La noticia de la repentina y supuesta muerte de la madre del pequeño Cristiano coincide con que el arrepentimiento de la joven y sus ganas de luchar para recuperar a su hijo. Al parecer, ella, que se quedó embarazada después de una noche de pasión con el portugués, llama constantemente al futbolista para hacerle cambiar de opinión e incluso le ha ofrecido devolverle todo el dinero a cambio de ver a su hijo. A pesar de todo esto, la hermana de Ronaldo le defiende contra todo aquel que le critica: “Su hijo es lo más importante en la vida de mi hermano”.

El propio Ronaldo ha desvelado estos días que cuando sus obligaciones deportivas se lo permiten, cambia pañales. “No es el trabajo que más me gusta, pero claro que lo hago”, ha dicho. El jugador también le dedica los goles que marca llevándose el dedo a la boca.

La hermana de CR7, y Cristiano jr.


El Madrid golpea primero

El partido llenó una videoteca, desde las pinturas de guerra con efecto estimulante de las vísperas al botellazo vandálico a Casillas en los postres, pasando por el fabuloso serpenteo del gol de Benzema y la más fabulosa polémica del tanto fantasma de Luis Fabiano. Pero el montaje final retrata bien que fue mejor el Madrid, con más fútbol y aplomo, y que el Sevilla sacó poco provecho de su ardor guerrero.

El partido resultó malhumorado, con patadas condenables, al borde siempre de la gresca y sin demasiada agitación en las áreas, pero tuvo encanto por caliente y competido. Y lo decidió Benzema, que no entiende de inviernos ni veranos. Juega con la misma emoción, poca, en el ecuador y en el polo. Y esa sangre congelada le ayuda en partidos como el de ayer, en los que el público ablanda de verdad el ánimo de todos menos el suyo. Su gol salió de la nada, de una pared sencilla con Özil junto a la banda derecha. El francés aceleró, muleteó a Alexis con un frenazo, limpió con el recorte a Escudé y decidió con la izquierda. Aquella maravilla firmada con Adebayor descansando ya en un hotel de Madrid desenganchó al Sevilla de su hinchada, el principio de su fin.

A Mourinho le convenía más un duelo táctico que emotivo, de poco recorrido, que nunca calara en la grada. Y lo manejó con el trivote Khedira-Xabi Alonso-Lass. Fue un partido para hombres, que diría Valdano, y el Madrid lo conquistó sacando músculo, aunque el francés anduviese un punto más agresivo de lo aconsejable. Lesionó a Sergio Sánchez en una entrada horrible y opositó imprudentemente a la expulsión. Xabi, en cambio, desactivó con talento y oficio a la infantería sevillista, ese preparado energético Zokora-Romaric que apenas tuvo empuje.
El gol fantasma.

Tampoco cargó la caballería ligera, con Navas y Perotti por fuera. El primero está a un mundo de sí mismo. Tardó dos jugadas Arbeloa en tomarle la medida y dejarle en nada. El argentino nunca desbordó a Sergio Ramos, insuperable ayer como lateral. Se sintió en casa. Luis Fabiano entró y salió del partido y Kanouté casi nunca estuvo en él. Pero entre ambos, con el Madrid durmiendo el encuentro en el descuento de la primera mitad, prepararon la jugada polémica de muchas copas: el brasileño recibió del malí, esquivó a Casillas y empujó la pelota a puerta vacía. Albiol, lanzado, la frenó con el muslo y reaccionó después con astucia para poner la puntera de sus botas y arrastrarla fuera del marco. Fermín, el pelirrojo asistente de Undiano, no la vio entrar. Canal+ nos invitó después a una prueba de agudeza visual con media docena de magníficas tomas, aunque ninguna definitiva.

Ese lance recordó al Sevilla el videoestímulo previo y su juego tuvo más espinas y menos soluciones. Pegó más de lo que le convenía y un Madrid más sensato y con más espacios, especialmente desde la entrada de Di María y Marcelo, la operación galgos de Mou, pudo pintarle la cara. Xabi rozó el gol desde medio campo. Özil y Cristiano traspapelaron la sentencia casi a puerta vacía. El portugués se ha tomado un respiro y eso es un sinvivir para el Madrid.

Cristiano estuvo muy cerca del gol, pero ni el ni Ozil lo consiguieron en una jugada muy clara.


Irina Shayk la más sexy


Un gol de Benzema da los 3 puntos

Mourinho le puso un nueve al equipo, Benzema, pero le quitó la imaginación de Özil y las ideas, la referencia, la serena lucidez que aporta Xabi Alonso. Granero trató de asumir esa función y estuvo a la altura del reto. Apenas retuvo el balón, lo hizo circular con rapidez y dio una buena salida desde atrás. Tocó con soltura en corto y se atrevió a combinar en largo. Asumió la responsabilidad que le correspondía y con su actitud y con su juego dejó en evidencia a Gago, que se dejó el alma, si alguna vez la tuvo, en sus largas estancias en el banquillo y la grada. Cada ausencia de Xabi Alonso hace aún más evidente lo indispensable que es para su equipo. Mourinho no fue ajeno a ello y en el descanso deshizo el camino andado y devolvió su sitio en el once a Xabi y Özil.

