Nosotros vimos nacer la leyenda

Archivo para mayo, 2011

Cristiano Ronaldo cumple un año de amor con Irina Shayk denunciando a los medios

El sabor romántico que produce un año de amor se ha vuelto amargo por culpa de los medios. Cristiano Ronaldo ha soplado una vela con su novia Irina Shayk el mismo día en el que sus abogados inician acciones legales por sacar a su pequeño Ronaldo en los medios.

El jugador del Real Madrid y la modelo rusa han cumplido un año de amor juntos. La pareja se trasladó a Madeira, junto al pequeño Ronaldo y la abuela Dolores dos Santos para disfrutar de unos días de vacaciones.

La familia al completo ha paseado por las calles portuguesas demostrando que lo suyo va viento en popa. Cristiano e Irina deleitaron a los presentes con muchas caricias y coqueteos, además de la atención que ambos ejercen sobre el pequeño de la casa.

Cristiano Ronaldo Jr., que como se ha podido comprobar es la viva imagen del jugador blanco, se ha convertido estos días en protagonista. Un acontecimiento que ha enfadado mucho al padrazo, que no ha dudado en tomar cartas sobre el asunto.

Una cadena de televisión portuguesa publicó hace unos días un video en el que se veía a la perfección la cara del niño al salir del aeropuerto. Por ello, Cristiano publicó en su Twitter que su pequeño no tiene un perfil público y por ello sus abogados han iniciado acciones legales contra los medios.

“He solicitado en reiteradas ocasiones a los medios que respeten la privacidad de mi hijo pequeño. Lo siento pero no puedo tolerar esto”, informaba el portugués.

Cristiano e Irina, un año de pasión.


Rio Ferdinand: “Prefiero a Ronaldo en mi equipo antes que a Messi”

El defensa del Manchester United, Rio Ferdinand, ha opinado sobre el debate en la cumbre entre Cristiano Ronaldo y Leo Messi. En declaraciones a The Sun, el central inglés se ha mostrado firmemente convencido de su preferencia por el crack del Real Madrid en caso de que tuviera que tener a alguno de los dos en su equipo.

El motivo no es otro que la capacidad de adaptación de Cristiano a todo tipo de fútbol. Tanto en España como en Inglaterra el portugués ha demostrado su capacidad goleadora y sus habilidades con el balón en los pies, del mismo modo que con la Selección de Portugal. Algo de lo que no puede presumir el argentino, que solamente deslumbra cuando tiene a su alrededor el juego de toque azulgrana, tal y como demuestra su incapacidad con la albiceleste.

“Si nos fijamos en las estadísticas, Messi es el mejor jugador del mundo. Pero todavía me gustaría tener a Ronaldo en mi equipo antes que a Messi. Probablemente sea porque he jugado con él y creo que se adapta mejor al fútbol inglés”, señaló el defensor del United.

Según publica el diario británico, la plantilla del Manchester estuvo viendo la final de Roma de 2009 como preparación para Wembley, donde volverá a medirse al club catalán. La conclusión a la que llegó Ferdinand es que Messi no es imparable: “Messi es un gran jugador y hace cosas impresionantes. Pero creo que podemos tratar con él y estoy seguro de que podemos ganar. Esta vez estoy decidido a disfrutar de mis vacaciones y sólo será posible con el trofeo en mis manos”.

Cristiano y Messi, el debate de siempre.


“Es estratosférico”

No es un delantero puro, sino una máquina de golear. Cristiano Ronaldo (Funchal [Madeira], Portugal; 1985) ha pulverizado, con 53 goles en las tres competiciones, todos los registros previos en el fútbol español. Con 40 dianas en 34 partidos de Liga, ha superado el histórico récord de 38 de Zarra y Hugo Sánchez. Ha marcado 28 con la pierna derecha, ocho con la izquierda y cuatro de cabeza; seis desde fuera del área, ocho de penalti y cuatro de falta directa. Cifras astronómicas espoleadas por la competencia con Messi, otro goleador supersónico.

La web del Athletic ensalzaba esta semana el asombroso promedio anotador de Zarra: 38 tantos en 30 duelos de la Liga 1950-1951; Hugo Sánchez, en el Madrid, realizó los 38 en 35 en la campaña 1989-1990, todos al primer toque, señal de un excelso definidor, frente a los 13 del punta portugués.

Comparado antes de esta última jornada con Messi, hay matices distintivos. CR7 remata mucho más y de manera más variada. También recibe más faltas. Por el contrario, Messi le saca mucha ventaja en el regate y en el pase, además ser el rey de las asistencias (19 por nueve). Dentro de la excelencia individual, Messi sublima el juego colectivo, el punto débil de Cristiano. Lo sabe el luso, tan perfeccionista, aunque no pueda evitar mirarse en el espejo. “Lo he conseguido gracias a mis compañeros”, declaró, conquistado el histórico récord, en la noche del sábado. Sin embargo, el individualismo le sale a veces como un resorte. En el último derbi madrileño, por ejemplo, en el Calderón, al marcar Özil el gol que adelantaba al Madrid, Cristiano, en vez de celebrarlo, se quedó reclamando un supuesto penalti previo. Tal vez por eso algunos de los jugadores rivales preguntados por él no hayan querido dar su opinión. No es demasiado popular en el gremio. Otros, leyendas y técnicos, en cambio, sí aceptaron ofrecer sus análisis.

– Hugo Sánchez: “Debería rematar más de primeras”. “Zarra fue un gran cabeceador mientras que yo me especialicé en rematar con todas las partes del cuerpo, incluida la famosa chilena. Cristiano, por su enorme potencia física, se adapta a las exigencias del fútbol moderno. Antes no importaba tanto el físico. Yo me enfrentaba a defensas más altos y fuertes y la gente, cuando me veía por la calle, me decía: ‘Pues no eres tan pequeño’. Como yo, Cristiano también es un especialista en las faltas y los penaltis. Creo que marcaría más goles si, en vez de controlar el balón y perder tiempo en el área, rematara más de primeras. ¿Egoísta? Más que un defecto, es una virtud. A mí también se me criticó por eso, pero los arietes no meteríamos tantos si no fuéramos así”.

– Santillana: “Si no se obcecase tanto en el remate…”. “Salta muy bien, se sostiene en el aire y es un gran cabeceador. Domina todos los remates: con la derecha, con la izquierda y, sobre todo, tiene esa velocidad y esa fortaleza física que le permite jugar a tope los 90 minutos y no solo en los 20 o 25 metros en los que jugábamos los delanteros de otras épocas, sino que abarca mucho campo. No es normal que podamos disfrutar en la Liga de dos jugadores increíbles como Messi y él. En determinadas jugadas, si no se obcecase tanto en el remate, participaría más en el equipo, como Messi. Claro que, si le cambiáramos eso, igual ya no era Cristiano. Además, tiene muchísima ambición y juega en un equipo muy vertical, con muchas ocasiones. Es un goleador magnífico, estratosférico, un portento”.

– César (Valencia): “El Madrid juega bien con él y sin él”. “Al contrario que Zarra o Hugo Sánchez, Cristiano no es un delantero centro puro, sino que parte de posiciones diferentes, como Messi, dentro de la dinámica del fútbol moderno: no hay que estar, sino llegar. Su récord tiene más valor porque hay más competencia en el fútbol actual. Él mete goles con la cabeza, con la derecha, con la izquierda, de falta o en el uno contra uno. Es muy completo. Un jugador que costó tanto (93 millones) ha conseguido que no se hable de eso, sino de su rendimiento. Le pega fuerte al balón, pero no tanto como mi compañero Tino Costa. Ese sí da miedo. ¿Algo que mejorar? Hago un paralelismo con el baloncesto, deporte en el que me fijo mucho: Óscar Smith Becerra metía 40 puntos en el Fórum Filatélico de Valladolid y perdían; cuando metía 20, ganaban. Está bien centrar la atención de los rivales para que se beneficien los compañeros, en este caso Di María, Özil, Higuaín o Kaká, y a partir de ahí el Madrid mejorará. El Madrid juega bien y gana con Cristiano o sin él y su fondo de armario es brutal”.

– Antic: “Debe pasar más”. “Cristiano es Cristiano. Con sus virtudes y sus defectos. Yo entrené también a Hugo Sánchez, que marcaba casi todos los goles desde dentro del área pequeña, todo lo contrario que Cristiano. Los dos tienen la misma obsesión por el gol. Su juego debe evolucionar en el sentido de dar más pases de gol. Lleva pocos. Estuve en la final de Roma en 2009, entre el Manchester United y el Barça, y no me gustó porque era él y nadie más. No daba continuación al balón. Ahora bien, en el Madrid, sus goles tienen mérito porque es un equipo sin apenas elaboración y sin juego por las bandas, sin extremos con la precisión en el pase que tuvieron en otras épocas Míchel o Gordillo. No sabría decir en qué posición rinde más. En el clásico jugó por el centro para no tener que recuperar ante Adriano o Alves. También juega de extremo, como en el Manchester, y es difícil adivinar dónde se encuentra mejor”.

– Piqué (Barça): “No se cansaba de ensayar las faltas”. “Su golpeo es impresionante. Hay pocos que puedan combinar tanta fuerza con precisión. Recuerdo que en el Manchester United se pegaba horas y horas practicando las faltas. No se cansaba nunca. Ha perfeccionado su talento con trabajo. Además, tiene muchos recursos cuando te encara, lo que hace muy complicado pararle. Puede salir del regate hacia los dos lados y pegarle desde cualquier posición”.

– Dealbert (Valencia): “Es más completo que Messi”. “Es una bestia. Nadie tiene su condición física ni su potencia. Quizá sea más completo que Messi en el sentido de que va muy bien de cabeza, con la derecha y con la izquierda. Tiene desmarque y regate. Y Messi falla con la cabeza y la derecha”.

– Butragueño: “Es un gregario siendo una estrella”. “Destacaría su enorme ambición, desde que comienza el partido hasta que acaba, independientemente de las circunstancias del partido. Si el resultado es 3-0, algunos pueden levantar el pie; él, no. Es implacable. Cada minuto da lo mejor de sí. Es un gregario siendo una estrella. Es un profesional implacable con una gran capacidad de trabajo. No deja detalles sueltos. Es un portento físico en velocidad y en potencia. Es muy difícil de contener. Al contragolpe, es terrorífico. Tiene más dificultades frente a defensas más cerradas. Posee un gran golpeo con ambas piernas hasta desde 25 metros. Elude contrarios con gran facilidad saliendo normalmente por la derecha para luego golpear. Ha mejorado en los últimos meses su capacidad de asociación, pero aún tiene margen de mejora. Es consciente de sus enormes virtudes. Partiendo de un plano físico superior, es el prototipo del nuevo jugador: puede jugar en las tres posiciones del ataque e incluso de enganche. Al ser tan rápido y tan potente, como es muy joven, no sabemos si está en su plenitud. Controlándolo todo como lo controla él, siendo tan coordinado, aún puede tener margen de mejora. Sus números son estremecedores. Nadie los había conseguido”.

– Negredo (Sevilla): “Me gusta más de delantero centro”. “Aunque juega habitualmente como extremo, me gusta sobre todo como delantero centro. Tiene el instinto de un delantero centro, ese instinto matador necesario para ser goleador. Técnicamente, su golpeo es muy bueno y sobrepasa a los rivales por velocidad y potencia. Además, va muy bien en el juego aéreo. Lo que ha hecho tiene mucho mérito. Por ponerle algún defecto, a veces peca de individualista porque siempre quiere acabar él la jugada. Al final, eso ha resultado beneficioso para él en su pelea por ser pichichi. Messi sí tiene un punto más generoso que le falta a él”.

– Sacchi: “Debería estar más conectado con el equipo”. “Cristiano me encanta, pero menos que antes, cuando jugaba en todo el campo para el equipo. Ahora es fantástico, pero no siempre trabaja para el equipo. En cuanto a velocidad, habilidad y fuerza física, no hay nadie como él. Pero debería estar más conectado con el equipo tanto en la defensa como en el ataque. No tiene menos calidad que Messi, pero este presiona, roba balones y tiene más disponibilidad colectiva”.

– De Gea (Manchester United): “Cuando chuta, el balón se mueve mucho”.

“Cristiano le pega al balón como casi nadie lo hace en el mundo. Cualquier tiro suyo, con la potencia que va, aunque sea a tu palo y estés atento, es muy difícil de parar. Se mueve mucho el balón y hay que esperar al último momento para sacar la mano. Hay veces que al portero no le da tiempo. Y eso que estudio sus lanzamientos de falta”.

– Juan Pablo (Sporting): “Le pega plano a la pelota”. “Es una casualidad que yo sea el único portero de la Liga que no haya recibido ningún gol suyo. Lo que más destacaría es que tiene una forma de golpear a la pelota que sale muy plana. Casi no se mueve, pero durante el desplazamiento cambia de trayectoria varias veces. Eso te dificulta muchísimo el blocaje, a lo que contribuye que los balones son muy ligeros… Si se te va cinco centímetros, no te da tiempo a reaccionar. A quienes digan que es individualista les diría que acaba la mayoría de las jugadas y que tiene un porcentaje de acierto muy elevado. Ahí están sus números. Un jugador de su nivel está ahí porque tiene mil recursos y no hace una determinada jugada. Por eso mueve tanto dinero, tanta gente, y está en un club tan grande como el Madrid”.

– Futre: “Tiene un físico perfecto”. “Yo no era un matador como él, yo era más de pase. Hice dos pichichis, Baltazar y Manolo, y un bota de oro. Hugo era un killer del área: ¡un delantero que daba patadas a los defensas! Cristiano es un todoterreno. Tan polivalente que te funciona igual de bien como extremo por una banda que por la otra. Lo mismo puede decirse como primer punta o como segundo delantero. En el uno contra uno es tremendo. También, tirando las faltas. Tiene un don en el remate que se lo ha trabajado, como el físico, que solo puedo definir con una palabra: perfecto”.