Dejó el Madrid una imagen bastante pobre en el primer tiempo, con Di María dando unos síntomas cada vez más evidentes de cansancio y ya se sabe que cuando a uno le fallan las fuerzas suelen abandonarle también las ideas; con Kaká agotado después de 20 minutos; con Cristiano mucho menos activo que de costumbre, con menos peso en el juego del equipo, y con Benzema absolutamente desaparecido y ausente. Se vio un conjunto demasiado espeso y perdido en el centro del campo, intranquilo en defensa y sin dar noticias en ataque.

El Mallorca se presentó en el Bernabéu sin sus mediocentros titulares, De Guzmán y Martí, dos de los principales pilares sobre los que Michael Laudrup ha edificado su obra. Los jóvenes Joao Víctor y Tejera no se dejaron impresionar por la majestuosidad del escenario y cumplieron como veteranos. Delante de ellos, Nsúe, ‘Chori’ Castro, Pereira y Webó fueron una amenaza constante para la distraída defensa del Madrid.

El equipo de Laudrup propuso un partido abierto y a partir de su excelente orden táctico y disciplina en defensa, bajo el mando de ese magnífico central que es Nunes, quiso ganar a la carrera, al contragolpe, jugó con los espacios que dejaba el Madrid a su espalda. Si no obtuvo premio fue por la falta de precisión en el remate que demostraron Nsúe y Webó.

Lo mejor de un discreto Madrid en el primer tiempo se vio cerca del cuarto de hora, en una fabulosa combinación entre Marcelo, Kaká, Benzema y Cristiano que acabó en nada. Aunque no es del todo exacto, porque en el contragolpe de esa acción Nsúe estrelló el balón en el poste de la portería de Casillas. Llegó solo aprovechando el espacio dejado por Marcelo en su subida y la habitual dispersión táctica de Sergio Ramos. Se produjo entonces un cara a cara entre Casillas y Marcelo, que intercambiaron reproches y dirimieron sus diferencias sobre el césped. Este camino, airear las diferencias entre unos y otros, no puede conducir a ningún buen sitio.

Se consumió la primera parte en medio de una indefinición general, con el encuentro sin llegar a inclinarse hacia ninguno de los costados. Tuvo más presencia, más posesión el Madrid, pero la mejor ocasión la malgastó Nsúe, como ya quedó apuntado. Fueron tres cuartos de hora de nerviosa tranquilidad para Aouate, que apenas se vio exigido.

El panorama cambió en el descanso. Mourinho retiró a Gagó y a Kaká y dio entrada a Xabi Alonso y Özil. Con los cambios el Madrid recompuso su figura, recuperó el orden, el sentido y las ideas. Y para que nada faltara también surgió la figura de Casillas, que se lució para desviar un magnífico remate de Webó de media volea.

Asegurada la portería propia, llegó el momento de asaltar la del rival. Fue a falta de media hora, cuando Benzema recibió de Granero en el borde del área, controló con el pie derecho y con el izquierdo mandó el balón lejos de los guantes de Aouate. Un excelente movimiento de buen delantero. El francés posee talento, pero lo mantiene tan escondido y demuestra tan poca alma que hasta los más entregados a su causa nos vemos en la obligación de desconfiar.

Con Xabi Alonso al mando y Özil moviéndose entre líneas como no lo había hecho nadie hasta entonces, el Madrid tomó el control definitivo del choque. No renunció el Mallorca al ataque, pero sus llegadas se fueron espaciando en el tiempo.

Y en ese camino hacia Casillas, Mourinho pretendió poner más obstáculos, al situar a Lass por Granero. Lejos de fortalecer al equipo, el cambio debilitó al Madrid, que perdió posesión con la marcha del mejor socio de Xabi. Si de ahí al final crecieron las ocasiones del Madrid fue más por el cansancio que ahogó al Mallorca que por lo que propuso el equipo de Mourinho. Cristiano mandó un cabezazo al larguero y Aouate se lució en un mano a mano con Benzema.

Los atacantes fueron incapaces de cerrar el partido y, como tantas otras veces, le correspondió hacerlo a Casillas, que evitó el empate de Webó en la última acción del choque. Hay cosas que nunca cambian.

Esta vez CR7 se quedó sin mojar.


…Y van veinte

El Real Madrid, en semifinales de Copa, contra el Sevilla, y el Atlético tan superado por el derbi como en los últimos once años, veinte partidos que han construido un complejo que ya podría renovar la pregunta filosófica del niño rojiblanco: ¿Papá, por qué siempre perdemos contra el Madrid?

La intriga duró poco, hasta el minuto 22, gol de Cristiano. Fue una intriga meramente teórica, también hay que decirlo. En la práctica el Madrid parecía controlar la situación sin que le hiciera falta poner demasiado. No hubo rastro del temido arreón del Atlético, ni el fuego del infierno ni la llama de un mechero. Hasta para eso es necesario el fútbol; un poco, al menos. Algo de confianza, si acaso, alegría de vivir. Nada. La única ocasión de quien debía ser acosador llegó por una pifia de Casillas, que estrelló un despeje contra la presión de Reyes y el rebote casi acaba en gol.