Cristiano ganador de la bota de Oro en 2008, la volverá a ganar en 2011.


Cristiano Ronaldo vuelve a la selección portuguesa para jugar contra Noruega

El delantero Cristiano Ronaldo regresará a la selección portuguesa para enfrentarse a Noruega en un partido de clasificación para la Eurocopa-2012, el 4 de junio en Lisboa, tras haber estado ausente por lesión en los últimos encuentros amistosos.

— Este es el grupo de 23 jugadores convocados este lunes por el seleccionador portugués Paulo Bento:

Guardametas: Eduardo (Génova/ITA), Rui Patricio (Sporting de Lisboa), Ventura (Portimonense).

Defensas: Bruno Alves (Zenit San Petersburgo/RUS), Fabio Coentrao (Benfica de Lisboa), Joao Pereira (Sporting de Lisboa), Pepe (Real Madrid/ESP), Ricardo Carvalho (Real Madrid/ESP), Rolando (FC Oporto) y Silvio (Sporting de Braga).

Centrocampistas: Duda (Málaga/ESP), André Santos (Sporting de Lisboa), Carlos Martins (Benfica de Lisboa), Joao Moutinho (FC Oporto), Paulo Machado (Toulouse/FRA), Raul Meireles (Liverpool/ENG) y Ruben Micael (FC Oporto).

Delanteros: Cristiano Ronaldo (Real Madrid/ESP), Danny (Zenit San Petersburgo/RUS), Helder Postiga (Sporting de Lisboa), Hugo Almeida (Besiktas/TUR), Nani (Manchester United/ENG) y Varela (FC Oporto).

Ronaldo vuelve a la convocatoria.


Cristiano Ronaldo ya es leyenda

El madridismo no hubiera podido imaginar un final más feliz. Cristiano logró su cuadragésimo gol, cifra redonda e imponente, tanto como los 102 goles conseguidos por el equipo en la Liga, Benzema completó el mejor de sus partidos de blanco y es muy probable que el hat-trick de Adebayor le asegure su continuidad en el club. Hasta Dudek fue despedido ayer con honores militares aunque se pasó la guerra en la reserva.

Hay que admitirlo. Desde la eliminación de Champions, el Madrid se ha reinventado muy positivamente. Con Mourinho callado y Karanka en sordina, sin la tensión de los puntos, hemos recuperado al Madrid feliz, al atacante, al vertical, al que sólo se expresa sobre el campo. Es innegable que faltan alternativas al juego vertical y de contragolpe, pero ya hay suficientes méritos para registrar un estilo. En el fondo, si el entrenador asume la naturaleza del equipo, lo que queda es aprender a frenar en las curvas.

Pero ordenaremos el relato por el rango de los actores. Para empezar, el Pichichi histórico. Zarra fue olfato, según dicen. Hugo fue instinto, según vi. Cristiano es la misma esencia, pero en cuerpo de pantera. La superioridad física resulta fundamental para entender su juego y para razonar sus goles. Hay quien llega antes porque piensa antes; Cristiano llega antes porque corre más. Y porque salta más y porque allí, en el aire, se queda suspendido, un rato. Pero su fuerza natural no lo explica todo. El mundo, y el fútbol, se encuentra repleto de atletas mansos y de talentos distraídos. Cristiano es, además de las virtudes expuestas, un obseso. Un picado, que se dice ahora. Una especie de vengador de sí mismo. Muhammad Ali se hizo boxeador porque alguien, cuando era niño, le robó la bicicleta. Luego se pasó la vida dando puñetazos al ladrón. Pues eso, precisamente eso (una bici, un balón, un insulto), ha traído hasta aquí a Cristiano, 40 goles en Liga y 53 en el total de la temporada. Los que logró ayer ya están catalogados: remate en el segundo palo, el primero, y carrera directa al gol, el 40º. Sólo ese tanto le sació, levemente.

Adebayor fue el siguiente protagonista. Marcó tres goles de empujarla, dicho sea sin faltar, y así reivindicó tanto su habilidad como oportunista como su impagable aportación a la alegría del equipo. Es un hecho: desde que llegó él, el Madrid sonríe más. Si la felicidad importa, que siga. Benzema no se quedó atrás. Además del par de dianas, estuvo interesantísimo en todo lo que ocurría, maravillosa noticia para quien tenía en la desidia su principal defecto. También él quiere seguir y sería poco inteligente que otro equipo se aprovechara de tanta paciencia empleada.

Cierre. Y el final. Qué decir del Almería. Se presentó como un expulsado del paraíso, con la nostalgia de aquellos que no saben si volverán a pisar alfombras tan mullidas. Hubo breves momentos en que no pareció merecedor del descenso y hubo tramos, más largos, en que pareció habérselo ganado a pulso. No era su fiesta, no seamos crueles. Era la del Madrid, la de Joselu, que debutó a lo grande, la de un equipo que anoche lo ganó todo, hasta un partido.

Cristiano enloqueció con su gol numero 40.


Casillas, Ronaldo y Ramos visitan en hospital a niños heridos en terremoto

Los jugadores del Real Madrid Iker Casillas, Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos han visitado este mediodía en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia al niño de tres años que resultó herido de gravedad durante los seísmos que devastaron el pasado miércoles el municipio de Lorca y a su hermano.

Los jugadores, acompañados por el director de Relaciones Internacionales del equipo, Emilio Butragueño, y flanqueados por un fuerte dispositivo de seguridad, han llegado al centro hospitalario a las 15.15 horas, donde les esperaba la consejera de Sanidad de Murcia, María Ángeles Palacios.

A su llegada, familiares de enfermos e incluso los propios ingresados se apostaban en ventanas y pasillos para ver a los futbolistas, que amablemente han atendido todas las peticiones de autógrafos y fotografías que se le han solicitado.

Casillas, Ronaldo y Ramos se han dirigido hacia la planta de pediatría del hospital para visitar al niño de tres años, que resultó herido durante los desprendimientos, en los que falleció su madre y su hermano sufrió heridas leves.

El menor, que ingresó con pronóstico grave el pasado miércoles y que evoluciona favorablemente, ha recibido a los jugadores con mucha ilusión, al igual que su hermano, que aún no ha sido dado de alta para no separarlos.

Partido benéfico

Lo de menos era el partido. Lo más importante fue el gesto del Real Madrid y la generosa respuesta del público murciano, reunidos todos en un acto solidario en apoyo a Lorca. Dicho esto, no hay partido que pase inadvertido cuando juega el Madrid. El equipo es tan grande y el club tan relevante que cada puesta en escena merece observación y comentario. Y de esa solemnidad, aunque sea amistosa, participan los rivales, incapaces de frivolizar frente a un enemigo tan prestigioso.

Ayer, pese al buen ambiente, no hubo quien regalara un balón. No lo hizo el Madrid, probablemente porque Mourinho combinó hábilmente a titulares y jugadores del Castilla poco habituales, no olvidemos que el filial se juega el playoff de ascenso a Segunda contra el Alcoyano. Tampoco cedió un metro la selección murciana. Al contrario, comprendió lo que tenía el partido de defensa del orgullo local y lo que ofrecía como escaparate.

El efecto es que el equipo de Murcia no se comportó como una reunión espontánea de futbolistas, sino como un bloque que se permitió el lujo de rozar el gol en alguna jugada ensayada. Tato, extremo diestro a la vieja usanza (Amancio, si lo comparáramos con Faubert), fue el más destacado de los granas, secundado, con intermitencias, por la talentosa zurda de Aquino.

En el Madrid brillaron Pedro León y Canales, lo que provocó en bastantes madridistas ese chasquido con la lengua que significa “lástima, estos chicos valen y tal vez los acabe disfrutando otro”. Entre los canteranos sorprendió el cuajo de Mandi como mediocentro y la rapidez en el corte de Pablo Gil. Si la segunda unidad del Castilla cultiva jugadores así se entiende mal el empeño por fichar a futbolistas de relleno.

Se adelantó el Madrid con un golazo de Benzema (otro chasquido), empató Pepe en propia puerta y Meca, un exmadridista, puso a Murcia por delante. Hasta que Cristiano se apuntó su golito. Luego, como fin de fiesta, Chendo, cerca de cumplir 50 años, saltó al campo con el dos de Carvalho y entre la ovación general. El objetivo estaba cumplido: todos ganadores y, sobre todos, Lorca.

Cristiano marcó el 2-2


El City, dispuesto a hacer una locura por Cristiano, según el ‘Daily Mirror’

En su día fue Kaká, cuando aun militaba en el Milán. Ahora es Cristiano Ronaldo el que ha hecho que el Manchester City pierda la cabeza. Por el brasileño le ofrecieron a Berlusconi 100 millones de euros, pero el jugador no quería ir a un equipo sin las aspiraciones de un grande. Por el luso esa cantidad aumentaría, según el ‘Daily Mirror’, hasta los 114 millones de euros.

El citado diario ingles publica hoy que el ‘crack’ madirdista es el gran objetivo del City para la próxima temporada, en la que jugará la Liga de Campeones (depende de sí mismo para clasificarse directamente). En Inglaterra algunos se atreven a aventurar que este verano el gasto total del equipo propiedad de Sheikh Mansour superará los 200 millones de euros.

El City no sería el primer equipo dispuesto a hacer una locura por Cristiano. El pasado mes de abril ‘La Gazzetta dello Sport’ publicaba unas declaraciones de Silvio Berlusconi en las que daba “carta blanca a Galliani para fichar a Cristiano Ronaldo”. Posteriormente al ser preguntado por el madridista aseguraba que “a veces los sueños se cumplen”, y ese mismo mes también se publicaba en la prensa itailana que el conjunto ‘rossonero’ pensaría proponer un trueque con Ibrahimovic.

Futuro incierto.


Recordman Cristiano

La Liga se le ha hecho corta al Madrid, empeñado en que cuando esto acabe quede mucho de lo que presumir: goles, dignidad, futuro y un récord estratosférico de Cristiano. La conversión de aspirante a derrotado no le ha quitado el hambre ni el buen humor. Ha cambiado de futbolistas y de diseños y con todos ha sido estupendo en la recta final. En Bilbao, en Valencia, en Sevilla, plazas mayores. Ayer menos, pero jugó para Cristiano y para sí mismo, empeñado en aparecer pegadísimo al Barça en la foto final. El portugués ya está en la historia, junto a Hugo y Zarra, tras ese soberbio salto de 38 goles, una montaña que oculta todos sus defectos y le confirma como un futbolista descomunal. Los de ayer llegaron a balón parado, ejemplo de rematador de gran repertorio.

El Villarreal, en cambio, ha terminado pagando la descompensación entre su agenda de superequipo para todo y su plantilla limitada. Ayer empezó como un grupo seco, gastado como las suelas de Di María. Hace tiempo que pide la hora. Luego, el entusiasmo disimuló su fatiga aunque no le dio para puntuar.

Y el Madrid, con un dibujo capicúa, 3-4-3, le quitó de salida el balón y la autoridad. Mandaron Xabi Alonso y Granero, que demostraron de nuevo que no son cables cruzados, con Arbeloa y Marcelo elevados a centrocampistas por delante del trío Pepe-Carvalho-Ramos. El uniforme táctico tenía un brazo, el izquierdo, más largo que otro, lo que no le quitó prestancia. El Villarreal, sin la pelota, se quedó en casi nada. El casi fue Rossi, que es siempre salir a cazar con galgo. Tuvo la primera, tras plantarse como un velocista ante Casillas, que se pasó de frenada pero le dejó poco ángulo. Pepe llegó al rescate.

Marcelo.

Fue la primera de las malas noticias del lance. La segunda le llegó al Submarino de inmediato, en la contra del Madrid al saque del córner, emprendida por Benzema, reactivada involuntariamente por Bruno, alargada por Kaká y rematada por Marcelo con arranque de lateral, profundidad de extremo y remate picado de ariete. Un tres en uno. Lo que fue Roberto Carlos. Lo que ha sido él esta temporada. El Madrid mataba en largo, una suerte en la que Guardiola le reconoce como el mejor del mundo pero que no retrataba bien su dominio.

Para entonces Cristiano se había perdonado un gol al engancharse en la carrera. Lo remedió a balón parado, en un lanzamiento de derecha soberbio ante el que Diego López quizá despegó tarde. La alineación, sin Özil ni Di María, dos lanzadores, y con Kaká y Benzema, dos llegadores, no parecía ayudarle en su asalto al récord pero para las jugadas de bote no necesita socios. Luego el Madrid se ensimismó, se dejó ir y aparecieron Borja Valero (¿cuántos andaban de vacaciones en el Madrid el día que le evaluaron?) y Cani. El gol de éste, preparado con la elaboración que le ha dado tan buen nombre al Villarreal, igualó fuerzas. También contribuyó que Kaká y Benzema se evaporaran, costumbre molesta y repetida, y que Bruno apretara en el centro. Ruben perdió en el remate la ventaja de un gran desmarque y Granero buscó el gol-milagro desde el círculo central ante un desubicado Diego López.

Lo cierto es que hubo partido, pero estuvo más cerca de matarlo el Madrid, con dos buenas opciones de Özil, al que Undiano le anuló injustamente un gol, y un zapatazo de Cristiano, que de equilibrarlo el Villarreal. Con el suspense acabó la derecha de Cristiano, en una falta en el descuento que no dejó pasar. En ésta salió libre de sospecha Diego López: el pelotazo fue vertiginoso y colocado. Al Villarreal le queda la dulce penitencia de una ronda previa en la Champions y a Mourinho, el consuelo de haber conseguido que el equipo no perdiera adherencia al campeonato enganchado a un empeño de Cristiano. El desafío de uno es el desafío de todos. Y está a un paso.

Cristiano llega  a los 38.