Mourinho hizo cambios en el once. Insistió en la suplencia de Benzema (en verano habrá que venderlo al peso), sentó a Kaká y subió a Marcelo hasta el centro del campo, con Arbeloa por detrás. No le fue mal al equipo, pero tampoco señalaremos que le fue mucho mejor. No importa, para ser sinceros. El Madrid ejerce una superioridad sobre el Atlético que poco tiene que ver con los movimientos tácticos. Es un dominio técnico y moral, un asunto para tratarlo con el paciente recostado en el diván.

Quique, por su parte, apostó por Elías, Tiago y Fran Mérida. Tampoco se advirtió ningún efecto revitalizante. El nuevo es un obrero más, el portugués está por alcanzar su mejor forma y Mérida aún precisa tiempo de cocción. Su reunión en el medio ni aseguró la pelota ni compensó la suplencia de Juanfran.

Nueve.
El gol del que ya hemos hablado se cuajó en el primer despliegue serio del Madrid, cuando asomó medio cuerpo al balcón del área enemiga. Después de dos intentos, e hilando la misma jugada, un centro de Sergio Ramos tocó en Filipe y Cristiano apareció como el mejor nueve del mundo, que tal vez lo sea. Fue un remate incontestable, de los que hinchan la red.

Muy poco después, el Atlético interpretó la lesión de Reyes como un augurio funesto, casi como una señal de los dioses: tampoco sería esta vez. Diego Costa fue el relevo del jugador herido y recién incorporado completó una magnífica internada por banda en la que nadie creyó. El balón se paseó por la portería de Casillas sin encontrar perro que le ladrara.

El Madrid no tuvo interés en más. Siempre dio la sensación de guardarse algo, mucho, y nadie mejor que Cristiano para simbolizarlo. Después de marcar gol y de varias carreras poderosas, quiso asistir a Di María de tacón, y si se le hubiera exigido más hubiera dado más, goles, galopes y taconazos.

En la segunda parte, Fran Mérida fue quien estuvo más cerca del empate. Recortó con habilidad en el área, pero su disparo salió flojo y modosito. Es una evidencia: sin Kun, no hay fuego. Ni esperanza.

Marcelo pudo ser víctima de un penalti y lo fue seguro de un fuera de juego que hubiera terminado en gol. Pero a esas alturas ni el árbitro importaba. No había ni para discutir y tal vez sea eso lo peor que se puede decir del Atlético: ni discutió.

 

Cristiano suma y sigue, va camino de rcord, esta temporada lleva ya más de 30 goles.


Se complica la liga

El Madrid cerró la primera vuelta como la empezó, sin pólvora en un campo de esos señalados como asequibles en la agenda de los grandes. El estadio que asistió a la humillación de su equipo ante el Barcelona (0-8) paró los pies a un Madrid que, por no tener, no tuvo ni suerte. Porque esta vez el último minuto no fue propicio y el pildorazo de Cristiano Ronaldo se estampó en el larguero de Diego Alves. Así que Mourinho tuvo que conformarse con el empate, gracias principalmente a dos hombres que empezaron con él en el banquillo: pase de Benzema y gol de Granero.

Sin un delantero fijo y con Kaká completando la línea de creación, no era difícil imaginar un Madrid con más juego que remate. No fue así, principalmente porque el equipo de Mourinho está diseñado para hacerlo todo a mil por hora. Futbolistas como Kaká u Özil necesitan la pausa y masticar más la jugada. De sus botas salieron los únicos momentos de peligro antes del descanso, sobre todo en un pase del brasileño que desvió Cristiano y Diego Alves sacó con el pie.

De salida, Mourinho situó a Kaká por detrás de Özil, aunque el madridista que más pisó el área, como siempre, fue Cristiano Ronaldo. El Almería se defendió bien y, a diferencia de otros equipos de su pelaje, porfió por llegar al área de Casillas tratando el balón con esmero. Como, además, tiene dos balas diminutas (Crusat y Piatti) y un grandullón con olfato (Ulloa), conviene no despistarse. Justo lo que le ocurrió al Madrid sobre la hora de juego, cuando Crusat y Piatti llegaron al área de estampida y Ulloa, aprovechando el balón suelto, batió a Casillas con un tiro ajustado.

Mourinho buscó rápidamente soluciones en el banquillo y volvió a acertar con la elección. Carvalho dio más seguridad a la defensa que Albiol y Granero, tirado a la banda derecha, fue el único que acertó a batir a Diego Alves. Al Almería, que hasta ese momento había defendido bien su sorprendente ventaja, le pudo la ambición que transmite su entrenador. Se fue demasiado arriba y dejó espacio para una contra que empezó Cristiano Ronaldo, continuó Benzema y culminó el canterano con un trallazo inapelable.

A falta de un cuarto de hora, aquello empezaba a sonar a historia conocida. Pero, a diferencia de otras veces, el Madrid dio en hueso con el Almería. En lugar de empotrarse en el área para esperar el fin, los locales buscaron el área rival siempre que pudieron. De hecho, el partido acabó con un saque de puerta de Casillas. Antes, el Madrid había quemado sus naves con la reclamación de dos penaltis a Cristiano Ronaldo y Benzema, en los que Pérez Lasa se dio mus. Los cuatro minutos de descuento fueron vibrantes, sobre todo porque Cristiano Ronaldo dispuso de dos faltas de esas que ponen de los nervios a cualquier portero. En la primera, lejana, el balón se estrelló en el brazo de M’Bami. La segunda, casi sobre la línea del área, golpeó violentamente el larguero de Alves. Y ya no hubo tiempo para más.