Rompiendo records, haciendose leyenda

Victoria y otro festival ofensivo del Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Acierto atacante del equipo de José Mourinho que hizo descansar a Iker Casillas y salió con Adán como titular. Cristiano Ronaldo marcó 3 goles y e hizo historia al conseguir su sexto triplete de la temporada. Özil y Benzema también brillaron.

Para ayudar a Cristiano en su conquista personal, estuvo Mesut Özil. El alemán sacó, a los 23’, un cruce perfecto hasta la cabeza de Ronaldo para el 1-0 y tuvo la calma y clarividencia necesarias para controlar un balón en el area, después de un rebote, levantar la cabeza y darle el balón al portugués para el 2-0, pasados 57 minutos en el partido.

En otra conquista personal está Karim Benzema. La suya es demostrar al entrenador José Mourinho que tiene lugar en el once titular y que no necesita de mucho para hacer goles. El francés entró en el partido para marcar después de unos segundos en el campo. Controló con calidad un pase en el área y remató para el 3-0.

Pero la noche era de Cristiano y de su hambre de goles. El portugués sufrió un penalti a los 90 minutos y se encargó de convertirlo para hacer el hat-trick y el 4-0 para el Real Madrid, que quiere despedirse de la Liga BBVA con la cabeza erguida.

Leyenda

El delantero luso del Real Madrid tiene claro que goles son amores. Con los 50 tantos que lleva en esta temporada (37 en Liga, seis en Champions y 7 en Copa) se ha convertido en el jugador que más veces ha perforado la portería rival en una temporada, récord que estaba en manos de Puskas, quien en 1959-1960 consiguió 47 tantos.

Cristiano Ronaldo tiene olfato de gol y, pese a que este año solo ha podido conquistar la Copa del Rey, ha firmado la mejor campaña de su carrera superando los 42 goles que logró con el Manchester United en la temporada 2007-2008.

CR7 deja también atrás el hito de Di Stefano y Hugo Sánchez que habían marcado dos goles o más en 11 partidos en una sola temporada. Con su hat-trick ante el Getafe, -octavo con el Madrid en Liga-, ya lo ha hecho en 12 ocasiones.

La realidad es que Cristiano Ronaldo lleva dos partidos enchufadísimo. Siete goles en los últimos 180 minutos le han situado, a falta de dos jornadas para que acabe la Liga, como máximo goleador con 37 goles (36 goles en las cuentas para la Bota de Oro, ya que la Liga no le otorgó el gol que marcó de falta ante la Real Sociedad en Anoeta, que rebotó en Pepe), seis más que el delantero argentino del FC Barcelona, Leo Messi.

De seguir la racha goleadora que lleva en sus botas puede lograr batir el récord que todavía ostentan los míticos Zarra y Hugo Sánchez que consiguieron 38 dianas en Liga en la temporada 1950-1951 y 1989-1990, respectivamente. Villarreal y Almería serán los ultimos rivales de los merengues.

Goles y más goles para CR7.


Cristiano a un paso de engrandecer su leyenda

La ambición de Cristiano, el alirón del Barça y el afecto al Getafe. Esas son las tres fuerzas que tiran del partido de esta noche. Las dos primeras son coincidentes: solamente una victoria impedirá que el Barcelona se proclame campeón esta noche y vencer con goles de Cristiano animará la última batalla que puede ganar el luso, la del Pichichi, la Bota de Oro y superar a Puskas.

Con ese interés se dibuja el partido, vinculado con la honra, en el caso del Madrid, y asociado a la supervivencia, si hablamos del Getafe. Porque la situación del vecino del sur es delicadísima: un punto por encima del descenso y nueve equipos peleándole la salvación.

La alusión de Míchel al cariño del madridismo hacia el Getafe, y por conexión directa hacia su persona, es un hábil discurso (no exento de verdad) que pretende trasladar el partido a un escenario sentimental. Él es una gloria del madridismo y, por si ese motivo no basta, en otros lugares estas cuestiones se solventan con pactos vecinales o regionales.

Pero por esos caminos no circula Cristiano. Ni el alirón. Y quien marcó cuatro al Sevilla desea ampliar sus dos goles de ventaja sobre Messi (33 contra 31), afianzarse como Bota de Oro (66 puntos contra 62), igualar a Puskas (47 tantos en una temporada), superarle, acercarse a Zarra y Hugo en Liga (38) y reivindicarse, en fin, como mejor jugador del mundo, algo que discutirán algunos, pero que no le negarían los números.

Cristiano suma y sigue batiendo records.


Cristiano apunta a Puskas antes que a Messi

Cuando la temporada parecía finiquitada y los «piques» entre el Real Madrid y el Barcelona aplazados hasta el próximo verano con la disputa de la Supercopa de España, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi aún tienen en sus botas el último duelo de la presente campaña entre blancos y azulgranas. Ambos futbolistas se juegan convertirse en el máximo goleador de la Liga 2010-11 y Bota de Oro 2011 y, con solo tres partidos por delante, la pugna está muy igualada. El portugués cuenta con 33 dianas (34 si se toma como referencia al diario Marca*, que concede el trofeo Pichichi), por 31 del argentino.

Una lucha que no se resolverá hasta la última jornada del campeonato liguero y para la que los dos «pistoleros» aún cuentan con tres balas de noventa minutos en la recámara. Por eso otro dato le roba una porción de protagonismo. Y es que Cristiano Ronaldo está tan solo a un tanto de superar el récord de goles de un jugador blanco en una misma temporada. Una marca que no obra en poder de cualquier madridista, sino que es propiedad de un mito que por piernas tenía un par de cañones: Ferenç Puskas.

El futbolista húngaro llegó a marcar, allá por la temporada 59-60, 47 goles. Una cifra asombrosa que cobra aún más tintes de hazaña si se atiende a la media de goles por partido. Puskas disputó aquella campaña un total de 36 encuentros, lo que arroja una cifra de 1,30 goles por partido.

Cristiano está a solo un gol del jugador magiar por lo que es más que probable que en los tres encuentros que restan a los blancos para cerrar la temporada consume el relevo en los altares merengues. Al de Madeira le bastan dos goles. Sin embargo, la media de la estrella lusa queda muy lejos de la que logró Puskas, pues no sobrepasa los 0,92 aciertos por encuentro.

Incluso Alfredo Di Stéfano y el mexicano Hugo Sánchez, a los que el portugués ya superó el sábado con sus cuatro tantos en el Sánchez Pizjuán, mantienen de momento una media superior, con 0,93 goles por partido.

Al Real Madrid apenas le quedan opciones en la Liga. Al Barcelona le bastaría un punto la próxima jornada en casa del Levante para certificar su tercer título consecutivo. Sin embargo los blancos tienen tres partidos por delante (Getafe, Villarreal y Almería) para que su gran estrella inscriba su nombre en los libros de historia del fútbol. Por superar al legendario Puskas y por evitar que Leo Messi agrande su incipiente leyenda. El argentino ya suma 49 goles en la presente campaña (tres más que el madridista y con un partido más -la final de la «Champions»- por disputar), pero en la Liga está a dos goles del portugués.

Entre ellos dos, que podrían incluso arrebatar a Telmo Zarra y Hugo Sánchez el registro de los 38 tantos ligueros, decidirán el trono goleador de la Liga… y el de europa.

El portugués busca su 2ª  Bota de Oro.


4 goles de Cristiano y goleada

El Real Madrid cuando actúa liberado es un buen equipo. Despojado de complejos y de ataduras tácticas llega a ser un conjunto divertido y nada antipático. Cuando va de cara, con el balón en los pies y se decide a jugarlo en vez de patearlo, devora a sus rivales. Todo ello sin perder el orden, la concentración y la intensidad que le han convertido en un equipo tan competitivo. Y si, además, tiene delante un rival distraído, como el Sevilla, el encuentro se convierte en una feria que empieza y termina cuando decide el Madrid.

Anuló al Sevilla y resolvió el encuentro en el primer tiempo. Fue una cuestión sencilla, un ejercicio de precisión, brillantez y contundencia para el que no encontró oposición. Da gusto ver al Madrid en estas situaciones, cuando todos los ojos se fijan en las habilidades de sus futbolistas y nadie se preocupa del árbitro. Se habló sólo de fútbol y se agradeció, porque lo que no debería ser más que un ejercicio de saludable normalidad, nos parece una bendita extrañeza. Así está el fútbol.

Cuando el Madrid se pasea por un campo con la facilidad que lo hizo en el Pizjuán, siempre surge el debate de si es por sus méritos o por la debilidad del rival. Pues de todo hay. Fue tremendamente superior el Madrid, que jugó e impidió que lo hiciera el Sevilla, que también es cierto que no estuvo a la altura. Se esperaba más del conjunto de Manzano, al menos un mínimo de oposición en alguien que se está jugando su pasaporte para jugar la próxima campaña en Europa. Ni presionó, ni supo juntar sus líneas para cerrar espacios, ni defendió los balones aéreos, ni supo cortar la línea de creación de juego del Madrid.

Consiguió seis goles el Madrid, pero pudieron ser más, porque marcó exactamente los que quiso. Mientras, su defensa vivió uno de los encuentros más plácidos que se recuerdan. Pepe volvió a su sitio, que está en el centro de la zaga y no en el centro del campo; Lass y Xabi Alonso formaron un mediocentro que aportó equilibrio, contención y creación y la presencia de Benzema hizo aún más incomprensible su ausencia en los clásicos. Tan sencillo lo tuvo el Madrid que hasta Kaká se animó a intentar jugar y puso su firma a un buen gol.

Enfrente un Sevilla raquítico, sin espíritu ni juego que además sufrió nada más empezar la lesión de Fernando Navarro, lo que obligó a Dabo a actuar como lateral izquierdo. Hay días que uno debe acostumbrarse a vivir del revés. Pero tampoco Sergio Sánchez, Fazio y Escudé fueron capaces de aportar seguridad y contundencia. En el centro del campo, Capel, Zokora, Medel y Romaric navegaron a la deriva en el primer tiempo y sólo sacaron la cabeza del agua al comienzo del segundo, cuando se reorganizaron y se hicieron durante unos breves instantes con el control del choque, ayudados por la relajación del Madrid, que renunció al balón y buscó con descaro el contragolpe. Agradecieron también Kanouté y Negredo ese giro que dio el encuentro y que les permitió tener los pocos momentos de disfrute que tuvieron en toda la noche. Fue breve.

El control del Madrid fue absoluto en la primera parte. No tuvo respuesta y tampoco la admitió. Pasó por encima del Sevilla, que tuvo suerte de irse al descanso con sólo tres goles en contra. Cada córner era una amenaza de gol. Avisó nada más empezar Benzema, continuó la advertencia Cristiano y a la tercera ya no perdonó Sergio Ramos, que marcó de cabeza un córnero sacado por Özil.

La exhibición del Madrid continuó con un remate de Cristiano al poste y la completaron el propio portugués y Kaká con dos tantos antes de irse a descansar al vestuario. A la media hora, un pase de Marcelo lo devolvió Pepe con la cabeza al centro, después de un salto prodigioso, y Cristiano apareció para marcar, escoltado por Kaká y Benzema, atentos a la jugada. El tercer gol del Madrid lo firmó Kaká, con un balón bien tocadito hacia el rincón de la portería de Varas.

Se tomó un respiro el Madrid al comienzo de la segunda parte y el Sevilla se lo creyó. Fue un engaño con el que el Madrid terminó de acribillar a goles a su rival, que durante unos breves minutos pensó que la iniciativa era suya. La distracción del Madrid coincidió con sus dos primeros cambios, con la entrada de Adebayor por Kaká y de Albiol por Xabi Alonso. La presencia de Adebayor sirvió para alborotar el ambiente y poco más, mientras que Albiol cumplió en su labor como pareja de Lass en el mediocentro.

El nuevo panorama lo aprovechó Negredo para marcar. La respuesta que le dio el Madrid fueron tres goles más de Cristiano Ronaldo, que se divirtió como un niño con los espacios que le dio el Sevilla y con los que le generó Benzema, tan dispuesto a jugar para él como para sus compañeros.

El encuentro se fue diluyendo entre la amenaza a un castigo todavía mayor por parte del Madrid y los tímidos intentos del Sevilla por disimular la contundencia de la humillación. En esa lucha, el segundo tanto de Negredo no pasó de una simple anécdota.

Como no llegó a pasar de una anécdota un mal gesto de Arbeloa, que con el balón fuera del campo le dejó la pierna a Dabo, en un acción tan absurda, como fea e innecesaria. Pero sobre todo, fue un gesto poco inteligente que retrata a quien lo comete. Como quedó retratado Romaric al disfrazarse de vengador para ir a recriminar su acción a Arbeloa.

Se terminó ahí un partido en el que no hubo debate posible por la enorme diferencia entre Sevilla y Real Madrid, que con esta goleada retrasa el alirón del Barcelona.

Cristiano metió 4 goles y vuelve a ser pichichi.


Ferguson quiere a CR7 de vuelta

Según informa Mediaset, cadena de televisión de la que es propietario el Primer Ministro de Italia, Silvio Berlusconi, que a su vez es también el dueño del Milan, el Manchester United se habría sumado al interés del conjunto ‘rossonero’ en hacerse con los servicios del extremo portugués de cara a la próxima temporada. Dicho canal de televisión informa que la semana pasada hubo en Madrid una reunión entre Alex Ferguson, técnico del equipo inglés, y Jorge Mendes, representante del jugador, para sopesar la posibilidad de un regreso de Cristiano Ronaldo al club con el que se proclamó Balón de Oro en el año 2008.

La raíz de este posible interés estaría en la frustración que tendría el jugador por haber conseguido tan solo un título (una Copa del Rey) en las dos temporadas que lleva militando en el Real Madrid. Una escasez de títulos que ha posibilitado también que Messi haya ganando los dos últimos Balones de Oro, un galardón que Cristiano Ronaldo espera recuperar tarde o temprano. Además, se apunta también a un posible sustituto para Cristiano Ronaldo en el Real Madrid: sería Alexis Sánchez, delantero chileno del Udinese, quien ya habría empezado a entablar conversaciones con el equipo madridista.