Cristiano estrelló en la madera, una falta que podria haber valido 3 puntos.

 

C.Ronaldo acaba máximo goleador de invierno con 23 goles, cinco más que Messi

El portugués Cristiano Ronaldo (Real Madrid) no logró marcar en el último partido de la primera vuelta de la Liga en Primera División, pero acaba como máximo realizador con 23 goles, cinco más que el argentino del Barcelona Leo Messi, que tampoco incrementó su cuenta hoy.

David Villa (Barcelona) fue uno de los bigoleadores de esta jornada y despide la primera vuelta del campeonato como primer artillero nacional clasificado en tercera posición con catorce dianas.

Mikel Aranburu (Real Sociedad) y José Callejón (Espanyol) también marcaron por partida doble.

David Barral hizo con el Sporting el gol más tempranero en lo que va de competición, cuando falta por disputarse el partido Atlético de Madrid-Mallorca para completar la primera vuelta de la Liga.

— Clasificación tras la decimonovena jornada:

– Con 23 goles: Cristiano Ronaldo (POR) (5p) (Real Madrid).

– Con 18 goles: Messi (ARG) (1p) (Barcelona).

– Con 14 goles: Villa (Barcelona).

– Con 11 goles: Fernando Llorente (Athletic Club).

– Con 10 goles: Pedro (Barcelona); Nilmar (BRA) (Villarreal).

– Con 9 goles: Trezeguet (FRA) (2p) (Hércules); Rossi (ITA) (3p) (Villarreal).

– Con 8 goles: Valdez (PAR) (Hércules); Kanouté (MLI) (2p) (Sevilla).

– Con 7 goles: Agüero (ARG) (Atlético de Madrid); Osvaldo (ARG) (1p) (Espanyol); Caicedo (ECU) (Levante); Higuaín (ARG) (Real Madrid); Diego Castro (4p) (Sporting); Aduriz (Valencia).


El bicho


Un Madrid incontenible

Cómo abordar a un equipo como el Real Madrid. Si le marcas pronto es malo y si no lo haces, peor. Cómo competir sin enfadarlos, cómo controlar a Cristiano (sin cuerdas ni cadenas) y cómo resistir el empuje de ese estadio que inclina el campo a su favor. El Atlético se marchó sin saberlo.

Cómo sobrevivir a la agitación. Antes de encajar el gol, el Madrid ya sumaba dos remates a puerta, disparos de Özil y Cristiano. En sólo seis minutos. Acto seguido, en una contra, Reyes envió a Agüero un pase en profundidad que le fue iluminando el camino como la pista de un aeropuerto. El choque del delantero con Casillas acabó en penalti, pero el balón perdido lo encontró Forlán y marcó el primero. La jugada hubiera sido impecable de no haber arrancado el Kun en fuera de juego. Luego supimos que Mateu Lahoz, muy hippy, no pensaba pitar nada. Acracia. Amor libre. Anarquía y cerveza fría.

El Madrid pudo empatar a los tres minutos, pero lo hizo a los siete. Nunca pasa demasiado tiempo hasta que responde. Con un grito, habitualmente. Y esa premura en la contestación impide a sus rivales disfrutar de un rato de paz, ni un minuto de alegría. No lo tuvo el Atlético hasta el empate, cuando por fin pudo pasear hasta el centro del campo con el balón en las manos. Di María sacó un córner y Ramos cabeceó poderosísimo, queda por saber si apoyado en Domínguez o suspendido sobre él.

Asedio.
Lo que siguió fue un torbellino: el Madrid soplando y el Atlético agarrado a una tubería, para no volar con los muebles. Carvalho probó de cabeza, Marcelo de chilena, Di María con el alma y Cristiano con la infinita rabia que le mueve. Hasta Benzema puso a prueba a De Gea con un tiro raso (e íntimo) que buscaba el arco de sus piernas. A esas horas, el joven portero ya había calentado tanto su cuerpo como la antorcha humana.

Y dos acciones polémicas en el resumen de la primera parte. Un posible penalti de Ramos al Kun, que sí pareció, y un piscinazo de Di María que mereció la amarilla. Mostrar esa tarjeta fue la única intervención airada de un Mateu Lahoz que por entonces ya nos caía hasta simpático. Mejor un guardabosques que un policía.

En la segunda parte el Atlético recuperó la compostura. La prueba es que Agüero atacó a Casillas con un tiro perverso que rebotó escupiendo demonios. Al poco, repitió, aunque ayudado por un brazo. Chut igual de malvado y rechace para Forlán, que remató al palo.

Fue un error fallar y fue una equivocación aún mayor despertar al Madrid, incitarlo y excitarlo. A los dos minutos de aquello, gol de Cristiano. Otra vez la respuesta inmediata, de nuevo el grito en la oreja. Y una aclaración de justicia. Si el gol fue obra de Caballo Loco, la fabricación fue de Özil, sublime en lo que toca.

En el último minuto coincidieron el fatalismo del Atlético y el inagotable ardor de su rival. Entre Filipe y Domínguez se las arreglaron, a trompicones, para dar continuidad a una pared que pretendía burlarlos y les burló. Tras la pifia en pareja, gol de Özil, ese alemán que no es turco, sino turquesa. Por vez primera, sangró el Atlético. Y así se marchó, dejando un reguero rojo.

Cristiano y Ozil la parejita de la noche.


Entrevista FIFPro XI Award


Mourinho: “Cristiano tiene que tener cuatro o cinco ‘Balones de Oro'”

El técnico del Real Madrid, José Mourinho, feliz tras su designación como ‘Entrenador de Año’, considera que gran parte del mérito es de sus jugadores y piensa que el portugués Cristiano Ronaldo “tiene que tener cuatro o cinco ‘Balones de Oro’ y Casillas también tiene que lograr el suyo”.

“Me dicen el año próximo que vuelvo a ganar este galardón y yo respondo que prefiero que lo haga un jugador mío. Estamos trabajando en tener a dos o tres jugadores nuestros entre los candidatos a ganar”, señaló Mourinho, en palabras a la televisión y a la web del Real Madrid durante el vuelo de regreso a Madrid tras la gala en Zúrich.

El luso volvió junto a ambos futbolistas, incluidos en el once ideal FIFA/FIFpro 2010, y piensa que ambos merecen el gran reconocimiento que conquistó el lunes el argentino Lionel Messi, por delante de sus dos compañeros del FC Barcelona Andrés Iniesta y Xavi Hernández.

“Un día, un portero tiene que ganar el ‘Balón de Oro’ y espero que sea Casillas porque es el mejor. Cristiano Ronaldo tiene que tener cuatro o cinco ‘Balones de Oro’ y Casillas también tiene que lograr el suyo”, subrayó.

Resalta el apoyo de sus futbolistas
Además, aprovechó para recalcar que “los entrenadores sin los jugadores no son nada”. “Si los jugadores no lo hacen bien, tú estás en dificultades. Si no consigues crear empatía con los jugadores, tú como entrenador también estás en dificultad”, apuntó.

Por eso, Mourinho se mostró muy emocionado por recibir el apoyo tanto de los dos futbolistas del Real Madrid, como de los interistas Sneijder, Maicon y Lucio. “Estaba con cinco jugadores míos, dos del Real Madrid y tres del Inter y me he sentido un poco emocionado porque para mí los jugadores son lo más importante”.

“He abrazado a los cinco porque sin la gente que trabaja conmigo y sin el amor de mi familia y la motivación que me dan para continuar yo no sería nada. Voy a muerte con mis jugadores y ahora quiero ganar títulos con estos (señala a Casillas y Cristiano Ronaldo), que es lo más importante” finalizó.

Carbonero: “Cristiano tenia que estar entre los 3 primeros”

Pocas horas después de darse a conocer el nombre del mejor jugador del mundo, la periodista deportiva de Telecinco expresaba su decepción en El Programa de Ana Rosa y confesaba que tenía la esperanza de que sus favoritos se hicieran con el galardón. Al final, la novia de Casillas se ha mojado y ha desvelado los nombres de sus candidatos al Balón de Oro.

“Estoy decepcionada. No estoy contenta, pero porque creo que Messi es el mejor del mundo junto con Cristiano y, ¿por qué no está Cristiano entre esos tres?. Si se valora la calidad individual y los goles, debería haber estado Cristiano”, señalaba la periodista en favor del portugués, tras toda la polémica suscitada por sus declaraciones en torno a CR7.

Además, Carbonero añadía que “desde el año 82 siempre que ha habido Mundial, casualidad o no, el jugador que es Balón de Oro había ganado el Mundial. Siempre ha contado, siempre ha pesado un poquito más, por eso teníamos tanta esperanza”, explicaba Sara haciendo hincapié en que el papel de Argentina en Sudáfrica había sido muy inferior al de Portugal.

Finalmente, la pareja del guardameta de la Selección Española se mojaba y confesaba cuáles eran sus favoritos: “Para jugador mi candidato era Xavi y para entrenador Del Bosque porque me tira, pero reconozco que con Mourinho había más discusión por el triplete. Creo que el premio de Mourinho es italiano”.

Cristiano: “No entiendo a la Fifa”

El jugador portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, no sabe bajo qué conceptos se rige la FIFA para la elección del Balón de Oro. Asimismo, indicó que su compañero Iker Casillas debió estar entre los tres finalistas a dicho premio.
“Casillas es un jugador de campo y tiene el mismo valor que los demás. Soy de la opinión de que Iker debía estar entre los tres nominados este año. Ganó el Mundial, ha hecho cosas muy buenas”, comentó Ronaldo a la prensa.
Por último, CR7 indicó que se siente contento por trabajar al lado del mejor técnico del mundo, José Mourinho, quien ganó esta distinción en la premiación de ayer en Zurich, Suiza. “Mourinho y su equipo técnico son muy profesionales. Me sorprendieron mucho cuando empecé a trabajar con ellos porque me gusta trabajar con gente profesional y eso me da motivación”, culminó.

En 2011, CR7 quiere venganza.


Cristiano Ronaldo demuestra en el terreno de juego porque es el mejor del mundo

Amado y odiado a partes iguales, Cristiano Ronaldo es el gran olvidado en las votaciones al Balón de Oro de 2010. El portugués finalizó el año con 49 goles, una cifra al alcance de muy pocos. Herido en el orgullo, CR7 quiere volver a alzar el título que ya obtuvo en 2008 y por ello ya ha empezado a demostrar que el próximo año será el quien alce el Balón de Oro.