Cristiano necesita volver a ganar titulos, y Ferguson quiere que lo haga vestido de rojo.


CR7 y el madridismo indignado

Cristiano: “anulan un gol que abria la eliminatoria”

Gestos de robo en el aereopuerto


El Real Madrid se despide con la cabeza alta

Se acabaron los clásicos. Vuelve el fútbol. Superada la tormenta, los relámpagos y los truenos se agradecería una vuelta a la normalidad, a la sensatez y al buen juicio, algo de lo que ya se vio en este último duelo entre el Barcelona y el Real Madrid, que tampoco pudo escapar a la polémica arbitral. El Barça terminó de sacar su billete para Wembley y lo hizo teniendo que superar a un Madrid más atrevido, que quiso parecerse más al de la Copa, aunque sin esa prestancia y poderío que ofreció en Mestalla.

Dejó una imagen más que aceptable el Madrid, que no necesitó de un trivote para crear problemas al Barcelona. Intentó salir de las tinieblas tratando de complicar la vida al Barça en el campo rival en lugar de esperarle en el propio. Se demostró que es capaz de hacerlo. Es verdad que sin continuidad y con altibajos, pero no es menos cierto que una vez más quedó claro que había otros caminos para discutirle la clasificación al Barcelona.

Pasó quien más buscó la clasificación, aunque el Madrid podrá salir de nuevo de penitencia lamentándose por un error arbitral. Ocurrió todo cuando el marcador todavía iba empatado a cero, al inicio del segundo tiempo. Una serie de catastróficas desdichas terminaron con el belga De Bleeckere señalando falta de Cristiano sobre Mascherano antes de que Higuaín batiera a Valdés. Lo que hubiera sucedido a partir de ahí es pura especulación, nunca lo sabremos. Como tampoco sabremos qué hubiera ocurrido si el árbitro hubiera mostrado la segunda amarilla al revolucionado Carvalho. Tres ocasiones tuvo para ello.

A los lamentos, justificados esta vez, del Madrid respondió el Barcelona con el gol de Pedro. Un tanto que nació en la cabeza de Iniesta, al que sus pies responden con obediencia. Dibujó un pase maravilloso, con el que rompió toda la línea defensiva, y dejó a Pedro ante Casillas, al que batió con serenidad. Colaboró en la acción Marcelo, que recordó al despistado de los viejos tiempos al romper el fuera de juego que habilitó a Pedro.

De este duelo de alto voltaje entre Barcelona y Real Madrid se puede extraer sin demasiada dificultad la conclusión de que Higuaín y Kaká no están para ser titulares en el Madrid, que pagó la presencia de los dos en el once inicial. Como maniobra de distracción fue interesante, pero a nadie distrajo y perturbó más su presencia que al propio Madrid. Renunciar a la imaginación de Özil cuando debes remontar un 0-2 es un lujo que ningún equipo puede permitirse.

Con la disposición del Madrid y su actitud en este encuentro quedó también en evidencia el planteamiento de Mourinho en la ida. Se ha demostrado, una vez más, que renunciar al fútbol no garantiza nada. Como tampoco asegura nada viajar por la vida con el gesto arrugado. Eso tampoco impide que los demás sean felices. Sólo asegura tu amargura.

El Madrid salió con una actitud bien diferente, pensando en positivo. Incomodó al Barcelona al presionarle muy arriba, cerca de su área hasta hacerle sufrir para iniciar el juego como nunca lo hizo en el Bernabéu. Sostenido por un inmenso Lass y por Xabi Alonso, el Madrid entorpeció al Barcelona en su línea de creación. Lass salía a por Iniesta y Xabi a por Xavi. Mientras, Kaká amagaba con salir a presionar a Busquets y Cristiano vigilaba con los ojos al rival que cayera por su zona, como un guardia sentado en su garita.

Aparentaba tener la situación controlada el Madrid, pero con un déficit importante y es que no apareció por las proximidades de Valdés, hasta el punto de que se marchó al descanso sin tirar a portería.

El Barcelona empezó algo pesado, con movimientos lentos, pero fue cogiendo velocidad hasta terminar pareciéndose a sí mismo en el último cuarto de hora. A partir de ahí y hasta el descanso, al Madrid ya sólo le sostuvieron los guantes de Casillas, sublime una vez más y que con tres intervenciones magníficas impidió que se moviera el marcador. A esas alturas, el Madrid ya estaba partido en dos y a merced de lo que el Barcelona quisiera hacer con él.

Quizá es que era esa la única opción para que el Madrid dinamitara la eliminatoria, que el encuentro se desarrollara sin ningún tipo de ataduras y fiarlo todo a su poder en los contragolpes. No dejaba de ser una ruleta rusa con demasiadas balas en el cargador. Era fácil dispararse en un pie.

Le vino bien al Madrid el paso por los vestuarios, de los que salió fortalecido. Volvió con fuerza el Madrid, con las líneas más juntas y llevando de nuevo la presión al campo rival. Acarició el gol más que nunca en un contragolpe que terminó en ese tanto anulado por falta previa de Cristiano a Mascherano. Una acción para acabar de encender los ánimos más exaltados del madridismo. Si Cristiano cayó sobre Mascherano fue por un ligero toque previo de Piqué. Cuando Higuaín marcó, De Bleeckere ya había señalado la infracción.

Como ya ha quedado dicho, el Barcelona respondió con el gol de Pedro. Fue un golpe durísimo, cuando mejor estaba el Madrid, cuando se sentía con ánimo para hacer daño. Deshizo entonces el Madrid lo que había diseñado de inicio y Adebayor y Özil sustituyeron a Higuaín y Kaká. Le dieron un aspecto bien diferente al Madrid, que de ahí al final se movió con la cabeza alta, demostrando personalidad y ofreciendo argumentos para ganarse el empate.

Lo consiguió en el minuto 64, en una maniobra iniciada por Xabi Alonso, que con el mismo toque con el que robó el balón se lo cedió a Di María para que rematara al poste. El rechace lo recogió el argentino, quien cedió a Marcelo para que batiera a Valdés.

No perdió nunca la intensidad defensiva el Madrid, pero comenzó a atacar con menos frescura y el Barcelona, más desdibujado que de costumbre, menos brillante y con más dudas, terminó sacando provecho. El partido se iba a acabar de ganar en el centro del campo y Guardiola no dudó en meter más músculo, al dar entrada a Keita por el irregular Villa. Recuperó el aliento el Barcelona y se fue desanimando el Madrid, para el que la esperanza de viajar a Wembley ya no era más que una quimera imposible.

Allí estará el Barcelona y con él Eric Abidal, que reapareció en los instantes finales después de su intervención para extirparle un tumor en el hígado. Si alguna vez se había puesto, el sol vuelve a salir en el Camp Nou.