Con 22 goles en la Liga BBVA, sin contar el anotado ante la Real Sociedad que tocó Pepe, Cristiano Ronaldo encabeza la tabla de goleadores de esta temporada tanto en España como en Europa y cada vez más se distancia más de sus perseguidores. Si contamos todos los partidos de la temporada, el portugués suma 32 chicharros en 30 partidos disputados, un promedio anotador estratosférico. De seguir con ese promedio, el portugués batirá con toda seguridad el récord de los 38 goles de Zarra y Hugo Sánchez en Liga y muy posiblemente podría acabar la temporada con más de 70 goles en su haber, una cifra nunca antes lograda por ningún futbolista.

CR7 y Casillas en el 11 ideal 2010 de la Fifa

Pese a que la Gala Balón de Oro 2010 todavía no ha empezado, ya son muchos los rumores que hablan de los premiados. Si José Mourinho será elegido como mejor entrenador del año, el Real Madrid tendrá dos representantes más en la gala.

Iker Casillas y Cristiano Ronaldo serán incluidos dentro del once ideal del año 2010. Los 49 goles del portugués y el hecho de ser el mejor portero del mundo han servido a las dos grandes estrellas del Real Madrid para ser incluidos en el equipo ideal del año. Además, un ex madridista como Wesley Sneider también está dentro del once. El equipo lo completan los azulgranas Piqué, Puyol, Xavi, Iniesta, Villa y Messi y los jugadores del Inter de Milán Maicon y Lucio.

CR7 quiere ser Balón de Oro en 2011.


Cristiano fútbol club

Habrá que dejar claro, antes de empezar, que al Madrid no le rescató la suerte, ni el árbitro, ni siquiera el cansancio del Villarreal. Fue Cristiano. A él le corresponde el impulso, la fe, la remontada y la victoria. Sobre sus hombros se cargó al equipo sin que esto sea hacer de menos al grupo, nadie se moleste. Durante la segunda parte el Madrid ya era acreedor al triunfo. Más arrebatado que en la mitad anterior, controlaba y mantenía contra las cuerdas a un rival hermoso, pero exhausto. Sin embargo, hasta que volvió a aparecer Cristiano, el gol se resistía y el equipo estaba expuesto a las contingencias que amenazan a cualquier dominador, quizá una contra o tal vez un persistente fallo en el remate que deje el partido en empate. A otros les pasa.

El Madrid, sin embargo, está libre de esas contrariedades. La fortuna, en situaciones de incertidumbre, es del equipo de Cristiano. De hecho, no hay accidente alguno en su tercer gol, el que derriba definitivamente al Villarreal. Hay, simplemente, Cristiano. Allí están su empeño, su determinación, su fuerza y su clase. Por ese orden, probablemente. De manera que, de no haber sido en esa esquina, hubiera sido en la siguiente. Quien desee convertir la jugada de ese gol en la escena de un crimen está en su perfecto derecho de pintar el suelo con tiza y llamar Grissom, pero yo les ahorro la intriga. Fue Cristiano. Él liquidó al mayordomo, al marido infiel y al sargento de policía. Culpable de todo. Matador.

Nada se puede reprochar al Villarreal salvo no tener repuesto de pulmones. Su primera parte, mientras le duró el aliento, fue una prodigiosa exhibición de fútbol, de lo mejor que se ha visto últimamente en el Bernabéu. Valiente, exquisito, alegre. En lugar de patadas, anticipación. Despliegue y repliegue. Un estilo que, por repetido, ya se ha convertido en escuela.

El Madrid sufrió mucho en ese primer tramo, como si le costara entender el partido, problema que fue clamoroso en el caso de Lass, jugador más apto para los retos físicos que para resolver sudokus. Era extraño. Todo parecía favorecer al Villarreal, empezando por el balón, amarillo, y siguiendo por sus camisetas entalladas, que les agilizan la silueta y la carrera. Será un efecto visual. O no. Cazorla rozó el palo a los 30 segundos y Cani marcó a los seis minutos al culminar una jugada sencilla y elegante.

Calló el Bernabéu y respondió Cristiano. A los dos minutos, no más. Benzema insistió en el pase hasta dar con Özil y el sultán asistió a Ronaldo, que entraba por donde lo hacen los nueves. El plan de vuelo quedaba claro: intercambio de golpes, pelea con los puños desnudos y según las guerras del Marqués de Queensberry. Noble arte, boxeo en palacio.

Marco Ruben volvió a adelantar al Villarreal con otra sutileza, vaselina tras asistencia de Bruno. Y así se escurría el primer tiempo hasta que en el añadido Cristiano cabeceó, en las barbas de Diego López, una falta sacada por Xabi.

Agotados

Cuesta distinguir cuánto acusó el Villarreal ese gol y cuánto hubo de pilas gastadas. El mismo equipo que el jueves había remontado un 0-2 al Valencia no alcanzaba para una segunda mitad en el Bernabéu, era imposible. Borja Valero, extraordinario en el primer acto, bajó un punto y con él, el resto de sus compañeros.

Y sumen a eso que el Madrid aceleró, que Marcelo se incorporó por la izquierda y que Di María se embaló como suele, inagotable y serpenteante. Fue en esas cuando regresó Cristiano. En la primera ocasión le despistó el temor al fuera de juego y el vistazo al banderín, que estaba izado. Luego no le despistó nada. Falló, se rehízo, volvió y logró el gol que le pertenecía y el que desperdició Benzema. Desde que Supermán diera vueltas al mundo al revés para salvar a la señorita Lane no se recuerda rectificación tan poderosa.

La guinda fue su asistencia a Kaká, que también puso lo suyo. Felicidad completa para el Bernabéu de no ser porque Mourinho volvió a pisar la alfombra con los pies embarrados. Sobró su celebración ante el banquillo del Villarreal. No lo merecía nadie. Ni el visitante, ni Cristiano.

Cristiano, el superhéroe del madridismo, celebra el perimero de sus 3 goles de ayer.


Jorge Mendes: “Cristiano Ronaldo será el mejor futbolista de la historia”

El mejor agente de futbolistas del mundo en 2010, Jorge Mendes, aseguró estar convencido de que su representado Cristiano Ronaldo “será el mejor jugador de la historia” del fútbol y que hoy por hoy ya supera al argentino Leo Messi.

En una extensa entrevista concedida al semanario luso “Expresso”, Mendes repasa su trayectoria profesional, en la que durante los últimos 15 años ha movido 650 millones de euros en la compra-venta de jugadores, entre ellos los multimillonarios traspasos de Di María, Ronaldo, Pepe y Carvalho al Real Madrid o los de Nani y Anderson al Manchester United.

El agente FIFA, conocido por algunos como “superagente Mendes” y apodado por otros “tiburón Mendes”, resaltó que Cristiano Ronaldo “es el mejor jugador del mundo”, gracias a su rapidez, su “fabulosa” técnica y su poderío en el juego aéreo.

Interrogado sobre si el mejor jugador del mundo no es Leo Messi, Mendes contestó: “Definitivamente, no”.

“La gente me dará la razón con el paso del tiempo. Cristiano será considerado el mejor de toda la historia. Messi es un grandísimo jugador, no tengo duda. Pero la fuerza de voluntad, de carácter y la calidad -del portugués- lo diferencian de todos, y ahora eso se une al hecho de estar junto al mejor entrenador del mundo de todos los tiempos”, explicó.

Sobre el técnico del Real Madrid, Jose Mourinho, uno de sus representados más conocidos, Mendes señaló que es “un genio” que “lo tiene todo”, al conjugar la capacidad de liderazgo con la de entrenar al máximo nivel.

“Podemos esperar más de 500 años y no aparecerá otro igual”, afirmó.

En su opinión, con los fichajes de estas dos estrellas, la Liga española “recuperó lo que había perdido” y ha vuelto a ser la mejor del mundo, por delante de la inglesa, aunque precisó que la Premier “continúa siendo la más vista”.

“Hay partidos a las doce, la una, las tres… En Asia ven esos encuentros. La Liga española debería seguir esa política. Es fundamental, debido al negocio de las televisiones”, apuntó.

El agente portugués, de 44 años, recibió el pasado 30 de diciembre el premio Globe Soccer, que lo acredita como mejor agente de futbolistas del año 2010.

Mendes empezó su carrera en el campo de fútbol, concretamente desde la posición de interior izquierdo, lo que le llevó a abandonar su Lisboa natal con 21 años y dirigirse a Viana do Castelo -al norte del país- para jugar con el Vianense.

Pronto exhibió una gran visión empresarial al abrir uno de los primeros videoclubs de la ciudad a los seis meses de llegar a la ciudad, un éxito que le permitió ampliar el negocio.

Los deberes propios de su condición de empresario no le permitían casi entrenarse, lo que le llevó a jugar al Lanheses, un equipo de inferior categoría, a cuyos dirigentes, propuso no cobrar ni un escudo a cambio de gestionar la publicidad del club.

Tras su paso por la restauración -abrió una hamburguesería- se introdujo en el sector del ocio, lo que le permitió conocer en la discoteca de la que era propietario junto a otros socios al que fuera su primer representado, el portero Nuno, y cerrar su traspaso del Guimaraes al Deportivo de La Coruña.

También en sus comienzos negoció la venta de Costinha al Valencia (1997), fichaje que finalmente se truncó por la pretensión de su entrenador por aquel entonces, Jorge Valdano, de ceder al futbolista luso, lo que llevó a Mendes a romper el contrato firmado con el presidente “che”, Paco Roig, y cerrar su pase al Mónaco.

Mendes representa en la actualidad a 70 jugadores. Su empresa Gestifute da empleo a una veintena de personas, es conocido por su reticencia a conceder entrevistas y admite ser capaz de estar al teléfono -tiene tres móviles- durante 16 horas diarias.

El agente FIFA subrayó que para él “no son importantes los contratos” con sus representados, ya que su relación con ellos se basa “en la confianza” y en “la amistad”.

“Nunca cobré una comisión a ningún jugador, ni del uno por ciento ni del diez”, insistió Mendes, quien explicó que sí negocia comisiones con los clubes, tanto compradores como vendedores, “dependiendo del caso”.

Cristiano y Jorge Mendes, después de que CR7 ganara el fifa wolrd player 2008.