Cristiano: “Así es muy dificil”
Cristiano Ronaldo se ha quejado amargamente del arbitraje sufrido por el Real Madrid a lo largo de la eliminatoria ante el Barcelona. El portugués no ha dudado tras el partido del Campo Nou en apuntar a ‘manos negras’ que ayudan al Barcelona a obtener sus éxitos: “Esto era ‘Misión Imposible IV’, sabíamos que era lo que iba a pasar. Estamos acostumbrados a vivir con estas cosas. Nos quitaron la oportunidad de estar en la final en la ida del Bernabéu. Aquí no, aquí no, aquí sólo han seguido haciendo lo mismo. Hay muchas cosas juntas. Lo que pasó en el Bernabéu, lo que ha pasado hoy… hay que pensar… el Barcelona tiene un gran equipo pero hay algo detrás. Es muy difícil jugar con diez tras la expulsión del Bernabéu, con el gol anulado hoy… Es muy difícil jugar con estos contratiempos”.

Además, Cristiano ha cargado contra Mascherano, con el que coincidió en Inglaterra, uno en el Manchester y otro en el Liverpool: “No era así en el Liverpool, aquí ha aprendido de las trampas del Barcelona”.

Por último, le preguntaron si mantenía su idea, lanzada tras el 0-2 en el Bernabéu, de que no le gusta el estilo de juego del Madrid. “No me gusta jugar así, pero tengo que adaptarme”, dijo entonces. El portugués ha calificado de “tempestad en un vaso de agua” estas manifestaciones: “Me siento más cómodo jugando en un sitio que en otro. Aquel mensaje no es el que quería decir. Estoy acostumbrado al arbitraje y a la prensa, hay que saber vivir con ello”.

Cristiano Ronaldo en el Camp Nou.


Cristiano echa de menos Manchester

Cristiano Ronaldo ya no es intocable en el Real Madrid. Jose Mourinho lo castigó el sábado dejándolo en la grada por haber criticado el fútbol defensivo blanco ante el Barça. Estas palabras no fueron comentadas por el técnico portugués, pero el hecho de no convocarlo para el choque frente al Real Zaragoza es una muestra clara de que las relaciones entre él y CR7 ya no son idílicas. Ese factor puede ser clave para que el jugador pueda abandonar este verano la disciplina blanca. El Manchester United podría ser su próximo destino. Cristiano mantiene una excelente relación con Sir Alex Ferguson con el que habló después de la ida de las semifinales de la Champions League ante el Barça.

El jugador luso nunca ha ocultado que para él, el entrenador escocés es “como mi padre” y el técnico nunca ha ocultado su cariño y admiración por Cristiano al que incluso puso por encima de Leo Messi. A pesar de que Sir Alex Ferguson afirmó ayer que “es muy difícil” que Cristiano regrese a Old Trafford, en ningún momento negó que no esté descartada esa posibilidad. “Tuvo grandes momentos aquí, pero está ahora en un gran club”, añadió el entrenador del Manchester United que, si no pasa nada raro, será el rival del Barça en la final de Wembley del próximo 28 de mayo.

Cena de Ferguson con Mendes

La posibilidad de que Cristiano Ronaldo vuelva a la disciplina del United empezó a fraguarse el pasado miércoles tras la derrota del Madrid ante el Barça y las posteriores quejas del portugués. Tras ese episodio, Sir Alex Ferguson estuvo cenando en un conocido restaurante de Madrid tras presenciar en directo el choque. Su acompañante en esa cena fue Jorge Mendes, el representante de Cristiano Ronaldo. Seguro que ambos hablaron del presente y del futuro de un jugador que ya ha empezado a dar muestras de que añora Manchester, hoy Ferguson volverá a estar presente en el duelo Barça-Madrid, esta vez en el Camp Nou.

Cristiano no pasa por su mejor momento en el Madrid.


El Madrid sin Cristiano entrega la Liga

Colorín colorado, esta Liga se ha acabado. Es igual que a la derrota del Madrid en el Bernabeu le siguiese otra del Barça en Anoeta. En la placa del trofeo ya pueden ir grabando la inscripción azulgrana porque los próximos cuatro puntos que sume le darán el campeonato, haga lo que haga el Madrid.

La resaca del maratón de clásicos pesó mucho. Tanto como la presentación de la Copa del Rey a la afición, que más que un motivo de alegría, pareció un buen marrón para Sergio Ramos y Casillas, ausentes y serios portando un trofeo que vale mucho menos con la semifinal europea tan cuesta arriba como se les ha puesto.

Debe ser muy complicado conectarse a un partido de un torneo prácticamente perdido de antemano, cuando se viene de una semana de alta tensión, piques, expulsiones y acusaciones frente al eterno rival. No importó que Pepe repitiese en una posición ideada para jugar contra el Barça pero que ayer se dio de nuevo, y que en la alineación apareciesen dos como Granero y Canales, tan necesitados de exponer su fútbol a los ojos de Mourinho.

Los dos pegaron un buen petardazo, como su equipo en la primera parte. No tuvo el Madrid desde el inicio la actitud mínima que se necesita para competir en la Liga española, aunque sea contra un equipo que anda perdido en la lucha por el descenso.

La enorme diferencia de 44 puntos entre ambos quedó en nada cuando el Zaragoza decidió entregar el balón a un rival que no supo que hacer cuando la tenía. Con la derrota, Mourinho, hombre récord, nueve años sin perder un partido de Liga en casa, encadena ahora dos derrotas frente a modestos como los son el Sporting y el Zaragoza.

Estaba Pepe en el centro del campo pero faltaba el compás que siempre marca Xabi Alonso y arriba, la contundencia de Ronaldo, entretenido en un palco junto a su novia Irina.

Canales, Granero y Kaká estaban tan perdidos que convirtieron a Higuaín y Benzema en dos náufragos a la espera de alimento venido del cielo. No llegó. Y tan mal estaban las cosas, tan aturdido andaba el Madrid, que hasta Casillas cometió una de las cantadas mayores de su carrera.

Salió a despejar un balón largo y su patada solo encontró aire. La pelota quedó a los pies de Uche, que pifió el disparo pero con la suerte de crear una asistencia que convirtió a Lafita en goleador.

Al poco de volver del intermedio, Mourinho le dio calor al equipo con Di María y Marcelo. Pero el Madrid estaba perdido y Carvalho cometió un penalti tan claro como absurdo.

Llegó luego una escena «mourinhiana», cuando Granero recibió instrucciones tras el doble cambio en un papelito que le había preparado el entrenador. Le quedaba la solución a la desesperada de un equipo que, por lo menos, demostró algo de amor propio. El gol de Ramos encendió al Bernabeu pero, volcados en el área de Doblas, un contragolpe dio el tercero al Zaragoza. Otra vez Lafita.

Expulsaron a Carvalho, un desastre ayer el portugués, y Benzema acortó la diferencia, pero ya era tarde y el día no estaba señalado para una de esas remontadas blancas.

Cristiano con Irina, en la grada castigado por Mou.