El Real Madrid vence en Getafe liderado por Cristiano Ronaldo y Di María

En un campo difícil como el Coliseum Alfonso Pérez, el Real Madrid salió revolucionado y, como sucede cuando mete la quinta velocidad, Cristiano Ronaldo, Özil y sobre todo Di María la liaron. El argentino provocó el penalti que daría pie al primer gol, el de Cristiano Ronaldo desde los 11 metros. Mané le agarró y Di María puso mucho de su parte para irse al suelo.

Poco después, el Fideo exhibió su pase largo al hueco, una cualidad de la que no se tenía constancia antes de su llegada al club blanco. Özil recibió, regateó a Codina y marcó con poco ángulo. Parecía que el partido quedaba sentenciado, y eso lo pensaron los de Mourinho, que se relajaron y quisieron vivir del contragolpe.

Fue un error porque el Getafe se hizo con el balón y exhibió su juego de toque que ha despertado incluso los halagos de Guardiola. Ahí destacó Parejo, un futbolista exquisito que marcó un golazo al equipo de sus amores. Regateó en un palmo de terreno a Arbeloa y Lass y soltó un disparo ante el que Casillas no pudo hacer nada.

El único problema del equipo de Míchel es que tiene poca pegada. Con un 60% de posesión del balón, apenas inquietó a su rival, y eso ante el Real Madrid se paga. Codina despejó mal, Özil pasó a Benzema al primer toque y éste hizo lo mismo para regalar el balón a Cristiano Ronaldo, que con un disparo raso logró su decimonoveno gol en 17 jornadas. Se podrá criticar al portugués por otras cosas, pero sus números están ahí y son muy contundentes.

Regresa Kaká

A partir de ese momento, los locales bajaron los brazos y el Real Madrid buscó la goleada con rápidos, pero también esporádicos, contragolpes. Benzema no tenía su día en el remate y no extraño que fuera sustituido por Kaká. El brasileño volvió a sentirse futbolista después de estar más de medio año alejado de los terrenos de juego, pero no tuvo tiempo de hacer gran cosa aparte de un disparo desviado.

Al final, el Real Madrid se complicó el partido. Arbeloa vio la segunda amarilla y se marchó a las duchas. Poco después, Marcelo falló de forma calamitosa y asistió a Albín, que marcó y apretó el marcador. Sin embargo, el Getafe no llegó a culminar el empate. Le faltó tiempo y también las fuerzas. Con ésta, el Real Madrid lleva 500 victorias en Liga como visitante. No fue muy vistosa, pero vale tres puntos.

Suma y sigue, 2 goles más de CR7, que llevan al Madrid a la victoria.


La madre biológica de Cristiano Ronaldo Jr. quiere a su hijo

Se desvela el misterio sobre la madre biológica de Cristiano Ronaldo Jr.

La madre del bebé de Cristiano Ronaldo es una estudiante británica de 20 años con la que el jugador mantuvo un solo encuentro sexual en un hotel de Londres. Eso es, al menos, lo que asegura el diario británico ‘Sunday Mirror’, quien adelanta además que el jugador luso podría tener problemas con la madre del bebé, ya que la estudiante ‘quiere que le devuelvan a su bebé’.

Hasta ahora, CR7 había mantenido en secreto el nombre, la edad, y hasta la nacionalidad de la madre de su bebé a cambio de 12 millones de euros. Pero el misterio ha sido por fin desvelado, y la polémica no ha hecho más que empezar.

De acuerdo con la información que publica el citado diario, la madre de Cristiano Ronaldo Jr. estaría intentando por todos los medios recuperar a su bebé, o al menos tener algún tipo de contacto con él. ‘Sunday Mirror’ llega incluso a afirmar que la estudiante, con la que CR7 habría coincidido en un pub londinense, está dispuesta a devolverle al jugador los millones que recibió en su momento a cambio de renunciar a su hijo.

La joven parece haber cambiado de parecer seis meses después de firmar el millonario acuerdo con Cristiano, y no para de llamar por teléfono al novio de Irina Shayk para que le deje ver a su hijo. Según han confesado a la citada publicación amigos de la estudiante, ésta ha entrado incluso en una depresión, dejando a un lado sus estudios.

La lucha de una madre desesperada

Según la información que proporciona el diario británico, una de las claúsulas del contrato que CR7 hizo firmar a la joven incluía una claúsula por la que ésta no podía contarle a nadie su futura maternidad, ni siquiera a su familia. Desapareció durante su embarazo, y una vez que tuvo albebé, volvió diciendo que había recibido unos ingresos inesperados.

En las numerosas llamadas que la estudiante le hace Cristiano, ésta le llora rogándole que le deje ver a su pequeño, y éste lo único que hace es consolarla con un ‘me lo pensaré’, siempre, y cuando, claro, esté dispuesta a devolver parte del dinero recibido por entregar a su hijo.

En un principio CR7 no tendría porque temer nada, ya que tiene todos los cabos bien atados, salvo porque se trata del dolor de una madre desesperada que lucha por recuperar a su hijo.

Habrá que esperar cómo se desarrolla el culebrón Cristiano, del que tan sólo hemos vito el primer capítulo. De momento, un amigo del internacional luso ha asegurado que por lo que respecta al futbolista, ‘fue una decisión de ella. No tiene ningún derecho sobre mi hijo. No lo va a volver a ver nunca’.

Cristiano dedica sus goles a su hijo.